domingo, 26 de abril de 2020

Demogan Finagro Ángel o Demonio


Los acontecimientos se multiplican. El volumen de información exige por parte de aquellos que tenemos responsabilidades con el sector, ser responsables y no apresurar condenas o aplausos.
Esta semana debemos obligatoriamente escribir acerca de Finagro; para poder hacerlo y por razones didácticas presentamos unos cuadros sencillos, que intentan mostrar una parte de la situación.
La fuente de esta información, es Finagro.
Últimos 5 años de operaciones:
Año
$ Billones
# Operaciones
Incremento $$
2015
$8’5
226,905

2016
$10’4
310,974
22,35%
2017
$14’8
445,437
42,30%
2018
$15’3
414,982
3,38%
2019
$19’3
413,733
26,14%

Dineros para las primeras 8 cadenas productivas que más recibieron dinero y número de beneficiados en los últimos 10 años.
El monto total de créditos en esos mismos 10 años, suman $80’4 billones que es la base para establecer los porcentajes de participación y la manera como se irriga el campo con crédito “barato”:
El total de cadenas productivas que atiende Finagro, son 25.
La media de préstamo en esos 10 años, fue de $32’160,000.
Ahora si la información:


Producto
Montos $$ Billones
# de operaciones
Participación %
Ganadería Carne
$16’7
569,051 (2)
20,77%
Arroz
$10’4
50,163 (4)
12,93%
Café
$7’2
755,742 (1)
8,95%
Avicultura
$6’99
22,687 (5)
8,69%
Caña Azúcar
$6’86
5,356 (8)
8,53%
Palma
$6’36
9,547 (6)
7,91%
Leche
$5’3
199,056 (3)
6,59%
Frutales
$4’56
6,525 (7)
5,67%
TOTAL
$64’37
1’618,127
80,06%

Para mayor comprensión, al lado del número de operaciones en paréntesis, indicamos la posición en las primeras 8 cadenas productivas que recibieron crédito.
Un contraste que vale la pena, es que el café que es el primero en número de clientes beneficiados, tiene un promedio en esos 10 años de $9’527,000 (nueve millones quinientos veintisiete mil pesos) por préstamo, en contraste, la caña de azúcar que es la que menos beneficiados puede mostrar (por razones obvias) el desembolso promedio en 10 años, es de $1’280,000,000 (mil doscientos ochenta millones de pesos) eso son 134 veces más con ahorros evidentes para el caso de la caña.
El ganadero de carne, reciben un promedio por operación de $29’347,000 y el de leche $26’625,673.
La suma de las dos, sobrepasa las operaciones de café.
Hace apenas dos semanas comenzó un debate en torno a $226 mil millones que según nuestro entendimiento era exclusivamente para atender a pequeños finqueros. Del total, $219 mil millones les prestaron a grandes empresarios ¿Qué más esperaba el gobierno? ¿Acaso no son ellos los que tienen la manera para tramitar de manera ágil esos dineros? ¿no son ellos los que mejor acceso tienen a la información? ¿Sabe el gobierno el tiempo que le toma a un campesino tramitar un préstamo en una entidad bancaria?
Creemos que el problema no es SOLO Finagro, el problema es el sistema. En paralelo con el escándalo de Finagro, hemos escuchado cuestionamientos serios al sector bancario. La manera como se lucran, captando al 4,5% y prestando al 18,6% efectivo anual, llegando a tasas de microcrédito desde 37,05% hasta 55,58% efectivo anual.
Finagro es un banco de segundo piso, que no presta, sino que ofrece sus tasas a través de la banca. Ellos a su vez intermedian ganándose un dinero sin prácticamente ningún riesgo. El banco gana, Finagro gana, el país continúa dejando desamparados a sus campesinos y finqueros. Curiosa ecuación, que no entendemos.
El cubrimiento con tasas preferenciales de Finagro es pobre. Imagínense, si el préstamo promedio al campo es de $8’000,000 y tenían $226 mil millones para prestar, suponiendo que el 100% se fuera a los campesinos, solo les iba a llegar a 28,250 fincas.
Si hablamos de 2’500,000 predios ¿tenían la esperanza de llegarle al 1,1%? Lo grave, es que solo prestaron $4’300 millones eso es menos del 2% del total y unos 537 préstamos. ¿creía el gobierno o Finagro que los bancos o el banco Agrario se iba a poner en la búsqueda de 28 mil clientes para prestarles?  
En Demogan consideramos que el error fue de todos. Nadie se salva, pues los estados no pueden reclamar ni buena fe ni ingenuidad.
Hemos sostenido que el campo es la cenicienta de la economía. Queda demostrado que así es.
El debate no podemos centrarlo en $226 mil millones. Si a alguien deben sancionar que lo hagan pronto. El debate es cómo y cuánto cuesta capitalizar el campo y su entorno. No nos corresponde hacerlo, pero desde luego estamos prestos para trabajar en el tema; les dejamos una cifra: Si quisiéramos mejorar 10 millones de hectáreas como un plan para invertir en nuestra seguridad alimentaria, ¿cuánto tendríamos que invertir y en cuánto tiempo?
Seguir buscando el ahogado río arriba desvía la atención de todos y todos, salimos perdiendo.

