domingo, 6 de septiembre de 2020

Demogan Las Exportaciones de Ganado en Pie

 La exportación de ganados en pie ha generado el rechazo de algunos animalistas. En Demogan, apoyamos el debate de todo lo que tenga que ver con la ganadería.

Evitar que se cuestione el debate, es más intrigante que útil, más autocrático que democrático.

Intentaremos analizar las diferentes aristas que el tema tiene y ser objetivos en nuestros razonamientos.

El país necesita generar divisas. Adicionalmente el agro está obligado a exportar compensando no solo las importaciones que necesita el sector, sino aportarles a otras actividades que no es posible que puedan comercializar internacionalmente.

El debate ambiental contra los ganaderos viene de hace años. Lo aceptamos, pero desde luego no compartimos los argumentos que ambientalistas y animalistas esgrimen, pues lo hacen con información parcial y porque no, en ocasiones con mala intención. En las últimas semanas hemos recibido informes de fincas, donde los oseznos de anteojos, se salen de las matas de monte donde habitan con sus madres, a jugar con los terneros; esto pueden tomarlo como anecdótico, pero les aseguramos que es poco probable ver este espectáculo de la naturaleza en la mayoría de los cultivos.

A los ganaderos les preocupa, la fauna, cuidar las aguas de sus fincas, sembrar árboles y desde luego tener negocios rentables.

El maltrato que alegan unos pocos que reciben los terneros que son embarcados, no suena razonable. Pueden estar seguros que no existe un empresario que no cuide hasta el exceso que los animales lleguen todos al lugar de destino y en el mejor estado. Si esto no fuera así, ¿los compradores repetirían los negocios?

Las mayores exportaciones de ganado se realizaron en el 2012 (Fuente Fedegan) en ese momento el inventario de machos era de 5’929,418 y el inventario total 22’666,751 (fuente ICA) eso significa exportaciones equivalentes al 1,3% del total del inventario, o el 5% del inventario de machos.

Nuestro inventario hoy ha crecido: tenemos 28’245,262 cabezas y 9’726,190 machos (ICA). Hasta el mes de julio se habían exportado 132,281 animales y según Fedegan, al final del año debemos alcanzar los 200,000 animales, 2% del inventario de machos y 0,7% del total del inventario; eso son US $100 millones de dólares, a países donde antes no exportábamos nada o muy poco.

Cada cabeza que exportamos de ganado repercute favorablemente en la economía de prácticamente los 655,461 predios ganaderos que tiene el país. Dinero que les llega a familias que hoy venden con relativa facilidad sus mautes y que antes tenían que peregrinar con ellos para venderlos.

Sin embargo, el mayor beneficio de nuestras exportaciones en pie, es la preservación de vientres. Ningún ganadero va a sacrificar hembras si además de la leche, cada tres años, puede vender dos machos o producir leche y crías sin son hembras.

Quienes critican estas operaciones ¿tienen alternativas de generación de ingresos para esas familias? Si es así, es urgente que nos las compartan para ponerlas en práctica.

En síntesis, pensar en dejar de ampliar mercados para nuestro hato, no es solución. Tampoco, evitar dar valores agregados.

De otra parte, están las exportaciones de carne en canal. En el pasado Fedegan intentó cuestionar sin éxito que se suspendieran las ventas de ganado en pie y cambiarlas por exportaciones de carne en canal. Eso suena obvio y es obvio, pero no soluciona los ingresos de los ganaderos.

En el 2018, exportamos 18,000 toneladas de carne (Contexto Ganadero) que traducido en cabezas de ganado son menos que el ganado en pie exportado y menos dólares que lo exportado en ganado vivo. Mientras el país contó con ese espejismo que era el mercado vecino, las toneladas y dólares que vendíamos, contribuyendo a su corrupción y a su desmadre, adormecieron nuestra austeridad y nos dejamos convencer de un cuento que no era. No entendimos la razón de nuestro éxito y se repitió la paradoja que seguimos sin entender: y es que, si quebramos la ética, quebramos el negocio. En ese momento, advertimos lo equivocados que estábamos despachando principalmente a ese mercado. Nadie nos escuchó.

No podemos dejar de mencionar la experiencia uruguaya, que luego de analizar las exportaciones de ganado en pie, concluyó que el país perdía una media de US $319 por animal vivo exportado y que desde el 2008 hasta el 2016 y 1’5 millones de bovinos exportados, las pérdidas para el país sumaban US $478’5 millones.

Desconocemos si los frigoríficos colombianos tienen estos análisis. Les solicitamos que, de tenerlos, nos compartan no solo las conclusiones sino el soporte de las mismas.

