domingo, 27 de agosto de 2017

Demogan Seguimos sin entrar al siglo XXI

El exministro de hacienda Rodrigo Botero Montoya, escribe en El Colombiano de Medellín, un artículo que hace referencia a la modernidad del agro. Les compartimos el último párrafo:
“Fedesarrollo y la Universidad EAFIT han hecho un valioso aporte a la discusión del proteccionismo agrícola, con el documento titulado Política Comercial Agrícola: Nivel, Costos y Efectos de la Protección en Colombia, elaborado por investigadores de ambas instituciones. Al calcular los beneficios que se obtendrían con la eliminación de las barreras arancelarias, encuentran que ‘la sociedad está sacrificando el 1.46% del PIB y los hogares estarán dedicando entre el 0.9% y el 3.4% de su ingreso a pagar los costos de la protección brindada a los sectores agrícolas y agroindustriales’. Este documento será de gran utilidad para quienes enfocan la política agropecuaria tanto desde la perspectiva de la eficiencia económica como desde la de equidad social”
Como pueden ver, este artículo, coincide con las preocupaciones que por estos días tenemos los lecheros.
El año pasado en la asamblea de la ANDI, el exministro de agricultura José Chlimper del Perú, hizo referencia a su gestión donde abrió las importaciones y fortaleció la agricultura peruana.
Desde Demogan, donde solo se publican artículos consensuados entre los pocos que somos; nunca opiniones personales, creemos que en la medida que no abordemos los temas ganaderos con seriedad y apertura, no vamos a ser capaces de ser respuesta a la seguridad alimentaria que requiere la región.
¿Qué nos falta para entrar al siglo XXI? La lista puede resultar extenuante, además de imposible de presupuestar. Nos atrevemos a ofrecer algunas respuestas: Vías terciarias (Ya se presupuestaron $1’26 billones para 2,600 kilómetros nuevos y reparar 11,683 kilómetros de los 142,284 kilómetros totales) energía rural, reforzar la investigación que lidera Corpoica y su excelente director, tener un ICA sin política ni políticos para mejorar entre otras la sanidad, seguridad en los campos, democracia gremial y moderna, mejoramiento genético, acopio asegurado y transparente para los campesinos, cadena de frío, agendas sin cartas ocultas, agricultores presenciales, créditos ágiles, cuidadores del agua y ojalá, silvicultores convencidos. Seguramente nos faltan más cosas para incluir.
Alberto Castillo Losada, dice sin filtros que es conveniente erradicar la mendicidad de los gremios; previo a escribirlo, pedimos su autorización para incluirlo en este escrito. Esta dura afirmación, no tiene por objeto atacar, sino invitar a la reflexión. El ejemplo más cercano de esa mendicidad, es la urgencia que tienen hoy por que se señale a quien le darán el Fondo Nacional del Ganado, sin importar lo preparados que están unos y otros. Entrar al siglo XXI exige no aceptar privilegios, sino reconocer con respeto las propuestas y decisiones democráticas de la mayoría.
Abrir las puertas del mercado de la leche de par en par, debilitaría de manera grave a los ganaderos y llevaría a la ruina a las industrias. Continuar haciendo lo mismo, afecta el poder adquisitivo de la población, mejora las exportaciones de los países que hoy le venden a Colombia y fortalece la informalidad. Como pueden ver, es por evitar el debate en torno a temas como este que hoy planteamos, que todos los días nos respira más cerca el fantasma de la improductividad.
El siglo XXI va a llegar al 20% de su recorrido y aún seguimos anclados en la mitad del siglo XX. 