sábado, 18 de abril de 2020

Demogan Bolsa Nacional Láctea

El presidente Emmanuel Macron, en su discurso del lunes afirmó: “La agricultura tiene que estar fuera de las leyes del mercado”
Como anillo al dedo nos llegó la declaración que nos enviara nuestro director Jorge Castro Bucheli, esta manifestación que les compartimos, con la esperanza que más políticos no solo la enuncien, sino que la pongan en práctica.
El crecimiento de la producción lechera colombiana está a la vista. Sin duda la evolución de todo lo relacionado con el tema también.
En 1979 la producción de leche no llegaba a los 2 mil millones de litros por año. Desde luego contábamos con estadísticas más precarias que las de hoy. Producíamos unos 5’500,000 litros día. En ese momento, un país, agobiado por mil guerras, exigía que los campesinos procesaran buena parte de su leche en situ, para no hablar de la falta de cadena de frío, ni que decir de una red de carreteras así fueran terciarias. Hoy la producción según la fuente que cada quien escoja, está en unos 20 millones de litros día.
Hoy, tenemos para el caso que nos ocupa mucha información que en lugar de orientar confunde; tenemos dos fuentes: Fedegan (F) y Asoleche (A), nos faltó ANALAC, pero suponemos que se acogen a los guarismos del primero. Tener información, es primordial para el sector, la fuente primaria de todas estas estadísticas es la vacunación, el RUV (Registro Único de Vacunación) Les resumimos:
Número de lecheros, 395,215 (F),
Total, de leche producida año 2019, 6’600 millones de litros (A), 7’301 millones de litros (F). La diferencia es de 1’919,000 litros día, que al nuevo precio de la leche y un cambio del dólar de $3,800 es una diferencia de US $233’908,000. Esa discrepancia vale la pena no dejarla pasar esperando que esos dos gremios se pongan de acuerdo.
15% del total de las fincas, tienen más de 15 vacas; eso ratifica nuestra convicción que como movimiento ganadero debemos encontrar soluciones para el minifundio.
La primera, es mejorar la producción por vaca. Nuestra producción por animal solo ha aumentado el 8% desde el año 2000 (A), mientras tanto Brasil aumentó el 72%, La comunidad europea el 32% y USA el 27%. No se trata, que los gremios ofrezcan genética, pues hay suficientes particulares que tienen la manera ofrecer semen de alta calidad, diversos precios y un respaldo profesional a los lecheros o AGROSAVIA, en sus laboratorios está en la capacidad de producir embriones, a muy bajo costo.
La asistencia del estado es del 88% a los ganaderos; me dirán que donde, cómo y porqué. Eso es lo malo, está tan mal orientada que los supuestos beneficiarios no se dan cuenta que la tienen. Este es de los subsidios más altos del mundo y NO se nota; “la culpa no es de la vaca”, tampoco del ganadero, la responsabilidad primera es del estado y claro, nuevamente de gremios que invernan y solo esperan un fondo que los mantengan o el estado que les ayude.
Hemos convertido en costumbre pensar que solo es verdad aquello que nos favorece. Esa falacia, nos mantiene confundidos y también en hibernación: Todos somos responsables.
En el año 2019, la industria formal acopió, según ASOLECHE, 3’100 millones de litros; siguiendo con sus estadísticas, procesó el 47% del total de la leche producida. Hoy nos llegan de muchos lugares mensajes que nos piden ayuda para poder sacarla de rincones olvidados de nuestra geografía. No lo olviden, en esos rincones está el 85% del total o 336,000 empresarios campesinos a quienes, si no se les recoge la leche, no se quiebran, se MUEREN de hambre.
Mientras tanto, los consumos per cápita de leche no suben, estamos estancados en 145 litros año, siendo este el más optimista, mientras tanto la FAO, dice que deberíamos estar en 170 litros, eso implicaría que la industria procesara 3’3 millones más de litros al día, que a pesar de nuestros bajas producciones ahí están, por si fuera poco, importamos leche en polvo por 42,000 toneladas al año que equivalen a 17 días de producción y en el 2026 se abren las esclusas para que se pueda importar sin restricciones. ¿Estamos preparados? Pensamos que no.
Por todo lo anterior queremos proponer que, juntando voluntades, utilizando los tanques de acero inoxidable desperdigados por el país, las empresas pequeñas y medianas que hoy tenemos, se le compre sin mediar palabra el 100% de la leche a todos los campesinos; el costo más grande que tiene el productor está en la leche que vota cuando nadie la recoge, esa es la afirmación de ese gigante de la leche que es Jenaro Pérez Gutierrez, que durante 43 años lideró Colanta.   
Necesitamos evitar que se llenen de desesperanza los campesinos, para que eso no suceda, tenemos que comprar TODA la leche, eso se logra con el apoyo de los grandes y el acompañamiento del tejido industrial regado por todo el país. La gran industria lechera, está en la obligación de saber jugar en equipo, este es un país que no crece, porque no sabemos jugar en equipo, en el momento que dos grandes se junten reinventamos la palabra sinergia. Si Colanta, Alpina, Alquería, Nestlé y todos entendemos la urgencia de pasarnos la pelota para que entre todos metamos el gol, en ese momento cambiamos la ganadería.

