domingo, 2 de septiembre de 2018

Demogan Gremialidad y Democracia

El líder sabe que hacer, el gerente cómo hacerlo.
La ganadería ha estado durante años sin definir su rumbo. Seguimos anclados en el pasado, sin propuestas que nos permitan modernizarnos, sin renovarnos, mascullando complejos y frustraciones, intentando definir si la deficiencia en la cadena afecta un grupo o a todos los ganaderos.
Decir que es hora de hacerlo, es banal, no sirve de nada. La acción está ausente en todos los involucrados (nos incluimos), sin embargo, queremos mejorar, por serendipia (encuentros afortunados casuales) mágicamente, por cuenta del gobierno, o una donación del exterior y muchos, rogándole a Dios para que les compren la finca, las vacas y ojalá por el doble del precio.   
Renovarse está en el orden del día de muy pocos. Cambiar cuadros directivos es herejía. Dialogar es una propuesta válida en la medida que sea solo para escuchar una de las partes, de ninguna manera a todos y mucho menos de manera democrática.
En Demogan, tenemos la certeza que la parte afecta el todo; eso quiere decir que si los súper mercados se quiebran o no dan buen servicio o pagan mal a la industria, inevitablemente los productores se van a ver afectados y, por ende, los proveedores de insumos, para que al final perdamos inexorablemente nuestra seguridad alimentaria. Nadie es capaz de crecer aislado del resto, somos un mecanismo productivo, llamados a cuidar la naturaleza, de lo contrario nos vamos al traste.
El subdesarrollo se caracteriza por pensar de manera aislada, por desconocer al equipo, por alimentar el ego como religión.
Cuando un gobierno, un gremio, una empresa giran en torno a una persona, es una autocracia. Por descontado, que un sector con más de 500,000 dolientes no se le ordena que hacer, se lo convence, la igualdad es el norte, el protagonismo, sinónimo de fracaso.
¿Cuánto tiempo llevamos así? Desde que somos república. No evolucionamos, buscamos caudillos no líderes. Esa es una equivocación.
La ganadería debería ser una gran empresa y no lo es. Renovar los gremios es fundamental, no creemos que los ganaderos aboguen porque Fedegan, Unaga o Analac se acaben, el ruego es que se modernicen y piensen en el todo y no en una parte ¿puede eso lograrse con la dirigencia actual? Si se puede, que lo demuestren y si no, que a través de procesos democráticos se pongan a tono con el siglo XXI. Ya hemos transitado el 20% de este nuevo siglo y toda la discusión se centra en torno al manejo de los dineros parafiscales, no de servir a los ganaderos, tampoco de mejorar mecanismos de financiación, de crecer en uno o dos litros diarios la producción de la lechería doble propósito, de aumentar el consumo interno y tener una política de exportaciones que nos permita ser jugadores permanentes de leche y carne y hablar de la trascendencia de la sostenibilidad ambiental. Son muchos frentes y un solo tema sobre el cual se centran los debates: La Parafiscalidad. Eso es una vergüenza.
Analac necesita salir de sus dificultades financieras. El ministerio, debería encontrar la manera para que tuviera un respiro a través de un préstamo no reembolsable, de un aporte de los dineros parafiscales (si es que acaso se puede) de un contrato de asesoría técnica, en fin, hay muchas formas de hacerlo. Lo que no es aceptable, es que el gremio más antiguo de la ganadería tenga como principal propósito subsistir y no liderar y desde luego controvertir sin la posibilidad que sean chantajeados. La única manera que hasta ahora han encontrado para financiarse, es que, con la autorización de los ganaderos, la industria les retenga un peso por litro y se los entregue al gremio. Eso está bien, pero no va a ser suficiente. ¿Cómo hacer para que por ejemplo emprendan una gran campaña para aumentar el consumo interno? o ¿apoyen que no se puede continuar agregando lactosueros a las bebidas lácteas sin incluirlo en las etiquetas? o ¿creen un gran tanque del pensamiento para modernizar las fincas lecheras? Sin presupuesto ¿Cómo pueden ir a aprender con los mejores del mundo? O enviar a gentes a estudiar afuera, de pronto ayudar a mejorar los programas de formación. Eso por el lado de Analac.
En el caso de Fedegan nos preguntamos, ¿han pensado en pensar diferente? ¿Por qué les atormenta cambiar? ¿Cuál es la razón para no ser incluyentes? ¿Se dan cuenta que sus aportes a la ganadería dejan mucho que desear?
Salgámonos del siglo XX, ingresemos al XXI, dejemos a un lado pensamientos arcaicos y vamos todos a trabajar en equipo. Demogan está listo a seguir un líder que nos asegure modernidad y democracia.     