martes, 22 de agosto de 2017

Demogan la polémica entorno a la resolución que evita enlechadas

El país lechero está polarizado entorno a la nueva resolución que ha tenido toda suerte de interpretaciones.
Demogan apoya la resolución. Las razones las hemos presentado en varias ocasiones y estamos dispuestos a dialogar tantas veces como sea necesario, pues tenemos el convencimiento que el peor de todos los flagelos del ganadero es la incertidumbre de si su leche será o no recogida sin importar la cantidad que produzca.
Con el esquema actual, se castiga la productividad.
Con el nuevo esquema, comenzamos a construir el camino de la confianza entre el productor y la industria.
En la región 1, la industria se compromete acopiar un mínimo de 200 litros por punto y en la región 2, mínimo 400 litros. Esto interpreta las realidades de ambas regiones y sugiere que los lecheros que están por debajo de esas cantidades, se unan y aseguren los volúmenes requeridos.
Con esta resolución, la industria adquiere varias obligaciones con sus proveedores: primero, a recoger el 100% de la leche, mínimo a los precios de la resolución 17 que oscilan entre $939 y $1,061, se obliga a recoger los excedentes al precio internacional del momento y a pagar mínimo US $017 litro (Diez y siete centavos de dólar) que hoy es el equivalente a $500 el litro. En este escrito, les presentaremos a ustedes algunos ejemplos.
Es la industria y no los ganaderos la que debe asumir el costo de los inventarios. A los lecheros les continuaran pagando a los precios de la resolución 17, sus producciones tradicionales, que deben ser presupuestadas entre ambos. Esta resolución, desde luego exige una mejor comunicación entre las partes. Comunicarse mejor es algo que nos conviene a todos, así que por esa razón también abogamos porque los empresarios del campo acepten este nuevo esquema. La realidad, es que es la primera vez que los productores, van a poder negociar directamente con sus compradores.
La importación, quedaría proscrita. Los industriales, no van a comprar a precios superiores a los que les saldría la leche nacional.
El aumento del acopio de la industria, creció en los últimos años en el 16,76%. Esto quiere decir un mayor acopio de 1’265,291 litros día; si el promedio de producción por vaca está en todo el país en 6 litros, es el equivalente de 210,881 vacas que están ingresando adicionales que ingresan a la formalidad, vale decir más ingresos al Fondo Nacional del Ganado.
Si a los argumentos anteriores, le adicionamos que el productor puede ser socio de la industria pulverizadora (En los casos que ambos estén de acuerdo) que firmar, es absolutamente voluntario, que al mantenerse el pago de los precios negociados el productor no recibiría rebajas en sus ingresos, sino SIEMPRE le ingresaría más dinero mensualmente, no vemos las razones para no firmar.
Nuestra propuesta, es que se haga un ensayo en una región concertada entre industrias, productores, gremios y gobierno y con las realidades se llegue a conclusiones.
A continuación, les compartimos algunos ejemplos:
1.    Producción normal en litros día y mes: 200 y 6,000 litros.
2.    Precio mínimo hoy sin enlechada: $939 litro.
3.    Ingreso total día y mes sin enlechada: $187,800/$5’634,000.
Con enlechada del 10% adicional, hoy el finquero recibe un precio disminuido sobre el 100% de la producción, eso en el caso que no la tenga que “botar”.
1.    10% más de producción día y mes: 220 y 6,600 litros.
2.    Precio con enlechada tres escenarios:
a.     $600.
b.    $700.
c.     $800.
3.    Ingresos TOTALES MES:
a.     Escenario (a) $3’960,000=$1’634,000 menos de ingresos
b.    Escenario (b) $4’620,000=$1’014,000 menos de ingresos
c.     Escenario (c) $5’280,000=$    354,000 menos de ingresos
Se observa un deterioro en el ingreso del ganadero que oscila entre el 29,71% y el 6,28%. Repetimos: eso es en el caso que no tenga que derramar su leche en los potreros de su finca, con los consabidos problemas de contaminación.
Y ahora la resolución:
1.    Producción normal día y mes: 200 y 6,000 litros.
2.    Precio mínimo hoy sin enlechada: $939 litro.
3.    Ingreso total día y mes sin enlechada: $187,800/$5’634,000.
Se enlecha en el 10% ¿y qué sucede? Le pagan sus excedentes al precio mínimo de US $0,17 o $500 por litro
Nuevamente tres escenarios:
1.    Todos los precios por tonelada de menos de US $2,287 y una tasa de cambio de $2,800 (hoy está a $2,994,39) el productor recibiría $500 por litro por ese 10% y $939 por el 90% para un total con enlechada de $895,10. Eso quiere decir en 6,600 litros $5’907,660 ingreso mensual o 4,86% más de lo que recibiría SIN enlechada.
2.    Al precio internacional de hoy (Aproximadamente US $3,160 tonelada) y el cambio de hoy de $2,994,39, el ingreso al mes para el lechero sería de $933,40 por litro, ingresos totales de $6’160,440. 9,34% más que en el mejor escenario de hoy.
3.    Si por el contrario el precio de la leche internacional llega a US $5,000 como ya estuvo, recibiría un precio de $1,481 por litro de excedentes y un ingreso total sobre sus 6,600 litros de $6’554,460 igual al 16,33% más de lo que hoy recibe.  
Esperamos con estos ejemplos despejar dudas que tengan los ganaderos. Si continúan, estamos listos a recorrer el país para explicarlo. Desde luego recomendamos que el ministerio de agricultura sea quien lidere la entrega de esta información. 