La preocupación de nuestros ganaderos es sencilla: si exportamos en pie, a ellos les llega el beneficio inmediato de mejores precios con menos tiempo en la finca; mientras tanto, los industriales de la carne, no han encontrado la manera de poder trasladar algo de sus beneficios al productor.

De otra parte, nuestro consumo doméstico es bajo. Uruguay con apenas 12 millones de animales, tiene un consumo interno que se obligaron a bajar, por razones de salud, de 70 a 60 kilos per cápita y nosotros, sin obligarnos por falta de estrategias de todos, pasamos de 23 kilos a 18,6 kilos en 2019 (Fuente consejo nacional cárnico).

Hoy, gracias a muchos empresarios y sin duda al apoyo del ICA, de ganaderos, subastas, puertos, y una extensa red, que hace posible tener nuestros productos en más de 20 países, crecemos poco a poco, que es la manera como debemos hacerlo.

¿Qué nos falta? A pesar de nuestra incapacidad para trabajar en equipo, sugerimos crear marca país, de carne no estabulada dando así el primer paso para diferenciarnos de otras, con la mira de exportar carne orgánica, que es un producto que el mundo demanda y paga bien.

En segundo lugar, es importante que conjuntamente se escriba y se ponga en práctica un plan quinquenal ganadero. Nos dirán, que eso ya está; es verdad, pero hasta el momento no han prosperado, pues no basta escribirlos, sino nombrar responsables en la red de actores que tiene el negocio.

Fortalecer el nombre de Colombia como solución ganadera integral, es nuestra propuesta y nuestro sueño, hoy tenemos vacunas, conocimientos del manejo de rebaños tropicales, carne en canal, ganado en píe, muy pocos lácteos, menos artesanías de cuero, cuernos y pezuñas, y un conocimiento que hace falta ordenar para poder compartirle al mundo.

La generación de divisas por parte de la ganadería debe ser un propósito de país, del MADR, los gremios y los ganaderos. Esperamos que coincidan con nosotros.    

lunes, 24 de agosto de 2020

Demogan Ni Miedo ni odio ni cobardía ni fanatismos

 ¿Quién de nosotros no ha sentido miedo, odio, cobardía o ha sido fanático? Probablemente ninguno de nosotros se ha salvado de sentir estas sensaciones.

El miedo inmoviliza, el odio es un espejo del alma y se regresa, la cobardía afecta la autoestima y el fanatismo polariza.

Hay quienes puedan pensar que nuestra permanente insistencia al dialogo, sea debilidad, nosotros pensamos que es la manera de erradicar los miedos y desde luego de cimentar la serenidad, en un momento que todos la necesitamos. 

En primer lugar, un tema político que no es el propósito de Demogan y consideramos no debería ser el de ningún gremio. Se trata de la preocupación que muchos tienen que un candidato al que no seamos afectos gane la próxima contienda electoral. Demogan No apoya candidatos, tampoco los descalifica. Sin embargo, si alguien pretende sacar a Colombia de la vía de nuestra imperfecta democracia, por fuera de nuestro movimiento, haríamos campaña a favor de una alternativa diferente.

Pasemos a la ganadería. Nuevamente, estamos enlechados. ¿Qué soluciones tenemos? Muchas. Desde luego no es odiando las contrapartes como esto se soluciona, el odio nos resta creatividad, además, le disminuye posibilidades a nuestra imaginación para que esta genere propuestas.

¿Qué proponemos?

En primer lugar, firmar un compromiso Industria-Lecheros, donde los procesadores se comprometan a comprar la totalidad de la leche sin importar las “enlechadas”.

Pulverizar excedentes; eso ya lo planteamos en el pasado. No tuvo aceptación la propuesta, volvemos sobre ella con la convicción que ayudamos a aligerar la carga a todas las partes.

La leche debe ser acopiada todos los días sin importar la época. No olvidemos que el problema con la enlechada es que normalmente no se deja de recoger una parte sino toda la leche, así que el lechero y algunos acopiadores pierden todo; hemos visto desechando por el sifón o las quebradas miles de litros. Y eso, en un país con hambre y sin proteínas, no es aceptable.

Colanta propuso pagar a $900 el litro de leche durante las enlechadas. Esta idea evita la necesidad de controlar las cantidades que son excedentarias sin más formula y le da velocidad al acopio.

Nosotros sugerimos que se pague un mínimo sobre el volumen excedentario de cada finca; eso exige más controles, pero le asegura un mejor precio al ganadero.

Nuestra propuesta sugiere la posibilidad de más diálogo entre productores e industria. Desconocer el negocio de uno o de otro, solo acompaña el ritmo desaforado de equivocaciones que llevamos. Hace que eventualmente nos odiemos por ignorancia y hoy esa idea solo lleva al fracaso.