martes, 21 de agosto de 2018

Demogan La Contraloría


No salimos de nuestro asombro. Es lícito que un ciudadano, quiera ser Contralor de la República, senador, procurador o cualquier cargo de elección popular. No es lícito que quiera hacerlo sin desprenderse de las prebendas que le ofrece un cargo con beneficios y de representación gremial. Cualquiera entiende que antes de lanzarse en una aventura de estas, el posible beneficiario renuncie por decoro con sus asociados.
¿Qué pasará ahora con el gerente de uno de los gremios ganaderos? ¿va a continuar sin importarle ni los resultados, ni haber abandonado sus deberes durante un buen número de meses?
Si el gremio pudo funcionar sin él, quiere decir que no hace falta. Es un buen momento para decidir si es la persona para el cargo. Desde luego, si todo se desordenó, es lógico que quienes están en la junta y en general sus asociados deberían preguntarse, ¿quién autorizó el abandono de sus deberes?
Sorprende la cantidad de cargos que se mencionaron dónde podía ser nombrado el directivo de Fedegan, llegamos a pensar en Demogan, que era una especie de llanta de repuesto multipropósito bueno para todo…o, ¿será para nada?
Ahora viene la decisión del gobierno de a quien le va a entregar el manejo del Fondo Nacional del Ganado. Es claro que la primera parte de este escrito, no tiene otro propósito que intentar entender un hecho que afecta a los ganaderos, en la medida que continúe rigiendo los destinos de esa parte del sector el candidato a todo. Nos imaginamos que la junta tomará sus medidas, sin embargo, el tema del fondo, debe ser analizado por todos los interesados.
En Demogan, hemos sugerido que el manejo del fondo, se lleve a cabo de manera democrática, esto quiere decir con votos, que los ganaderos se manifiesten y digan quien debe administrar su dinero, y que queden en la junta en estricto orden de votación, del segundo al séptimo o sexto. Adicionalmente, que quien sea que quede, se comprometa a informar mensualmente los resultados no solo desde lo financiero y contable, sino en lo científico, lo social, ideas para aumentar el consumo de leche y carne, exportaciones y temas ambientales que todos los días tienen mayor vigencia.
De otra parte, está el manejo cuidadoso de la burocracia que va a gerenciar la parafiscalidad; no estamos de acuerdo que volvamos a tener la cantidad de personal que se tenía, mucho menos los salarios que devengaban, la austeridad debe ser la norma no la excepción.
El Fondo Nacional del Ganado, debe informarles a todos los ganaderos, que se puede esperar semestre a semestre y desde luego debe tener mecanismos para escuchar a los aportantes.
Nada personal tenemos contra el gerente de Fedegan, nos interesa la suerte del FNG y hasta dónde hemos podido analizar, no son las prácticas del actual funcionario, las que ofrecen las garantías que esperamos.
De manera respetuosa le proponemos al gobierno una fórmula democrática que estamos seguros encaja perfectamente en el talante de los que inician. Todo lo que se haga para reforzar la democracia la consolida, darles voz y voto a los finqueros, a los empresarios del campo y a los campesinos tiene sentido, señor presidente Duque y señor ministro de agricultura, esperamos ser escuchados y que ustedes reflexionen en torno a nuestra propuesta.