domingo, 13 de agosto de 2017

Demogan La OCDE y los desafíos del agro

Juan José Perfetti, en su columna semanal del periódico El Colombiano, hace referencia a las recomendaciones de la Organización Para la Cooperación y el Desarrollo Económico OCDE.
Vale la pena volver sobre ellas, pues valida puntos que desde Demogan y otras organizaciones hemos mencionado. Adicionalmente, si el Ministerio de Agricultura tomara en cuenta al menos unas pocas de las sugerencias, probablemente el panorama agrícola sería diferente.
Colombia desde hace un tiempo, intenta afiliarse a ese organismo, pero por lo visto los cuestionamientos que nos hacen, probablemente van a continuar retrasando nuestro ingreso.
La OCDE, fue fundada en 1961 y coinciden 35 países.
La primera crítica que nos hacen, es que tenemos muchos organismos estatales que compiten entre sí; nosotros agregaríamos que la politización no permite que funcionen ni den el apoyo esperado. Más grave aún, es que algunos gremios también permiten esa politización que no contribuye a despejar el panorama.
Al mencionar la tierra, resalta tres temas primordiales: Su mal uso, la concentración de la propiedad y la informalidad en los derechos de la tierra. El tema no es de poca monta. La tierra nos ha llevado por el camino de una guerra cruenta que sigue sin terminarse. Curiosamente la paz firmada, deja entrever nuevos enfrentamientos, que solo esperamos no resulten en el catalizador de más graves conflictos. No debemos desconocer los efectos de la violencia cuando diagnosticamos el agro.
La OCDE afirma, que la economía agrícola, ha girado de manera exclusiva en torno al precio. En nuestro concepto este es un paliativo que apresura acuerdos que duran poco tiempo. Todos se sienten ganadores cuando obtienen incrementos en sus precios y a su vez el gobierno, queda con el convencimiento que ya arregló el problema, evitando así las soluciones de fondo que demandan las regiones aisladas donde están nuestros empresarios campesinos. Las vías terciarias, continúan siendo un alacrán en el bolsillo de nuestros gobiernos ¿Qué tal las tarifas de energía que debe pagar una finca donde muchas veces hay más tiempo sin el servicio que con él?  
El riego brilla por su ausencia y que decir del uso racional del recurso hídrico. El agua que es transversal a todo el sector no la entendemos.
Investigar que debería ser una de las preocupaciones permanentes de gobierno y gremios no es prioridad. Corpoica, que ha contado con la suerte de tener un director íntegro que ha evitado la politización de la corporación, no cuenta con los recursos que debería tener. El ICA se desmorona, politizado, dedicado a recibir hojas de vida, con más abogados que científicos (Los pocos estudiosos del agro que tiene, es urgente cuidarlos pues mantienen viva la llama de la ciencia).
La tecnología agrícola con la que contamos, muchas veces no interpreta nuestras urgencias, mucho menos el largo plazo.
La OCDE, no menciona la importancia de centros de acopio, tampoco de las dificultades de mercadeo que tienen los finqueros, mucho menos la migración del campo a la ciudad y la premura con la que debemos educar a los más de dos millones de jóvenes que se marchitan por la falta de oportunidades. Leer sin entender no es propuesta ni solución.
Tenemos líneas de crédito y banco que se supone debe atender a los campesinos, pero no les llega. El discurso agrícola que tenemos para ofrecer está lleno de palabras, pero sin contenido. Ese es el desafío.
Nuestro país podría alimentar un continente, tenemos la gente, pero no contamos con el liderazgo.