domingo, 12 de abril de 2020

Demogan Fiebre Aftosa en Tiempos de Pandemia


Los temas relacionados con el control de la Fiebre Aftosa en el país han sido de nuestra preocupación y análisis permanente, solo basta con revisar las numerosas publicaciones que hemos hecho sobre este desafío en el blog de Demogan.
Respetando la obvia prioridad que tiene el estricto acatamiento de las instrucciones de aislamiento social por parte de las autoridades para la contención del Coronavirus (COVID-19), consideramos de la mayor importancia hacer un llamado a no bajar la guardia en el objetivo de mantener nuestro territorio libre de Fiebre Aftosa.
Recordemos que de los 32 departamentos, 23 han tenido problemas con el virus. Lamentablemente, no tenemos actualizado el número de municipios contagiados. Colombia es un país de ciudades y de 1,103 municipios. Es conveniente que las autoridades nos permitan conocer el dato.
El gobierno nacional, lo mismo que los alcaldes y gobernadores, han sido cuidadosos en sus determinaciones de control de salud pública, permitiendo claro está con las debidas medidas de bioseguridad, la movilidad de los trabajadores y contratistas de varias actividades esenciales, entre las cuales están por supuesto los sectores agropecuario, agroindustrial y farmacéutico, lo mismo que sus cadenas productivas y de abastecimiento, convirtiéndose en héroes que se arriesgan todos los días con el objetivo que garantizar el suministro de alimentos en el país, como lo son los funcionarios del sector de la salud atendiendo a nuestros enfermos: Para todos ellos, nuestro emocionado saludo.
Recientemente, en 2018 y 2019, padecimos casos y focos de Fiebre Aftosa, con graves efectos indeseables por la pérdida del estatus sanitario, que con tanto esfuerzo habíamos logrado de parte la OIE desde 2009, de: “País Libre de Fiebre Aftosa con Vacunación”, el cual recuperamos en enero de este año gracias al trabajo coordinado y el compromiso en la Campaña Nacional de Erradicación, de los ganaderos, los gremios, el ICA, la POLFA, los médicos veterinarios, los encargados y trabajadores de las fincas, los vacunadores, coordinadores, digitadores de la campaña y los laboratorios nacionales productores de la vacuna. 
La amenaza de la Fiebre Aftosa y otras enfermedades del ganado, permanecen, por lo que es fundamental asegurar la continuidad de las campañas de vacunación. No es momento de hacer críticas ni hacer juicios de valor, debemos trabajar con lo que tenemos a mano. En los últimos 4 años se logró elevar la vacunación a una cantidad histórica de bovinos y bubalinos, superando incluso las 28 millones de cabezas inmunizadas por ciclo semestral, lo que da alguna tranquilidad. Sin embargo, el flujo de contrabando desde Venezuela de ganado en pie, carne y lácteos, a pesar de ingentes esfuerzos no se ha podido controlar del todo; a ciencia cierta nadie sabe la dimensión de ese negocio ilícito. Desafortunadamente, la porosidad de esa frontera permite el paso permanente de personas y es permeable a todo tipo de mercancías. 
Es importante actualizar el inventario de animales que tiene Venezuela. Nos preocupa que la pobreza extrema por la que pasan sus habitantes, los lleve a continuar contrabandeando creando el peligro que su hato desaparezca. Podría ser que fuera el primer país del mundo que perdiera el 100% de su ganadería. Esperemos que no.
Desde luego, insistimos en la importancia de crear el escudo sanitario que tantas veces hemos sugerido. Sea esta una nueva oportunidad para hacerlo.
Exaltamos las recientes acciones del ICA habilitando laboratorios para el diagnóstico de Fiebre Aftosa en Norte de Santander y Arauca, que enriquecen su red de laboratorios a nivel nacional que son liderados por el LANIP y el CEISA. Se deben mantener los muestreos y pruebas de campo tendientes a detectar cualquier actividad viral que pudiera presentarse. Les agradecemos a los ganaderos de esas regiones, que nos mantengan informados del buen desempeño de los laboratorios. No basta con tenerlos sino con que se mantengan funcionales y activos. 
Son tres frentes fundamentales que debemos garantizar que son complementarios, todos igual de importantes. La vigilancia activa, es decir el diagnóstico sistemático por parte del ICA al mayor número de muestras que sea posible; la vigilancia pasiva, que consiste en la oportuna detección clínica y denuncia de casos sospechosos por parte de una red de información liderada por los mismos ganaderos de todo el país; y la Campaña Nacional de Vacunación.
El ICA expidió la resolución del Ciclo I – 2020 con fecha de iniciación el próximo 18 de Mayo. 
Hoy la campaña de la aftosa, cuenta con 3,000 vacunadores, que no deben ser expuestos por razones humanitarias y sociales. Así que proponemos que el costo de todos ellos, se asuma de manera tripartita entre MADR, Fondo Nacional del Ganado y los ganaderos. Por ahora, que se queden en casa y que los ganaderos sean quienes vacunan. Estamos seguros que lo harán a conciencia.
Debemos ser audaces y anticiparnos a las medidas que sea necesario tomar, con el fin de asegurar la aplicación oportuna de la vacuna, pero no podemos darnos el lujo de botar por la borda un trabajo y la valiosa inversión que significan tantos años de vacunación sistemática.