Otra de nuestras reiteradas propuestas, es tener más productos con valores agregados: “Leche para la Eterna Juventud” o sin más ambages para nosotros los de la tercera edad, o leche líquida con nutrientes agregados para que las madres puedan alimentar a sus bebes en paseos y visitas sin necesidad de preparar teteros. También aumentar los quesos con denominación de origen; hoy nuestro consumo quesero es muy bajo, llega según Nielsen (2017) a 1,4 kilos per cápita eso son unos 450 millones de litros según el queso que estemos pensando. Especialmente, pensemos en fabricar quesos maduros que permiten ser almacenados.

No odiemos la industria. Tampoco pensemos que su negocio es sencillo; si eso pensamos, este es un país libre y los invitamos a fundar sus propios emprendimientos.

Es parte de nuestro convencimiento que solo el silencio es inútil; no se trata de hablar por hablar o de insultar. En este momento agredir de cualquier manera a una persona o grupo es parte de un mal entendido valor. Aprovechamos para volver a plantear que se tiendan puentes entre todos y presentar escusas si es que alguien se ha sentido ofendido. Esta no es una actitud cobarde, es una propuesta conciliadora en un país que necesita que entre todos nos demos un gran abrazo, generemos empleos, aumentemos la productividad y olvidemos diferencias. Aceptarlo, exige audacia.

Dejamos de último el fanatismo. Para nosotros ese es sinónimo de polarización. Un filósofo cuando le preguntaron que era la verdad, respondió: “El instante en que la tangente toca la parábola, es un instante, nadie tiene la verdad, solo los principios son eternos” ¿Qué verdad estamos dispuestos a defender como si fuera eterna? En cambio, el principio de la vida, es eterno.

Esperamos que todos crean en los principios y sin fanatismos, todos podamos opinar acerca de nuestras transitorias verdades.

viernes, 7 de agosto de 2020

Demogan Quien dijo que hay enemigos en el sector ganadero

 Jorge Alberto Velásquez en su columna del 5 de agosto de 2020, nos comparte una historia que bien vale la pena que muchos la asimilemos.

Las cifras no pueden ser más contundentes: La Emilia Romagna con algo más de 4’5 millones de habitantes, 22,453 kilómetros cuadrados y un ingreso per cápita de €35,300 al año, solo en productos lácteos exporta US $640 millones al año. No es todo, las exportaciones anuales de Uruguay, Chile y Perú de productos lácteos son US $650 millones, US $88 millones y US $53 millones respectivamente, mientras que desde Colombia nuestras exportaciones del 2013 alcanzaron los US $33 millones (¿tuvo que recurrir al 2013 por falta de estadísticas?).

Otro factor preponderante, es que somos el tercer país de la región latino americana, después de Brasil y Argentina en inventario ganadero (datos del 2013, fuente USDA Live Stock Poultry).

Sin duda los argumentos de Velásquez, son impactantes; sus reflexiones vale la pena revisarlas con ánimo constructivo con la esperanza que todos aprendamos.

Somos un país sobrediagnosticado. Quien quiera aprender cómo no se hace, puede venir y recibir una lección magistral.

Parodiando una oración de nuestra infancia, podemos decir: “Con la queja me acuesto, con la queja me levanto” en lugar de: “Con Dios me acuesto, con Dios me levanto.”

Desde Demogan hemos sugerido la posibilidad que, en lugar de importar leche y suero en polvo, al menos la leche que necesita la industria, la pulvericemos aquí, así, los industriales no tendrían que guardar altos inventarios de leche en polvo y la demanda de leche se aumentaría entre 320 y 430 millones de litros al año; si adicionamos el lactosuero que se utiliza una parte legalmente y otra de manera fraudulenta, es probable que lleguemos a los mil millones de litros que se aumentaría la demanda.

Pero falta no solo poner una compresa, sino cerrar la herida; para hacerlo, en nuestro concepto debemos definir el problema que no es otro que la manera como definimos una enfermedad que nos aqueja, que es echarle la culpa a un tercero y así lavar nuestras culpas.

En Demogan consideramos, que señalar a otros sin empezar por asumir nuestras responsabilidades, no soluciona nada. Nosotros no creemos que el sector esté rodeado por enemigos, preferimos creer que nuestras amenazas podemos transformarlas en oportunidades.

Para empezar, los señalamientos entre productores e industriales, es una figura que no contribuye en nada a desarrollar la ganadería. ¿Han pensado en lo absurdo que puede sonar que todos le vendemos el fruto de nuestro trabajo a un tercero en el que no creemos y lo culpamos de todos nuestros males? eso desde luego de una manera diferente pero parecida (que trabalenguas este) les sucede a los industriales. No podemos dejar por fuera a los gremios, tampoco a los movimientos y mucho menos a los gobiernos de turno.