martes, 8 de agosto de 2017

Demogan Trabajar Con el único el único propósito de unir el sector

Insistir en juntar todos los actores de la ganadería, suena en ocasiones como carretera sin rumbo.
Tenemos el convencimiento que la ganadería no es solo un gremio, tampoco una raza, ni pensar solo en carne o en leche, es un todo.  
Recibimos en las últimas semanas cuestionamientos desde todos los frentes. Nos cuestionan si es que acaso no estamos en contra o a favor, de uno u otro gremio. Pensar diferente, construye cuando se hace con respeto. Nadie nunca ha tenido toda la razón y nadie nunca ha estado completamente equivocado. Los extremos hacen equivocar al ser humano, que está lleno de matices.
Reiteramos que no apoyamos la entrega del Fondo Nacional del Ganado, sin que pase por el filtro del voto democrático de todos los ganaderos y se entregue su administración, por periodos de tres años. No hay nada que enriquezca más el diálogo o si lo prefieren el debate, que las ideas divergentes y el disenso. 
De igual forma, cuando vemos que algunos se empeñan en cuestionar el desempeño del ICA y/o del Ministerio de Agricultura en temas como la aftosa, sin tener en cuenta que este no es un concurso para ver quien tiene mejor departamento de comunicaciones, para ganar una pelea donde la ganadería como un todo pierde, no sirve de nada. Nuestra propuesta, es cuestionar y proponer para avanzar.
Desde hace años, desde Demogan promovemos el diálogo conjunto de industria y productores. Nos damos cuenta que no es de buen recibo. Afirman que todos tienen razones para no entenderse. La pregunta es sencilla ¿Con quién debo ventilar mis diferencias si no es con quien mayor contacto tiene conmigo? Los lecheros tienen flujo de caja gracias a los industriales y los industriales tienen negocio gracias a los lecheros.
Quienes venden ganado en píe, deben mantener diálogos fluidos con sus compradores, no considerarlos sus enemigos.
Está el debate de la resolución que tiene como propósito acabar con las enlechadas. Algunos sectores que representan a los lecheros no están de acuerdo. Exigen que se compre el 100% de la leche sin tener en cuenta si el negocio es bueno para las dos partes. Hay quien dice que el consumo nacional de leche, debería ser mayor, estamos de acuerdo, nos falta saber que proponen para aumentar el consumo. Nosotros hemos hecho propuestas, que desde luego exige inversiones en investigación y desarrollo con las inversiones correspondientes.
Propuestas a medias no son propuestas, son apenas enunciados. Por eso nos hemos empeñado en promover la resolución que es para quienes se acojan, 100% voluntario, con acuerdos entre productores e industria, que permita a los ganaderos crecer sin preocupaciones de quién les va a comprar su leche. No olviden que los gastos fijos que hoy tienen se pagan con el precio acordado desde el principio y que los excedentes son ingresos marginales que aumentan la utilidad, cubriendo los costos variables.
El esfuerzo para la industria está representado en aumentar su capacidad de pulverización, más capacidad de transporte, búsqueda de mercados, controles de calidad, capacidad de relacionarse con los productores etc.
En el caso de los productores está en mejorar su producción, hacer presupuestos, mantener la calidad y ojalá aumentar la producción para tener más ingresos.    