sábado, 11 de agosto de 2018

Demogan Todo Suma Todo Resta El Caso de Lactosueros e Importaciones


Por el convencimiento que tenemos de la necesidad de sensibilizar a consumidores productores y estado, hacemos este último de una serie de tres escritos sobre un tema que debe ser reglamentado.
Repasamos aspectos que deben ser tenidos en cuenta:
El Gobierno Nacional debe asegurar que los productos que se venden en el mercado como leches de bajo precio, no son leches con lactosuero.
Proteger a los productores y no permitir que se venda a los consumidores como leche, un producto que en realidad es leche adulterada a un bajo precio, haciendo creer al consumidor, que compra leche a precios inferiores al que debe pagarse al ganadero en finca.
¿Qué medidas ha adoptado el Gobierno Nacional para que en Colombia haya laboratorios acreditados para detectar la adulteración de leche con lactosuero?
Las autoridades, deben informar a los productores, industriales y al público en general, cuánta leche se deja de comprar a los productores por cuenta de incluir lactosueros en las fórmulas que se venden libremente.
¿Tiene el INVIMA o el Instituto Nacional de Salud equipos para detectar la adulteración de leche con lactosuero? ¿si los tiene porque no los ha usado?
¿Ha habido sanciones para los que incluyen lactosuero sin ponerlo en la etiqueta?
¿Qué sabe el Gobierno Nacional y cuando seremos informados los ciudadanos, acerca del impacto en la nutrición de los niños por el hecho de que los alimenten con productos de bajo precio que en realidad son bebidas adulteradas con lactosuero?
¿Qué medidas ha adoptado el Gobierno Nacional para proteger a los niños (Obligando a que las madres sean informadas), a los consumidores, a los ganaderos del impacto que está generando el hecho de que se estén comercializando productos de bajo precio que se etiquetan como leche?
¿Cómo garantiza el Estado Colombiano (MADR, INVIMA, SIC) el derecho de los consumidores a recibir información veraz y suficiente en relación a los componentes y propiedades de los productos lácteos derivados de la leche o que dicen pertenecer a esta categoría, que son elaborados con materias primas no aceptadas por la reglamentación vigente?
¿Cómo controla el Estado que los productos elaborados con lactosueros se exhiban en los lugares de compra del consumidor en áreas o sitios diferentes a los espacios otorgados a los propios y reales leche y derivados lácteos, como obliga la reglamentación vigente?
El Decreto 616 del 2006 prohíbe la adición de lactosueros a la leche; ¿Cómo controla el INVIMA y el MADR esta reglamentación?
Esta semana, han aparecido videos de transportadores regando leche. En anteriores escritos les hemos compartido, NUESTRO estimado de litros que se pierden al día por incluir en las fórmulas lactosueros: 225,000 litros, eso son 82’125,000 litros al año ¿Cuántos litros se han derramado esta semana? Insistimos que esos son nuestros números, no los oficiales, hay quienes nos dicen que son 600,000 litros al día que se sustituyen de leche pura con lactosueros; si así fuera el total sería de 219,000,000 de litros al año.
El panorama, atenta contra nuestra seguridad alimentaria. Esta, no puede y no debe ser un simple enunciado, la amenaza, debemos enfrentarla con firmeza.
Por último, la propuesta que desde Demogan hemos venido apoyando insistentemente, como es la pulverización de leche para que no se pierda leche, vuelve a cobrar importancia. Insistimos, que el primer destino de esa leche DEBE ser la sustitución de importaciones. La leche que se riega y que se deja de recoger es ruina real de los lecheros. Las importaciones equivalen 400 millones de litros. Eso quiere decir que la suma de lactosuero e importaciones suman entre 480 y 620 millones de litros, dicho de otra manera, entre 53 y 69 días de compras a los lecheros al año.
Por eso, todo suma y todo resta.