¡¡¡Así que a vacunar!!!

domingo, 5 de abril de 2020

Demogan Campesinos Faros de la Seguridad Alimentaria

Les compartimos los datos del Covid 19 en Colombia del Instituto Nacional de Salud y que nosotros conocimos gracias al escrito de Luis Guillermo Vélez: 32 departamentos, 22 de ellos con coronavirus, 1,103 municipios en el país donde tenemos diferentes niveles de afectación en 84 (7,6% del total de los municipios), de eso el 46% está concentrado en Bogotá. Nada de lo anterior debe tranquilizarnos, pero si darnos esperanzas.
No podemos descuidar el índice reproductivo básico, que significa cuantas personas puede afectar un individuo enfermo, siendo hasta ahora el máximo, 3,5 personas; esto es muy alto. En el país, aún no hemos llegado a esa relación, entendemos que está en 2,5 (Esta información no la hemos corroborado).
El total de camas que tenemos en Colombia son 80,000 y el número de Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) son 9,500 (este dato lo actualizamos). Se estima que, en un escenario medio, podemos llegar a tener 180,000 afectados.
Hacemos este preámbulo, para resaltar que a pesar de la urgencia que tenemos muchos por volver a laborar normalmente, el descuido en esta materia es mortal.
Los indicadores económicos de algunos estudiosos, son preocupantes: han evaluado tres escenarios donde está la duración de la crisis, el precio del petróleo y el desempleo; ellos mismos sugieren que nos vayamos por el escenario medio: duración, 6 meses, precio petróleo, US $36 y desempleo 15%. Todo lo anterior resulta complejo.
Los especialistas coinciden en algunos temas, como los ahorros que se hicieron en el pasado cercano, suman US $3’700 millones; eso ayuda a paladear la crisis, pero no la resuelve. Están de acuerdo que el gobierno está manejando bien el tema. Nos recuerdan que el mundo ha salido de huecos más profundos, piden que no se destruyan empleos, que se mantenga el tejido empresarial, plantean que nuestras PYMES, tienen un promedio de caja para las próximas dos semanas (En USA es de 27 días).
Luego de todo esto, Demogan considera que no podemos permitir que nos devoren los problemas.
Empezamos por dejar claro que en primer lugar, debemos preservar la vida, eso no puede estar en discusión.  
El faro y el eje de la seguridad alimentaria, es el campesino, el empresario del campo. Ese es nuestro convencimiento ¿Por qué los gurús de la economía no los mencionaron? ¿Cuál es la razón para dejarlos escondidos sin ser tenidos en cuenta?
Tenemos nuestras propias ideas. No sentimos que el campo esté bien representado en sus gremios. Continúan las observaciones definiendo tendencias políticas, sin proponer políticas del estado para el campo. Actuar con deslealtad con el gobierno de turno como se hizo en el pasado reciente, no es parte del libreto que proponemos. De una vez por todas: apoyamos al gobierno. El gobierno gustenos o no, es quien nos representa en sus aciertos y equivocaciones, así que pasemos la página y continuemos.
Esta no es una discusión de izquierdas o derechas, verdes o amarillos, este es un momento para defender la vida, el trabajo, la permanencia como país.
Algunas Propuestas:
Proponemos que se establezcan retenes para evitar que el virus entre a regiones enteras que producen y no están contaminadas.
Algunas personas piensan que irrigar el campo con créditos no es necesario, nosotros pensamos que sí. Proponemos un menú corto que los bancos DEBEN apoyar: Aprobaciones en dos semanas, desembolsos en otras dos semanas, intereses del DTF, plazos de 10 años con dos años muertos.
El tiempo es lo que algunos sugieren que puede tomarse la reactivación de una economía como la nuestra. Invertir en el campo, es la mejor inversión que como país podemos hacer, es un primer paso para cuidar nuestra seguridad alimentaria.
El segundo paso, es asegurar que tengamos centros de colecta, y transporte desde las fincas a los centros y desde los centros de acopio hasta los centros de consumo; hacer una línea especial de crédito a particulares con ese propósito.
El tercer paso, es cuidar la sanidad de los productos y los campesinos.
El cuarto, la seguridad física que nuestras fuerzas militares y de policía deben ofrecer en todas las veredas.
El quinto es la educación continuada de los trabajadores del campo.
Desde luego al mencionar los campesinos, hablamos de cuidar el minifundio y hacer que sea rentable. Un solo ejemplo: si cada pequeño productor de leche, mejora su genética, mejora sus pasturas vamos a hacer renacer el campo y su producción, desde luego, produciendo leche.
Todo eso, vale mucho menos y produce mucho más y en menos tiempo del que suponen muchos.
La alternativa es dedicarnos a importar; esa es la peor de todas; en este momento las leyes de la oferta y la demanda nos van a dejar por fuera de las subastas mundiales; el petróleo, aunque fundamental va dejar de ser la estrella, es la carne, la leche, los productos de pancoger, la canasta básica, la que si jugamos bien las cartas están en la posibilidad de recoger los frutos de esta crisis.
Demogan cree en esa alternativa. Nuevamente invita para que entre todos le propongamos al gobierno un plan de acción para el agro a seis meses, dos años y así sucesivamente hasta completar los 15 años. Una visión más corta, no nos dejaría maniobrar con tranquilidad. Tenemos la equivocada idea que los líderes deben ser protagonistas de todo esto, Demogan considera que el gran intérprete en este momento es el Campesino, que es nada más y nada menos que nuestro rey sin corona…virus.