Unir el sector lo logramos si nadie busca beneficios solo para su lado, sino que entiende sus responsabilidades como parte de la cadena, como parte del sector y como parte del país.  

domingo, 30 de julio de 2017

Demogan Agroexpo El Ministro Iragorri

Aparentemente Agroexpo no defraudó a quienes insistieron que se realizara. Por lo visto cumplió y eso es importante.
Tenemos sin embargo un malestar. Apareció una publicación, donde afirmaban que le entregaron a UNAGA $3’500 millones para coordinación del evento. ¿Es eso cierto? ¿Abrieron un concurso para adjudicar el trabajo? ¿Los gremios que no fueron tenidos en cuenta como ANALAC, NFG, FEDEGAN y otros, los llamaron a concursar? Insistimos en la necesidad de erradicar privilegios; estos han sido parte del estancamiento del sector. La pluralidad debería haber sido uno de los legados del saliente ministro de agricultura. Da la impresión que eso no era importante. Lo lamentamos.
El balance de la feria no ha sido publicado con el rigor que esperamos. En especial, si se adjudicó a un gremio ganadero el manejo. Recomendamos que haga público el detalle de los gastos, inversiones y desde luego su ganancia económica. Cuando se manejan dineros públicos, quien sea que lo haga, debe dar razón de cada centavo.
Algunos medios afirman que el ministro Iragorri se retira. Si es así, le deseamos la mejor de las suertes. Desde luego es menester ampliar conceptos.
En privado, como le consta a él y algunos de sus asesores, fuimos sus respetuosos y permanentes críticos. Maltratar en público no es la manera como consideramos se deben manejar las relaciones. Seguramente por esa razón no obtuvimos muchos logros que algunos esperaban de nosotros. En ocasiones fue necesario llamar la atención y lo hicimos con respeto y firmeza. Intentaremos continuar con esa línea de conducta.
El ministro demostró carisma, don de gentes y cercanía con quienes departía. Su bonhomía es su característica principal. Como le habrán resultado de incómodos nuestros comentarios, que a pesar de todo lo anterior, evidenció su malestar para con nosotros en algunas ocasiones.
Llegó al ministerio con las apuestas en contra y estuvo más de dos años al frente de una cartera en la que resulta muy difícil mantenerse.
Decir que fueron más sus equivocaciones que sus aciertos, no es centrado, sencillamente, porque no conocemos todo lo que hizo, tampoco todo lo que dejó de hacer.
Desde nuestro primer encuentro, siempre sacaba una libreta para tomar apuntes. Suponíamos que era para hacer seguimientos. A la sexta o séptima reunión decidimos bautizar el dichoso cuaderno como “El cuaderno de los olvidos” pues definitivamente, nada de lo que allí escribía se llevaba a cabo.
Le recomendamos que hiciera encuentros agropecuarios semanales con campesinos y empresarios agrícolas. Si lo hizo no lo supimos, pero esa práctica insistimos que sea parte de la manera como se lidera el más importante y trabajoso de los ministerios que tiene el país. Agricultura debe interactuar con todos sin excepción, a su cargo está el país del agua, del verde, de la producción, de la exportación, de la paz, de la educación, de la salud mental y física, de la estabilidad, la justicia y el trabajo de una Colombia olvidada, de la generación de ingresos para un caudal de ciudadanos que pocos los hacen sentir ciudadanos.