domingo, 5 de agosto de 2018

Demogan La Efectiva Alianza Entre Consumidores y Productores Lactosueros II


De manera insistente, nos dicen que no hay interés por parte de los consumidores de la suerte que puedan correr los productores. Eso No es así.
Decidimos en diferentes lugares del país, preguntarle a través de nuestros aliados, a los ciudadanos, qué pensaría, si por cuenta de las malas prácticas que utilizan algunos para vender productos baratos que pretenden simular la leche, el sector lechero sufriera un deterioro tal, que fuera necesario acabar con muchas fincas ganaderas.
La respuesta hasta el momento, ha sido tranquilizadora, ninguno de los consumidores a quienes les hemos preguntado, han dudado en darle total respaldo a los lecheros.
Coloquialmente en ocasiones hemos escuchado, la afirmación, que, las nuevas generaciones y algunos consumidores, creen que la leche se produce en los supermercados. Le podemos compartir al país, que eso era un mal chiste mal echado; todas las personas a las que les preguntamos, fueron claras en decirnos, que la suerte de los lecheros si era de su incumbencia.
Luego de escuchar este resultado, anticipándoles que vamos a continuar preguntando a los consumidores si nuestra suerte es o no importante para ellos. Si consideran que el mejor uso de la tierra es urbanizarla o consolidar nuestro origen agrícola, sin frenar el desarrollo, sin necesidad desplegar toda una suerte de argumentos jurídicos y científicos, para exigirle a quienes utilizan lactosueros para producir “Falsas Leches”, que de manera clara se imprima en los empaques: ESTE PRODUCTO NO ES 100% leche.
Nuestra idea, es no atropellar a los productores, que los consumidores tengan claro lo que compran y los establecimientos de comercio lo que venden, dejando claro en las etiquetas, que ese producto NO viene del campo colombiano.
Nuestro campo, junto con la preservación de nuestra diversidad, es el más preciado tesoro que tiene la patria. El consumidor lo sabe, lo entiende, lo percibe y pedimos que, sin acabar con el negocio de nadie, la claridad prime y que el cliente tenga claro, cuáles son los ingredientes que vienen en un litro que NO es leche, y que se vende como si lo fuera.
Ya les hemos compartido, que el estimado conservador que diariamente se deja de comprar para producir ese líquido blanco fabricado higiénicamente, es del orden de 225,000 litros, que equivale a 82 millones de litros al año, sin embargo, si nos remitimos a organizaciones con mejores soportes que Demogan, el volumen alcanza los 600,000 litros al día, equivalentes a 24 días de acopio de la industria formal.
Los compradores, deben saber que están consumiendo, el INVIMA debe hacer su trabajo, sin disculparse por su falta de equipos que le sirvan para saber con exactitud, el contenido de lactosuero u otros sustitutos como grasas vegetales, el cliente, debe exigir que en la etiqueta se le informe acerca del contenido de todo lo que compra.
No es optativo decir que tienen los alimentos que consumimos, es obligatorio.
Invitamos a que el gobierno, los gremios ganaderos, la Superintendencia de Industria, las tiendas de descuentos, los productores y claro, los consumidores, nos unamos en la decisión de exigir ser informados acerca de que es lo que consumimos.
No aceptemos la falta de información. Es un derecho que tenemos como compradores y una obligación de los industriales indicar que están haciendo, desde luego es también obligatorio que el estado actué como tal, no permita que ni en las tiendas, mucho menos en los refrigerios escolares que deben ser: “Raciones diarias de alimentos saludables e inocuos” que nuestros niños deben poder tomar con la seguridad que no hay efectos colaterales que puedan causarles inconvenientes, y no den el 100% de su desempeño en una etapa de su vida que solo puede ser descrita como SAGRADA.        