Si todos somos el problema, ¿no vale la pena quitarnos las armaduras y empezar a dialogar? Erradicar polarizaciones debería estar en el orden del día de cada uno de los 655,000 ganaderos; imagínense todos jalando un cable imaginario de prosperidad para el mismo lado, sin discusiones inútiles, en ocasiones bajando la cabeza, en otras haciendo equipo con quien era mi detractor y así sucesivamente.

Seguramente muchos han escuchado nuestras diferencias con aquellas industrias que incluyen lactosueros a la leche y llaman leche el producto que envasan. ¿Cómo debemos resolver nuestras diferencias? Abriendo un diálogo público en donde aceptemos las equivocaciones y tendamos puentes de entendimiento. Nosotros no creemos que se puedan cerrar industrias; desde luego tampoco aceptamos que se venda como leche algo que no es leche. Pero sí aceptamos que somos capaces de dialogar, siempre y cuando digamos las cosas como son.

¿Difícil pensar así en un país tan polarizado? No creemos. Cultivar el desacuerdo como fuente de crecimiento sectorial es nuestra convicción. Las paces se hacen entre quienes piensan diferente, si lo prefieren entre enemigos que les anticipamos que no reconocemos.

Nada es más enriquecedor que sentarse a dialogar con quien piensa diferente. Si lo entendemos, al final habremos encontrado nuevos caminos y sin duda muchas enseñanzas.

¿Qué hacer con los altos costos de energía? ¿las malas carreteras? ¿La contaminación de aguas, la desertificación de nuestros campos, la falta de ampliar la frontera Silvopastoril? Nuestra propuesta es sentarnos y estar dispuestos a escucharnos: “Si quieres gobernar, escucha a tus gobernados” Proponemos esta modificación: “si quieres avanzar en un siglo lleno de amenazas y oportunidades, escucha a tus contradictores y colegas”

miércoles, 29 de julio de 2020

Demogan Los precios internacionales de la leche e Ideas para tratar de exportar


Hay una gran preocupación por los altos inventarios de la industria. Nos informan que se han aumentado las solicitudes de algunas pidiendo a sus proveedores disminuir la producción.
¿Hasta dónde se puede vender más caro? Aumentar precios en momentos de recesión extrema como la que estamos viviendo, no es recomendable. Recuerden que el desempleo está en el 25%; castigar al consumidor final no puede ser parte de la estrategia de los productores, tampoco de la industria.
Dejar de comprar leche, es ahogar un sector vital para el país.
Nuestra calidad de la leche, ha venido mejorando año a año. La resolución 17 estableció precios bases y permitió que aquellos que superaran los estándares, reciban bonificaciones, lo mismo que quien estuviera por debajo, se le pagara un poco menos.
Hoy el precio medio es de $1,269 el litro más o menos según calidad.
Los rangos entre productores e industria varían por región y giran en torno a los siguientes contenidos: Grasa, 3,0-3,4; Proteína, 2,9-3,4; UFC/ml menos de 150,000 M/L se bonifica, además refrigerar la leche, estar libres de brucela etc. 
En la comunidad europea el estándar es: Grasa, 4,2%; proteína, 3,4%; células somáticas, 249,999 por M/L y recuento total de bacterias, 24,999 por M/L (Fuente: European Dairy Farmers). El precio promedio en el mes de mayo fue de € 0,3220, el 31 de mayo la cotización del euro en pesos fue: $4,141.28; quiere decir que, si tuviéramos el mismo precio que la comunidad, a los ganaderos les pagarían aquí: $1,333.49, 5% más o, $64,49 adicional, del precio que hoy pagan y que muchas veces superan por entregar mejores leches.
En Nueva Zelanda, el precio en mayo estuvo en € 0,3144 equivalente a $1,302.02 en pesos. Mencionamos ese país pues para muchos es donde más estabilidad tienen los lecheros gracias a su cooperativa Fonterra, que compra SIEMPRE el 100% de su producción.
En Estados Unidos el precio fue (en euros) €0,2744 o COP$1,136.36. Sin embargo, no podemos dejar de observar que el precio en USA pasó de mayo a junio (en pesos colombianos; la misma fuente anterior) de $973,31 a $1,686,85 el litro. ¡¡¡Un incremento del 73% en un mes!!!; aparentemente después se estabilizó en los $1,136.36 que mencionamos arriba.
Los lecheros no deben estar al vaivén del mercado. Sus reglas deben ser claras.
¿Qué prefiere el productor? ¿Cómo podemos escucharlos sin intermediarios? ¿Qué propone ANALAC para su gremio?
Demogan desde hace varios años ha propuesto, que se les compre a todos los lecheros toda la leche aún con enlechada, pero desde luego en equipo con la empresa que les compra su leche. No hacer equipo es una propuesta para el fracaso.  
Inicialmente habíamos sugerido que los hatos les presentaran a sus industrias presupuestos mes a mes de la producción posible, para que de acuerdo con esa información, cada industria pudiera contar con datos relativamente precisos del volumen que recibiría mes a mes y que cuando se enlechara el país, el excedente se comprara a precio internacional, sin que ese precio fuera menor de US $0,17 que a la liquidación del dólar hoy, (26 de julio de 2020) son $3,691,20 arroja un precio por litro por el excedente SOLO CUANDO HAY ENLECHADA de $627,51. Aclaramos que para llegar a este precio, tendría que estar el precio mundial en US $2,103 la tonelada; hoy la tonelada está a US $3,218 que nos daría un precio de compra al productor (90% x $1,269 +10% x 627,51) de $1,204,85 el litro.
Pero como hoy el precio internacional está en US$3,218, su precio quedaría en $1,256,30 y repetimos, le recogen TODA la leche sin chistar.
Nuestra propuesta no tuvo buen recibo. Respetamos esa decisión. Hay otra propuesta que es comprar SIEMPRE, 90% a resolución 17 y el 10% a $900 eso son $1,232,10 el litro.
Insistimos en la máxima de Genaro Pérez: “El precio más malo de la leche es de la leche que no se recoge”
Adicionalmente, esta sería la manera de frenar la importación de leche en polvo ¿Para qué importar si nacionalmente la comprarían a precio internacional? 40,000 toneladas de leche eso quiere decir 320’000,000 de litros.
El mercado se fortalece si aseguramos la compra de toda la leche y se paga bien esa leche.  