Ser ministro de agricultura es sin duda una dificilísima tarea, criticar a quien se desempeña en el cargo es fácil, apoyarlo difícil, por eso para no continuar disparando flechas sin rumbo, le decimos al ministro Iragorri. Gracias, y perdone lo malo.  

domingo, 23 de julio de 2017

Demogan Dialogar o seguir enfrentados

Nuestra propuesta de diálogo ha sido escuchada y leída por muchos, pero aceptada por pocos. Lo paradójico, es que gremios que poco tienen que ver con lo nuestro, les resulta atractivo que los ganaderos nos sentemos a dialogar. 
La aceptación, incluyen al ministerio de agricultura, a Fedegan, seguramente la SAC, qué como gremio coordinador de gremios, puede estar dispuesto a ser moderador del diálogo y desde luego garante de los acuerdos que se logren.
Muchos pronunciamientos continúan buscando herir a la contraparte, siendo los orígenes de los ataques muchas veces desconocidos. Así no se construye. Así, acabamos con lo poco que tenemos.
Nuestra propuesta, es que hagamos a un lado las ofensas. Que dejemos de abonar nuestro pasado fallido y aceptemos con sentido de ganaderos incluyentes él disenso.
No sabemos de dónde salió la afirmación que Demogan promovía que se separarán los ingresos del Fondo Nacional del Ganado. Eso no es así. Con el único propósito de mejorar la comunicación, aclaramos que nuestro convencimiento es que debemos aumentar los montos recaudados en un solo fondo, que necesariamente debe ser gerenciado con absoluta transparencia, con línea de conducta intachable. De hecho, insistimos que los industriales de la carne y la leche aporten dineros a esta bolsa. Seguramente, si ellos lo hacen van a querer estar presentes en la junta. Esto puede ser tan malo o tan bueno como capaces seamos de mantener diálogos centrados, profesionales, teniendo el propósito de sacar adelante el sector.
Demogan considera que la mesa de trabajo no puede ser excluyente. Hemos insistido que nos sentemos todos. Ese modelo, no es parecido al de ningún otro sector del agro, pues precisamente por tratar de anticipar los problemas que se puedan presentar, todos lo eludimos. Algunos piensan qué teniendo un diálogo permanente con los industriales, estos harán prevalecer su músculo financiero. Si es así, no va a ser posible el acercamiento con esa parte de la cadena, sin embargo, no intentarlo tampoco es recomendable.
Con la misma lógica, se nos ocurre qué si nunca nos juntamos a dialogar, no vamos a ser capaces de fortalecer el agro. La palabra agro incluye todos los sectores. tengamos claro que ninguna otra colectividad tiene tantas hectáreas, ni vínculos con las frutas, los cereales, el agua, el suelo, ni incidencia en el PIB como la nuestra.
La ganadería es una radiografía del acontecer del país. Debemos estar orgullosos, entendiendo que esa circunstancia, trae obligaciones y no genuflexiones.
En esa mesa de trabajo, deben estar las diferentes razas, la carne, la leche, Unaga, Fedegan, Analac, el ministerio; cómo moderador la SAC, también uno o dos gremios de los que nadie cuestione su integridad, industriales de la leche y de la carne.
Los temas que sugerimos son: ¿Cómo llegar a la unidad? ¿El modelo que queremos? Propuesta para mejorar aspectos transversales a la ganadería como son el agua, las vías y la adecuación de tierras, ¿Cómo tener una política financiera sólida y que permanezca en el tiempo? Fortalecer la institucionalidad, abrir la puerta para que la investigación se convierta en hábito, crear esquemas de consultas permanentes con los ganaderos, para que todos se puedan manifestar y aportar al desarrollo del negocio.

Todo lo anterior, debe estar en un marco de respeto entre las partes. Si no existe, es sencillo, dejamos de existir.   

domingo, 16 de julio de 2017

Demogan Crisis Ganadera Todos a Solucionarla

Cuando Dios pensó en Colombia hizo gala de su creatividad, regalándonos diversidad, agua y selvas. Hoy esa creatividad está ausente en nuestra ganadería.
Desde hace muchos años el sector no sale del marasmo. Escribimos artículos solo para aplaudirnos no para hacerles seguimientos.
Para la muestra un botón: en el año 2006 Fedegan presentó un magnifico documento que sugería tres escenarios, solo les compartimos dos: realista y optimista, donde planteaba que los inventarios de bovinos crecerían de la siguiente manera:

2005
2010
2015
2019
Realista
23’235
29’906
30’261
31’162
Optimista
23’235
31’060
38’286
48’198
Real al 2017
23’740



Datos en millones. Fuente Fedegan y Ministerio de agricultura
Los datos son tozudos e incontrovertibles. Nunca se cumplieron las proyecciones, y hoy tenemos para presentar, un “incremento” en nuestro inventario del 2% en 12 años.
Encontrar culpables no es propuesta. Es reflexionar en torno a las responsabilidades que cada uno de nosotros tiene. Si estamos esperando que un soplo de genialidad nos llegue, eso no será posible. Esto lo debemos resolver entre todos, con generosidad y sin protagonismos.
Los antecedentes no ayudan. Un país con todo para ser una potencia ganadera y simplemente no lo logramos.
El oscurantismo que nos aportó ser un país mediterráneo con dos mares y ríos por doquier, siguiendo las enseñanzas editadas de una sola verdad, no nos ayudó.
Se fundamentó la democracia en proteger los privilegios para unos pocos, en fórmulas de gobierno que estimulaban la contratación de recomendados, sin tener en cuenta sus capacidades. Se nos pegó a la piel una propuesta clientelista, que desvencijo presupuestos de estado y esperanzas de trabajadores. Aquí estamos, sin autocrítica y sin líderes que desenreden el ovillo.
Son muchos los frentes de crisis que tenemos; buscamos culpables que de ninguna manera nos vayan a señalar, el país del agua y de los matices de verde lo estamos desertificando, parte del problema de la ganadería es que no hemos hecho propuestas que resuelvan esta crisis ambiental, las instituciones científicas y crediticias, que tienen que ver con la ganadería, son nido cómodo para burócratas, en este momento los gremios solo buscan ganarse el baloto que es manejar el Fondo Nacional del Ganado; poco les importa que les sucede a sus agremiados, si la razón de ser de un gremio es conseguir plata sin antes proponer un plan, sugerimos que no se tenga en cuenta ese gremio. La ganadería tiene algunas personas que sobresalen mediáticamente, buscando tener corona en un país sin reyes.
Mientras tanto, se acumulan los riesgos, todos nos miramos los zapatos, ninguno de nosotros, busca alumbrar el horizonte.
La sanidad sigue girando en torno a la aftosa. Hay muchos otros riesgos que solo unos pocos ven y nadie escucha. La propuesta de Demogan, es hacer un escudo sanitario, revacunando todo nuestro inventario, que es mucho menos costoso a que nos quiten el estatus de país libre de aftosa con vacunación. Uruguay perdió por aftosa en el año 2000, con un inventario tres veces menor que el nuestro, mil quinientos millones de dólares.
Continuamos sin avanzar en ideas de crédito para financiar el campo. Si hay alguien fácil de encontrar es un campesino ¿Para dónde más se puede ir si solo tiene su finca? Iniciemos por crear la cultura de pago, de erradicar la trampa. Es conveniente que los políticos sean los primeros en dar ejemplo.
El contrabando debe ser extirpado. Hasta el último finquero debe denunciarlo y creer en la policía y las autoridades ¿Es eso ingenuo? Si se corrompe la sal nada queda.
La ganadería debe proponer un plan ambiental realizable. Nuestras fuentes hídricas se contaminan todos los días y desaparecen. La propuesta debe ir acompañada de sembrar una media de 50 árboles por hectárea, eso es el equivalente de 1’600,000 hectáreas de nuevas plantaciones y sextuplica el área deforestada el último año.
Exportar, seguridad, educar, todo eso nos falta. Estamos trabajando, proponemos unir esfuerzos para fortalecer estos y todos los frentes.
En Demogan, estamos dispuestos a hacernos de últimos en la fila de las ambiciones y apoyar a quien decididamente entienda, que este momento no se arregla pidiendo, sino entregándolo todo.
No hablemos más del Fondo Nacional del Ganado, al menos hasta que veamos un horizonte despejado para la ganadería.