domingo, 29 de julio de 2018

Demogan El Caso Algarra-Gloria Nuestro análisis

Esta semana, de manera inesperada para muchos, el Grupo Gloria, empresa que es la dueña de Algarra, anunció, que dejarían de comprar a partir del primero de agosto 80,000 litros diarios a cerca de 1,500 familias lecheras.
Inmediatamente se prendieron señales de alarma, los ganaderos anunciaron medidas en contra, no tenemos claro si Algarra ha dado más declaraciones, indicando al menos, la razón para suspender la compra de un día para otro.
Desde el momento que un ministro de agricultura anterior al que abandonó las oficinas del ministerio sin consideraciones para con los campesinos de Colombia, anunciara que debíamos pasar de la: “habladera a la sembradera” desde Demogan intentamos hacerle ver que más allá de la “sembradera”, que es una de las fortalezas de nuestros agricultores, debía fortalecer el acopio en tantos productos como fuera posible, pues sin duda es la falta de comercialización, la que golpea más duro al campo no solo colombiano sino del mundo.   
Nuestra tragedia, es la del cantante que llega a presentarse a una audición con la voz de otro, puede sonar muy bien, pero cuando llega a la realidad no sale adelante porque la voz era prestada.
Alguien señalaba que la idea de Algarra, es concentrarse en la importación de leche, diluirla y venderla. Si es así, dejamos clara nuestra posición que no podemos aceptar esa propuesta, porque el resto de nuestras industrias quedarían en desventaja y con toda razón exigirían mayores cuotas de importación, afectando aún más a los lecheros y claro, a toda la ganadería: sin vacas no hay terneros y sin terneros no hay carne. Si Algarra, va por nuestro mercado, sin tener en cuenta a los productores, sugerimos que se le limite la aprobación de licencias de importación. Uno no va a una casa invitado, a hablar mal de la comida y el servicio.
La falta de liderazgo del sector es dramática, desde luego no solo del ministerio, sino de los gremios y los productores. Señalar un solo culpable, es inútil, si así fuera, no tendría sentido que el más inepto de la cadena, el carente de ideas, fuera quien derrotara al resto.
Lo primero que proponemos hacer, es ver como escuchamos a todos. En una conversación con algunos campesinos, nos decían: “Nunca nadie nos ha escuchado, no me siento cómodo proponiendo pues siento que mis ideas no valen” la inteligencia colectiva del agro está silenciada y claro, si nunca hablamos, no vamos a saber como hacerlo.
Los países han venido liberando la leche de la influencia del estado, han entendido que en el campo no solo hay coliflores y vacas, sino gentes pensantes.
La situación nos preocupa profundamente, pues somos nosotros mismos quienes vamos cerrando salidas, salimos a cazar y caímos en la trampa que dejamos para la presa.
Ni la industria debe enfrentarse con los productores, ni los productores con la industria, ambos debemos trabajar coordinadamente, desde luego con las dificultades propias de dos grupos que aparentemente, tienen objetivos diferentes.
El objetivo es el mismo, ambos debemos ser eficientes, ganar dinero, estar a tono con prácticas propias de nuestro entorno, pagar salarios y prestaciones, pagar tributos justos y crecer.
En Europa la situación también está resultando desesperada para los lecheros, es más probable que nosotros podamos salir adelante que los ganaderos de países desarrollados. Allá, no hay quien trabaje la finca fuera del dueño y todos los días hay menos dueños que quieran hacerlo. De ahí la importancia de diseñar una política de mediano y largo plazo. Esa política, debe iniciarse con alta participación estatal, con reglas claras donde se vaya desmontando la presencia estatal, gracias a que se fortalece al campesino.
No se trata de subsidiar precios, se trata que el campo, tenga créditos excepcionalmente baratos, a largo plazo, que todas las entidades financieras, abran sus puertas al campesino. Eso ya sucedió con Bancolombia, Banco Agrario desde hace años trabaja con el campesino, pero debe mejorar su eficiencia privatizándose, otros bancos lo hacen, pero sin suficiente convencimiento.
No podemos continuar en un esquema de globalización donde todos perdamos. Tampoco con productos terminados que engañen al consumidor final, como es el caso de la utilización sin claridad para el comprador de lactosueros y grasa vegetal, dedicándonos a llenar al cliente, pero no a nutrirlo.  
Por último, entendiendo que nos queda mucho trecho que recorrer, nuestra insistencia es enseñarle al campesino a ser un emprendedor, fabricando higiénicamente productos con denominación de origen, leches gourmet, institucionalizar la feria de las ideas lácteas, donde nos enseñen a incluir en las recetas la leche, la crema, el yogurt, el kumis, la mantequilla de vaca y otras que no incluimos.
La ganadería la sacamos adelante los ganaderos, no la queja, tampoco el desánimo, de ninguna manera el sacrificio de nuestro hato, la sacamos creyendo en lo que hacemos.