lunes, 20 de julio de 2020

Demogan Alpina


La decisión de Alpina de rebajar el 10% el acopio y $150 el precio de compra, fue un error que esperamos, no continúe afectando a los industriales ni a los lecheros. En nuestro concepto, el error nace de la mala comunicación.
Hablamos con Alpina, advirtiéndoles que no estábamos conformes con la manera como habían manejado el tema.
Nos explicaron que en ningún momento ellos habían afirmado que estaban enlechados. Su preocupación estriba en una realidad y es que el empleo ha caído el 25%, la gente está comprando menos, no solo la marca Alpina, sino todas. Desde Santa Rosa de Osos, nos llegó la información que la empresa Betania les anticipa a sus proveedores, que, por falta de demanda, comprarán 15% menos de leche. Lo anterior, es solo un ejemplo, pues han aumentado las comunicaciones en esa dirección.
Según Nielsen, el consumo de marzo a mayo de 2020, pasó de 106,8 millones leche larga vida a 89 millones de litros mes. Y eso nos va a afectar a todos. Insistimos que las soluciones no están a vuelta de la esquina, que de esta no salimos solo con críticas, tenemos que ser creativos, y encontrar el remedio para regresar a la normalidad.
Desde hace unos seis años, hemos venido intentando promover la necesidad de juntar a diferentes empresas y ganaderos, para que se funde una empresa PRIVADA, para pulverizar y evitar de una vez por todas las enlechadas o situaciones como las que estamos viviendo. No lo hemos logrado, no es fácil poner de acuerdo a todas las partes. Pero: ¿quién dijo que era fácil? Continuaremos buscando salidas, la crítica por la crítica es un ejercicio muchas veces vano e inútil. 
Alpina, ya se comprometió con los departamentos de Cauca y Nariño a continuar comprando los mismos volúmenes y a los precios de la resolución 17. Desde luego nuestra esperanza es que continúen haciéndolo todas las empresas a nivel nacional.
Insistimos en crear una bolsa nacional láctea. Donde llegue la oferta de excedentes y carencias. Hoy eso no sucede. Si la empresa pulverizadora y la bolsa nacional láctea estuvieran activas, NADA de esto habría sucedido. Nuestro pecado, es no saber trabajar en equipo y todos querer ser los protagonistas de la misma historia. Hagamos a un lado el vedetismo.
El manejo de Alpina, habla mal de su estrategia, desde luego pensar que los proveedores pueden ser tratados de esa manera, cuando durante mucho tiempo, había sido lo contrario, desconcierta. Este episodio confirma que hacer las cosas bien está respaldado únicamente si se continúan haciendo bien, el mercado es sensible, las redes sociales reaccionan y no tienen consideraciones.
ANALAC lideró el rechazó a la propuesta de Alpina. Los invitamos a que nos acompañen en nuestra campaña para que no se incluya lactosuero sin informarle al consumidor, vendiendo leches que no lo son.
Defendemos a los industriales; sin ellos, no habría lecheros. Pero no olviden estos empresarios que, sin lecheros, no tendrían sus fábricas.
Según nuestras fuentes, el lactosuero reemplaza entre 328 millones y 371 millones de litros de leche al año; advertimos que es necesario que se ratifiquen estas estadísticas por entidades oficiales. La leche en polvo sustituye 320 millones de litros de leche.
Todo esto lo decimos no para promover, como algunos lo han sugerido, que el público deje de comprar. Misionalmente Demogan promueve el diálogo permanente entre proveedores e industriales. No lo hemos logrado. Lo lamentamos, pero pueden estar seguros que continuaremos en ese empeño.  
No tenemos la menor idea a quien se le ocurrió la campaña de no comprar a alguien en estos momentos de dificultad. Sacar del juego una empresa que acopia un millón doscientos mil litros al día, trae perjuicios a los lecheros y al país.
En Demogan, estamos convencidos que de las 3,600 industrias lácteas que existen, todas deben ser cuidadas y desde luego, todas deben aportar al Fondo Nacional del Ganado, sin importar nuestras diferencias con quién maneja la parafiscalidad. No somos destructores de puentes, nuestra misión es consolidar la democracia en todas las instancias; la democracia es diálogo, es cultivar el desacuerdo, pues es de esa manera como se activa la inteligencia colectiva.
El debate fortalece, hace que florezcan ideas que nunca habíamos tenido en cuenta. Las derrotas democráticas templan el carácter consolidando el diálogo. La verdadera democracia, lleva a la modernidad. En el caso de la leche fortalece la seguridad alimentaria.
Insistimos que la leche es el principal indicador de la ganadería: cuando tenemos leche tenemos vientres, terneros, nutrición, flujo de caja para los ganaderos, frenamos la deserción en el campo, tenemos pasturas y bosques que capturan CO2, hay fuentes de agua, se promueve la prosperidad austera que los ganaderos representan, en fin, tenemos una actividad que mantiene vivo nuestro campo.
Las 40,000 toneladas que alguien sugirió que Alpina había importado, no son ciertas. Para claridad de todos, Nestlé es el mayor importador de Colombia con 4,096 toneladas importadas en los primeros 91 días del año. Alpina aparece en tercer lugar con 1,508 toneladas. Tengan en cuenta que la leche en polvo tiene muchos usos, pero si toda esa leche fuera para sustituir la leche de sus proveedores, solo alcanzaría para 10 días del año.
Por ahora, bajemos el tono, el daño que Alpina se infringió, esperamos que sane pronto, es por eso que desde esta esquina que cuida y promueve la libertad del pensamiento, le tendemos la mano a esa industria, le sugerimos que no tome decisiones apresuradas, que de ninguna manera baje los precios a sus proveedores, tampoco que les quite bonificaciones, pues es inaceptable que castigue a los mejores; eso va en contravía de lo que debemos ser como país.
A los señores lecheros de Colombia, nuestro reconocimiento por haber tenido este logro, y a las partes, que recuerden que la mesa está servida para que el diálogo continúe.