Les compartimos los datos del Covid 19 en Colombia del Instituto Nacional de Salud y que nosotros conocimos gracias al escrito de Luis Guillermo Vélez: 32 departamentos, 22 de ellos con coronavirus, 1,103 municipios en el país donde tenemos diferentes niveles de afectación en 84 (7,6% del total de los municipios), de eso el 46% está concentrado en Bogotá. Nada de lo anterior debe tranquilizarnos, pero si darnos esperanzas.
No podemos descuidar el índice reproductivo básico, que significa cuantas personas puede afectar un individuo enfermo, siendo hasta ahora el máximo, 3,5 personas; esto es muy alto. En el país, aún no hemos llegado a esa relación, entendemos que está en 2,5 (Esta información no la hemos corroborado).
El total de camas que tenemos en Colombia son 80,000 y el número de Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) son 9,500 (este dato lo actualizamos). Se estima que, en un escenario medio, podemos llegar a tener 180,000 afectados.
Hacemos este preámbulo, para resaltar que a pesar de la urgencia que tenemos muchos por volver a laborar normalmente, el descuido en esta materia es mortal.
Los indicadores económicos de algunos estudiosos, son preocupantes: han evaluado tres escenarios donde está la duración de la crisis, el precio del petróleo y el desempleo; ellos mismos sugieren que nos vayamos por el escenario medio: duración, 6 meses, precio petróleo, US $36 y desempleo 15%. Todo lo anterior resulta complejo.
Los especialistas coinciden en algunos temas, como los ahorros que se hicieron en el pasado cercano, suman US $3’700 millones; eso ayuda a paladear la crisis, pero no la resuelve. Están de acuerdo que el gobierno está manejando bien el tema. Nos recuerdan que el mundo ha salido de huecos más profundos, piden que no se destruyan empleos, que se mantenga el tejido empresarial, plantean que nuestras PYMES, tienen un promedio de caja para las próximas dos semanas (En USA es de 27 días).
Luego de todo esto, Demogan considera que no podemos permitir que nos devoren los problemas.
Empezamos por dejar claro que en primer lugar, debemos preservar la vida, eso no puede estar en discusión.  
El faro y el eje de la seguridad alimentaria, es el campesino, el empresario del campo. Ese es nuestro convencimiento ¿Por qué los gurús de la economía no los mencionaron? ¿Cuál es la razón para dejarlos escondidos sin ser tenidos en cuenta?
Tenemos nuestras propias ideas. No sentimos que el campo esté bien representado en sus gremios. Continúan las observaciones definiendo tendencias políticas, sin proponer políticas del estado para el campo. Actuar con deslealtad con el gobierno de turno como se hizo en el pasado reciente, no es parte del libreto que proponemos. De una vez por todas: apoyamos al gobierno. El gobierno gustenos o no, es quien nos representa en sus aciertos y equivocaciones, así que pasemos la página y continuemos.
Esta no es una discusión de izquierdas o derechas, verdes o amarillos, este es un momento para defender la vida, el trabajo, la permanencia como país.
Algunas Propuestas:
Proponemos que se establezcan retenes para evitar que el virus entre a regiones enteras que producen y no están contaminadas.
Algunas personas piensan que irrigar el campo con créditos no es necesario, nosotros pensamos que sí. Proponemos un menú corto que los bancos DEBEN apoyar: Aprobaciones en dos semanas, desembolsos en otras dos semanas, intereses del DTF, plazos de 10 años con dos años muertos.
El tiempo es lo que algunos sugieren que puede tomarse la reactivación de una economía como la nuestra. Invertir en el campo, es la mejor inversión que como país podemos hacer, es un primer paso para cuidar nuestra seguridad alimentaria.
El segundo paso, es asegurar que tengamos centros de colecta, y transporte desde las fincas a los centros y desde los centros de acopio hasta los centros de consumo; hacer una línea especial de crédito a particulares con ese propósito.
El tercer paso, es cuidar la sanidad de los productos y los campesinos.
El cuarto, la seguridad física que nuestras fuerzas militares y de policía deben ofrecer en todas las veredas.
El quinto es la educación continuada de los trabajadores del campo.
Desde luego al mencionar los campesinos, hablamos de cuidar el minifundio y hacer que sea rentable. Un solo ejemplo: si cada pequeño productor de leche, mejora su genética, mejora sus pasturas vamos a hacer renacer el campo y su producción, desde luego, produciendo leche.
Todo eso, vale mucho menos y produce mucho más y en menos tiempo del que suponen muchos.
La alternativa es dedicarnos a importar; esa es la peor de todas; en este momento las leyes de la oferta y la demanda nos van a dejar por fuera de las subastas mundiales; el petróleo, aunque fundamental va dejar de ser la estrella, es la carne, la leche, los productos de pancoger, la canasta básica, la que si jugamos bien las cartas están en la posibilidad de recoger los frutos de esta crisis.