sábado, 21 de julio de 2018

Demogan Las Curiosas Decisiones del Ministro Zuluaga

Lo hemos compartido en varias oportunidades. Probablemente las peores calificaciones de los gobiernos de nuestro país agrícola y ganadero se las lleva casi siempre el ministerio que Demogan piensa debe ser el más profesional, el de Agricultura.
Desde luego hemos tenido importantes personajes al frente de esa cartera. Con los dos últimos presidentes, Carlos Gustavo Cano y Juan Camilo Restrepo, merecen especial mención. Apenas dos de ocho. Hacemos este recuento con el propósito de enfatizar la necesidad de evitar que se continúe politizando el agro.
El último ministro nombrado por el presidente Santos, es la suma de todos los errores, que esperamos que el nuevo presidente evite cometer: Es evidente que utiliza su puesto para ganarse la postulación a la gobernación del Meta; lamentablemente no tiene ni conceptos claros ni conocimientos de su cartera.
No es nuestra costumbre hacer estos ataques, sin embargo y a pesar de estar apenas a dos semanas de terminar el gobierno, cometió el exabrupto, de poner al municipio más ganadero de Colombia que es San Vicente del Caguán a coordinar su campaña de la vacuna contra la aftosa desde el departamento del Meta.
¿Es posible que el ministro desconozca las dificultades de comunicación que tiene la región? ¿cree que la ausencia de estado llega al punto de no poder organizar la vacunación? ¿acaso no estaba organizada la vacunación?
Son precisamente estas decisiones políticas las que nos resultan inaceptables a quienes trabajamos con y para el campo colombiano. Es exactamente a lo que nos referíamos en nuestro escrito de mayo, cuando pedíamos que el agro se despolitice.  
Es lícito que alguien desee dirigir los destinos de su departamento. Es ilícito alcanzarlo si se apoya en el presupuesto de un ministerio o un organismo gubernamental. Esto deberían sancionarlo además de los entes de control, el voto del ciudadano.
Como colofón a su intrascendente gestión, abandona el cargo, el 24 de julio, 14 días antes de terminar el gobierno. Eso, no se hace, el país ganadero y agrícola reciente esas determinaciones. Con seguridad, ese es el resultado de una estrategia política y no del convencimiento de servir que debe ser el único motivador que acompañe a los funcionarios.
La esperanza, es que ya hemos visto cómo reacciona el electorado cuando intentan los funcionarios politizar el servicio para el que fueron nombrados…no salen electos.  
No aceptaremos en Demogan que esto continúe sucediendo. Nuestra razón de ser es que las actuaciones de los funcionarios, estén dirigidas a servir a la comunidad, a dar ejemplo y que se cierren los círculos de servicio con transparencia.
El nuevo ministro de agricultura: Andrés Valencia Pinzón, entendemos, es un conocedor del tema y ha obtenido resultados manejando un gremio con dineros de la parafiscalidad, con problemas de contrabando, con TLC, problemas sanitarios, además de haber manejado el área comercial de la Federación de Cafeteros, esperamos defina un rumbo serio, para un sector serio y demacrado.
Nada pedimos, solo Democracia, Modernización del sector y Transparencia. Que el nuevo ministro recuerde que las semillas germinan cuando así lo decide la Madre Naturaleza, no cuando llegan los ministros, ella nos recuerda la importancia de ser humildes, respetuosos, disciplinados y claro, ser servidores del campo y sus dolientes.
Ojalá trabaje con las leyes que ya están y no se dedique a promulgar leyes, estás no nos hacen mejores ni peores, solo lo que recibimos en el hogar y la escuela, pueden forjar la raza de empresarios ganaderos que Colombia espera.