lunes, 13 de julio de 2020

Demogan ¿Gravamen de $15,000 por cabeza por mes? Impensable

El observatorio fiscal de la Universidad Javeriana, hizo esta semana la propuesta que se grave a los ganaderos con un “pequeño” impuesto de $15,000 mes por animal que tenga en la finca el ganadero, esto con el ánimo de presentarle al gobierno una idea “creativa” para colaborar con el impacto del C-19 en nuestras finanzas.
Con seguridad el gobierno no tendrá en cuenta el plan. Sin embargo, es importante hacer algunos comentarios a este selecto grupo de pensadores, en especial, agradecerles que voltearon a mirar a la ganadería. ¡¡¡Muchas Gracias!!!
Las ideas que vengan de la academia, creemos que deben ser discutidas con respeto, con la seguridad que en una próxima ocasión tendrán en cuenta hablar con los interesados y explicar el alcance de sus planteamientos.
En la propuesta sugieren que la ganadería es altamente contaminante por cuenta de la liberación de 3 gases: metano (CH4) que libera 23 veces más emisiones que el CO2, óxido nitroso (N2O) y desde luego CO2.
Sin embargo, a diferencia de los automóviles, el ganado mitiga en parte esa contaminación con árboles y pasturas; desde este medio, hemos repetido una y otra vez que debemos aumentar la tasa de reforestación en las fincas ganaderas y al menos contar con un promedio de 100 árboles por hectárea que en los más de 30 millones de hectáreas que ocupa la ganadería, generaría una captura de CO2 equivalente de 360 millones de toneladas secuestradas que se pueden vender en unos US $900 millones, cada 7 años, que podríamos transar en el mercado mundial.
En el año 2019 el presupuesto total del MADR, alcanzó los $1,12 billones. Ese presupuesto, fueron junto con el de 2020 los más bajos de la década; este año llegará a $740 mil millones. la propuesta de la Javeriana sugiere que lleguemos a $5,08 billones por año; entre 4,5 y 6,8 veces más que el presupuesto del ministerio.
Esto quiere decir que solo los ganaderos asumirían el 8,3% del déficit generado por el C-19. ¿Equilibrado? No, pero gracias por pensar en el sector.
Pasemos a lo sencillo. Nuestra ganadería está amenazada por ineficiencias, inseguridad, impuestos, costos ocultos, burocracia estatal y gremial, paros que unas veces promueven los transportadores, otras los gremios, con inusitada frecuencia los indígenas.
No estaría de más que los ministros de hacienda y agricultura, revisaran el esquema tributario que tiene el Perú para el agro; ese ha resultado ser un formidable aliciente para los avances agrícolas de ese país.
Los Gobiernos sacan Decretos, Resoluciones, Directivas, etc., que nunca cumplen, ni hacen cumplir y esos costos los terminan asumiendo los más débiles y vulnerables.
Un ganadero que en 10 hectáreas maneje 30 animales de ordeño, solo con la idea de los académicos, tendría que cancelar al año, $5’400,000 del impuesto “javeriano”. A esto se le tendría que sumar, el predial, los costos de mano de obra, la energía, las amenazas que no faltan, insumos para sus vacas y para la finca, mantenimiento, combustibles, árboles caídos por tormentas, derrumbes en las carreteras, prestaciones, que tienen un costo irreal frente al servicio que prestan, en fin, la lista continúa, los imprevistos en las fincas son pan nuestro de cada día, el verano, el invierno, las enfermedades, los impuestos…etc.
El C-19 llegó con un mensaje claro que nuestros estudiosos deben tener en cuenta: Para los 12 millones de habitantes del agro, no hay créditos, no hay alivios, no hay descanso y desde luego nadie les agradece que se levanten antes que salga el sol a trabajar 12 horas continuas.
No tenemos clara la manera cómo piensa el ministro sacar la cara por la seguridad alimentaria que le ofrece la ganadería.     
Desconocemos si durante el prolongando enclaustramiento las autoridades nos van a sorprender con una propuesta innovadora y robusta que se pueda llamar “Política (Realizable) para el agro colombiano” …pensando con el deseo.
Observadores de lo fiscal de la Javeriana, esperamos que la próxima propuesta que nos hagan llegar, continúen igual de cortas y comprensibles, pero con cargas de profundidad para que el agro renazca y se consolide. 

sábado, 4 de julio de 2020

Demogan Comentarios a la zonificación para el control de la fiebre aftosa que sugiere el ICA