Demogan cree en esa alternativa. Nuevamente invita para que entre todos le propongamos al gobierno un plan de acción para el agro a seis meses, dos años y así sucesivamente hasta completar los 15 años. Una visión más corta, no nos dejaría maniobrar con tranquilidad. Tenemos la equivocada idea que los líderes deben ser protagonistas de todo esto, Demogan considera que el gran intérprete en este momento es el Campesino, que es nada más y nada menos que nuestro rey sin corona…virus

domingo, 22 de marzo de 2020

Demogan La Pandemia del Olvido

El olvido es pandemia. El olvido del campo amenaza con la posibilidad que el hambre venga a quedarse, que se sequen los arroyos, que: “se calle el cantor y calle la vida”; ¿Les parece lejano? ¿cuántos de ustedes creían posible una pandemia como la del Coronavirus? ¿Cuántos creíamos que el país podía paralizarse por cuenta de un virus?    
Recordemos el abandono en el que están nuestros campesinos, esos que nada pueden reclamar porque solo nos acordamos de ellos, si se levantan y paralizan el país.
Esos finqueros, empresarios del campo, agricultores que hoy necesitamos que nos alimenten, que cuiden campos y le den permanencia al agro, que, por estar siempre pendiente de producir, no han podido aportar para tener salud y pensiones, que todos los días, están más cerca de la necesidad de retirarse, sencillamente porque a los 60 o a los 65 años, el trabajo del campo excede sus fuerzas. Esos hombres y mujeres que han sido confundidos por el estado como guerrilleros y por los guerrilleros como paramilitares, necesitan no ser olvidados.
No se trata de condecorarlos, sino de buscar la manera que tengan un retiro digno.
Los lecheros, nos escriben desde diferentes lugares para decir que por cuenta de la pandemia no les recogen la leche. Desde luego no en todos los lugares del país, pero si en los más alejados.
Los transportadores merecen una mención especial. Esos que todos los días acopian entre 3 y 20,000 litros, los identificamos como “Informales”, esos que no tienen ni tiempo ni dinero para hacerle mantenimiento a sus camiones, porque tendrían que suspender su trabajo durante 2, 3 en ocasiones 5 días, estos personajes que no entendemos, que se quedan con un camión desvencijado a mitad de camino en cualquier páramo o desierto, que tampoco tienen la manera de aportar para su pensión ni su salud, tampoco la de su familia, que van perdiendo el brillo de sus ojos, que no lloran, pero que se queda con una mirada pétrea, que acompaña sus silencios con el sonido del viento, porque ni el radio del carro, ni la bocina funcionan.
¿Qué sería del agro sin ellos?
Las labores del campo no son agradecidas, sobrevive el más fuerte, sobrevivir no es equivalente a bienestar, es más bien sinónimo de lento deterioro.
¿Qué hacer para que se sientan respetados?
No podemos dejar de mencionar que el gobierno a través del Banco Agrario y Finagro, ofrece prestar un billón de pesos para mitigar parte de las dificultades.
Ofrecer y no llegar a desembolsar o que los préstamos se demoren, porque unos pocos funcionarios se interpongan evitando que se agilicen los mecanismos de ayuda, puede derivar en otra frustración.
Nuestra propuesta es que el MADR, le ponga líder a la solución, que nos cuenten los avances, que los ojos de todos los campesinos vigilen que esta oferta no se quede en promesa veintejuliera, que los mecanismos de denuncia sean fáciles de hacer y claro, que compartan los logros.
El campo necesita de victorias tempranas o tardías, pero que los podamos mostrar, que el éxito que obtengan los campesinos los cacareemos, los hagamos sentir parte de la sociedad, que sepan que son respetados y que los necesitamos.
El país primero fue campesino, luego la ciudad, sus aglomeraciones y comodidades nos hicieron que rápidamente olvidáramos a ese que nos nutren, nos permiten un mejor pasar, un mejor soñar, un mejor vivir.