lunes, 16 de julio de 2018

Demogan llamamos al diálogo del sector


En ocho ocasiones durante el último año y medio hemos llamado al diálogo entre representantes del gremio ganadero. No hemos tenido eco. Sin embargo, queremos insistir para que eso suceda.
El 8 de enero de 2017, citamos a la profesora de filosofía, Chantal Mouffe que proponía la figura de enemigos amistosos. Seguramente entre las personas que esto lean, no acepten que tienen enemigos, definitivamente en Demogan no definimos a nadie que piense diferente como enemigo, sino como alguien capaz de enriquecer el diálogo.
Es probable que el retraso de nuestro sector en parte se deba a la falta de debate. ¿Por qué no queremos discutir puntos de vista diferentes? Engalanar la ganadería con parlamentos que profundicen en nuestras equivocaciones, nuestras diferencias, aciertos, visiones de futuro. Dándole espacio a todos los que piensan diferente, nos va a permitir crear un documento que nos lleve con seguridad por este siglo que ya llega a los 20 años, con los ganaderos aun respirando siglo XX.
Avanzan aquellos que se abren al diálogo. Lamentablemente en nuestro sector, esa no ha sido la constante.
Antes de posesionarse, ¿Valdría la pena que él presidente Duque abra un diálogo con nuestro sector?
Sugerimos reglas de juego claras, definiendo previamente la agenda, haciendo una breve presentación de cada tema, por ejemplo “Sanidad”, un especialista presenta tres puntos que sean el eje de la presentación; iniciamos el debate, los asistentes hacen presentaciones breves, no solo para quejarse, sino para ver la manera como se resuelve el asunto y luego se trata de llegar a conclusiones. Como no estamos acostumbrados a escucharnos, no vamos a llegar a soluciones en ese primer encuentro, tampoco en el segundo, de pronto en el tercero. Pero, aprenderíamos, algo maravilloso, a escucharnos, porque no, a jugar en equipo, apoyándonos, compartiendo experiencias, fortaleciendo lazos de unión.
El país está polarizado. Ese encuentro sería maravilloso si logramos comunicarnos, sin violentar las ideas de nadie. 
No creemos que la fórmula para trabajar en equipo, sea continuar sin escuchar u oyendo a muy pocos.
Desde este rincón, invitamos a Fedegan, Unaga, Analac, NFG y todas aquellas organizaciones que consideren que su voz debe ser escuchada. Escríbannos, dejen sentir su voz.
Muchas veces, hemos mencionado la importancia de activar la inteligencia colectiva de los ganaderos. No aceptar que un campesino que todos los días está en contacto con su tierra, sus novillos y sus vacas, nada tiene que decir, es una equivocación.
Enumeramos algunos temas que debemos tener en cuenta: Prediales, seguridad, sanidad, productividad, genética, ¿cómo volvernos una potencia mundial en carne y leche?, pasturas, manejo del agua, silvicultura, acopio, vías terciarias, energía, definir suelos y regiones ganaderas, impuestos, relaciones con la comunidad, con el gobierno central departamental y municipal y sin duda juntos compartir ideas para la administración de fincas ganaderas, donde sugerimos desde ya el liderazgo del SENA; muchos temas, muchos pueden aportar, ¿cuándo empezamos?