Desde hace 12 años, 29 de los 40 municipios de Norte de Santander, están en Zona de Protección ¿Qué significa? El nombre resulta en apariencia inocuo, pero no lo es para los ganaderos; en la práctica eso quiere decir, que están confinados con sus hatos a estar en cuarentena y quedarse en ese estado, que no ha evolucionado en 12 años.
¿Tiene alguna ventaja este confinamiento? NO. Da la impresión, que este estado de cosas ha pasado desapercibido para el ICA, no lo creemos, pero solo podemos deducir que así sea, pues poco sucede. Por esa razón, sugerimos que, junto con el MADR, el ICA, Banco Agrario y desde luego con los ganaderos se lleve a cabo una TOMA de Norte de Santander, que para efectos prácticos es un encuentro entre las partes y no se termine hasta tanto, no se encuentren soluciones que incluyan: Estrategias sanitarias con día de inicio y proyectando el final del calvario, líneas de crédito sin abonos a capital, al menos hasta que regresen a la normalidad, propuestas de seguridad física a los ganaderos, seminario donde se les informe a los ganaderos prolijamente las implicaciones, mesa de soluciones valoradas que presenten los ganaderos.  
¿De dónde deben salir los fondos? Del MADR, el Fondo Nacional del Ganado, el Banco Agrario y desde luego el trabajo invaluable de cada finquero.  
Adicionalmente, desde 2019 el ICA definió como zona de alta vigilancia, Arauca y Vichada hasta el municipio de Casuarito; advertimos que eso no lo dice expresamente el comunicado, pero gracias al conocimiento que tenemos de la región y siguiendo las “fronteras” de cada zona lo deducimos.
Y a propósito de fronteras, la disertación de la directora del ICA y algunos de sus subdirectores, defendiendo la zonificación, nos parece bien; creer en lo que se hace es importante. Sin embargo, no tenemos clara la manera como un virus como el de la aftosa, va a poder reconocer los límites hasta donde puede llegar. ¿Puede el ICA darnos luces para entender?   
Desde este espacio hemos advertido del peligro que representa para nuestra seguridad sanitaria, la falta de profesionalismo con la que, desde hace más de 15 años, viene el gobierno venezolano desconociendo la importancia de adelantar las campañas de vacunación regulares, no solo de aftosa, sino de brucelosis, estomatitis, rabia etc. nuestros vecinos han descuidado todos los frentes, empezando por los derechos humanos.
El teniente coronel Chávez, recibió a la OIE para escucharlos. Les respondió que el tema no era trascendente para su país, que la ganadería no era algo que le interesara, que primero estaba sacar a Venezuela de la pobreza, alimentar bien a los niños y otras cosas que no valen la pena; los resultados están a la vista, ni resolvió los problemas del hambre, ni de los ciudadanos y convirtió su país en una bomba de tiempo sanitaria con la que hemos tenido que lidiar, sin hablarnos.
Reiteradamente hemos urgido para que se establezca una diplomacia sanitaria efectiva. Estos temas no avanzan sin hablar, y, al contrario, pueden tornarse insolubles, si no se comparten y se estudian en conjunto. Por esa razón, sugerimos que los ganaderos de la región diseñen y lideren una estrategia para acercarse e iniciar un diálogo buscando entendernos, siempre con el visto bueno de nuestras autoridades.