sábado, 14 de marzo de 2020

Demogan La Importación de Embriones


Villavicencio, marzo 5 de 2020
Doctor
RODOLFO ENRIQUE ZEA NAVARRO
MINISTRO DE AGRICULTURA Y DESARROLLO RURAL
Av. Jiménez de Quesada, No. 7 - A - 17
Bogotá D. C.
Asunto: “Programa de Mejoramiento Genético de FEDEGAN - EMBRIOGAN.
¡Genética para todos!”
Quienes abajo firmamos, como responsables y voceros de diferentes entes ganaderos y de la academia del país, hacemos un llamado acerca de la inconveniencia de revivir el proyecto del asunto en referencia, el cual, en el pasado, generó controversia y fracasó, Además de ir en contravía de las políticas de desarrollo sostenible y en particular de la conservación, de las especies domésticas locales (criollas) promulgadas e impulsadas por ese Ministerio, desde el año 1936, la desafortunada propuesta de FEDEGAN también contradice las prioridades establecidas en el “Plan Nacional de Acción para la conservación, mejoramiento y utilización sostenible de los recursos genéticos animales de Colombia” (FAO –MADR, 2010).

Dicha propuesta, asume conceptos errados y contradictorios respecto a los elementos que debería contemplar un Programa Nacional de Mejoramiento Genético Bovino. Veamos a continuación las razones:
Ø El objetivo de un programa de mejoramiento genético es identificar, para utilizar apropiadamente, a los animales sobresalientes en rasgos económicos, especialmente en los atinentes a adaptación, tales como reproducción, longevidad productiva, resistencia al medio, producción, calidad e inocuidad de productos, para lo cual, la única ruta existente es la de realizar evaluaciones genéticas apropiadas en el entorno donde se utilizarán (ambiente específico, manejo específico).
Una vez identificados esos animales, se realiza la selección de los mejorantes y luego se hace la distribución apropiada de su materia germinal.
Ø De otra parte, un Programa integral de Mejoramiento Genético Animal, con visión de país y paisajes, no solo debe contemplar los genotipos animales a utilizar, sino, lo más importante, las condiciones medioambientales, económicas y
sociales, donde se desarrollará.
Ø La transferencia de embriones (TE) no es mejoramiento genético per sé, como erróneamente se presenta en el citado Programa que pretende adelantar FEDEGAN. La TE es tan solo una herramienta para afrontar un plan de mejoramiento y es válida en casos muy puntuales o específicos y no precisamente en el caso de la ganadería colombiana, cuya principal falencia es la precaria reproducción, el rasgo de mayor importancia económica, y solucionable por una única vía sostenible, como es utilizar animales adaptados.
Ø En el campo de la genética existen fundamentos indiscutibles (“sine qua non”) que de no cumplirse dan al traste con cualquier plan de mejoramiento animal. El primero de ellos está relacionado con la necesidad de trabajar con genotipos o razas adaptadas al medio productivo. Animales mejorados en otras latitudes (zona templada) difícilmente sobreviven en nuestro medio, es decir son insostenibles desde los puntos de vista ambiental y económico. Por lo tanto, es este otro de los desaciertos de la propuesta de FEDEGAN. Los mejores genotipos o animales en un ambiente dado no son necesariamente los mejores en otras condiciones, esta situación innegable se conoce como la “interacción genotipo – ambiente” y dicha situación también se omite.
Ø Otro antecedente indiscutible, se refiere a que la selección, para que sea efectiva, debe generarse en el mismo medio o entorno donde los animales y su descendencia se van a desempeñar y evolucionar; es decir, que cada región o país debería desarrollar sus propias razas o genotipos, para obtener una producción eficiente, competitiva y sustentable.
Ø Las razas bovinas taurinas, de origen europeo, contempladas en el Programa, no son genotipos adaptados a las regiones de trópico húmedo bajo, del país. No existe ninguna raza taurina moderna (Bos Taurus) de origen europeo, como las que se proponen de manera errática y desenfocada en el Programa del gremio “cúpula” de la ganadería en Colombia, que estén adaptadas a la región
tropical del mundo y mucho menos al trópico húmedo bajo.
Ø No es indispensable que el país tome la ruta, dispendiosa y de largo plazo, de formar nuevas razas; sin embargo, dada la oportunidad de incursionar en mercados especializados, y si fuera preciso hacerlo, entonces, siguiendo los mismos lineamientos zootécnicos que se utilizaron para la formación de las razas compuestas que se han generado en otras latitudes, se podrían considerar los Taurus adaptados (criollos) y el Brahman colombiano, y a partir de allí formar nuestros propios compuestos: “Rombrahs” (Romosinuano), “Bombrahs” (BON), “Sambrahs” (Sanmartinero), “Chimbrahs(Chino Santandereano), etc.
Ø Con absoluta seguridad Señor Ministro, generaríamos una ganadería propia con superiores bondades para la producción de carne magra y de alta calidad, a partir de características ampliamente probadas, validadas y demostradas como son: adaptación, rusticidad, longevidad, supervivencia, precocidad sexual, fertilidad y habilidad materna. Todos estos aspectos son de gran importancia económica y son indispensables para alcanzar una producción eficiente y sostenible, traducida en más kilos de carne y más litros de leche por hectárea.