No entendemos la manera como se va a inspeccionar y proteger la zona de “alta vigilancia”. Nuestra frontera oriental tiene más de 3,800 kilómetros, la zona definida para ser especialmente protegida, estimamos que excede los 880 kilómetros donde faltan carreteras, comunicaciones, gobierno, policías, funcionarios entrenados, y sobran trochas informales por donde se permean muchos males y pocas soluciones.
Desde luego el ICA, entregó una resolución donde están establecidos los procedimientos para que se puedan movilizar animales (excluyendo la zona de protección). Les queremos decir que, desde nuestro punto de vista, no es susceptible que los ganaderos puedan cumplirlos. ¿A cuántos dolientes les preguntaron si era factible llenar los requisitos?
Norte de Santander, Arauca, Vichada y otros departamentos, han sido duramente golpeados por los brotes de aftosa. No se oponen ellos a los controles, pero si a las exigencias del ICA, que son impracticables.
La historia nos dice que los departamentos fronterizos tienen un intercambio natural con sus vecinos. El gobierno central siempre les ha “bailado el indio”, les impone condiciones, pero no les da herramientas para cumplirlas. Desde el centro del país, creemos que una ley o un reglamento son suficientes para resolver las dificultades y no nos damos cuenta que la ecuación es harto diferente: a más leyes, más crecen como maleza respuestas para no cumplirlas y enriquecer a unos pocos.
Un ciudadano ilustre de Cúcuta, nos decía que el fusil que él sugería para cuidar que no surjan nuevos brotes de aftosa, es la jeringa. Esto quiere decir que cualquier movimiento de ganado, debe vacunarse sin importar lo cercana que esté la última aplicación. Esa es la propuesta de Demogan desde hace varios años, la llamamos “Escudo Sanitario”, advertimos que esa revacunación, ni afecta la res ni se le puede cobrar al ganadero, sino que debe salir del esfuerzo conjunto del ministerio de agricultura, el Fondo Nacional del Ganado y los departamentos.
Los tres departamentos, de acuerdo con el inventario del ICA, tienen: Arauca, 1’188,000 cabezas, Norte de Santander, 488,000 y Vichada, 261,000. Un total de 1’937,000 animales ¿De cuántas dosis hablamos para cubrir esas movilizaciones? En el peor de los casos de 400,000, el costo, sumando frío, vacunadores etc. puede ser de $800 millones, una cifra ridícula que evitaría males mucho mayores, como por ejemplo perder nuestro estatus de país libre con vacunación.
El gobernador de Norte de Santander, Silvano Serrano, mencionaba en una entrevista, sin quejarse, pero denunciando que le habían llegado al departamento las siete plagas de Egipto (esa es nuestra versión): Faltan Unidades de Cuidados Intensivos, miles de migrantes unos que quieren salir y otros entrar a Venezuela, aumento de la inseguridad, violencia en varios municipios, en fin, un trabajo complejo en un departamento con pocas fuentes de trabajo, donde la ganadería genera al menos 61,000 empleos.
Los tres departamentos, necesitan movilizar sus ganados, modernizar su negocio, encontrar salidas para un problema que sin duda no ha sido creado ni por ellos ni por nuestros gobernantes, pero que, si debe ser atendido de manera expedita por todos, con presupuesto y soluciones aterrizadas.