Ø No se contempla ninguno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible - ODS, una propuesta global a la cual nuestro país ha adherido, es signatario y además se enmarca y se reivindica en el documento CONPES 3918 “Estrategia para la Implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en Colombia”.
Tampoco, la propuesta de FEDEGÁN tiene en cuenta los criterios establecidos en el Convenio de la Biodiversidad sobre los recursos genéticos, del cual hacemos parte precisamente por el valioso aporte de nuestras razas bovinas criollas.
Ø Es una contradicción de enfoque, que mientras otros países, con mayores adelantos en el campo pecuario (v. gr. México), se interesen por nuestros recursos genéticos criollos, en Colombia, no reciban la misma atención y valoración, v/gr la propuesta de FEDEGAN, que a todas luces no incentiva ni motiva el verdadero despegue, aporte y contribución valiosa de nuestros recursos genéticos.
Ø Precisamente, en los últimos tres años con la concurrencia y trabajo dedicado alrededor de la Mesa de Ganadería Sostenible, se han construido las bases técnicas que deben contribuir al diseño, aprobación y posterior implementación de la política pública que reconvierta y oriente nuestra actividad pecuaria hacia un
modelo sostenible para luego sí obtener la productividad, la rentabilidad y la competitividad que debe ser una consigna de toda la cadena de valor, incluyendo por supuesto un modelo de mejoramiento genético, acorde con las particularidades de los ecosistemas y de los paisajes ganaderos sostenibles.
Ø Respecto a los puntos anteriores, llamamos también la atención sobre la necesidad que el país ganadero conozca los resultados del “Programa Nacional de Mejoramiento Genético Bovino” el cual se está ejecutando desde hace casi una década, apalancado en recursos públicos apropiados por la cartera ministerial que le acaba ser asignada.
En gracia de discusión y para acometer un debate técnico que nos conduzca a formular un plan de mejoramiento genético diferenciado por sistemas de producción, éste debería ser entonces un insumo determinante para comenzar.
En síntesis, lograr un desarrollo sostenible de la ganadería colombiana con base en nuestros recursos zoogenéticos e información, apalancándonos en los estudios que se adelantaron en el pasado por el ICA y hoy por AGROSAVIA y otras entidades, dedicadas a la investigación en el país y en otras latitudes, y en los testimonios de experiencias de campo que evidencian las bondades de toda índole de nuestras razas criollas; igualmente sería importante que, de manera complementaria, se revisaran los resultados del Plan de Mejoramiento Genético Bovino implementado por UNAGA. Todos estos elementos de juicio nos deberían llevar al diseño de instrumentos de política idóneos, auténticos y propios, coherentes con la realidad de los pequeños ganaderos que son la mayoría y que poseen menos de 50 animales en más del 80% de los predios rurales.
Finalmente, Señor Ministro, queremos que Usted tenga presente que las razas criollas colombianas, con más de 500 años de presencia, supervivencia y evolución en el trópico Iberoamericano, y sin conocer cuántos años más de historia en el trópico afroasiático (de allí se trasladaron a España), se encuentran en vías de extinción y la responsabilidad que no desaparezcan es nuestra y de nadie más.
La contribución de las razas criollas colombianas como parte del arsenal de medidas para la mitigación y la adaptación al Cambio Climático, particularmente dirigidas a los pequeños productores ganaderos, y la urgente necesidad de que los sistemas productivos ganaderos se vuelvan resilientes es significativa y estratégica, para alcanzar una ganadería sostenible con beneficios tangibles en lo social, en lo económico y en lo ambiental. Esto, sumado a la capacidad de estas razas para que a partir del manejo adecuado de las pasturas tropicales, naturales o introducidas -pasturas C4-, se deberá traducir en una ganadería de pastoreo eficiente, con una ventaja comparativa respecto a aquellas que deben recurrir a altos niveles de suplementación, sobre todo, en una perspectiva ambiental y la creciente discusión sobre el consumo de carne y sus impactos ambientales durante su fase de producción.
No se nos puede olvidar que, dentro de ese gran reto de ofrecer alimentos sanos, seguros e inocuos, ahora se suma un atributo diferenciado que empieza a ser reclamado por el consumidor final, la huella de carbono y la huella hídrica de la carne y de la leche y de sus subproductos. Por lo tanto, Señor Ministro, atender una
propuesta como ésta denominada “Programa de mejoramiento genético de
FEDEGÁN – EMBRIOGÁN, Genética para Todos”, carece y se aparta de lo que en consenso estamos buscando las entidades públicas, las ONG ´s, los actores privados que hacen parte de la cadena de valor, así como los prestadores de servicios y oferentes de bienes: una Ganadería Sostenible.
El reto, para el caso que nos atañe, se debe basar en las directrices establecidas en la política pública de la cartera ministerial a su cargo para que las decisiones de los ganaderos, se traduzcan en el uso de sus razas criollas colombianas a partir de su alto valor genético y de su adaptación ampliamente demostrada y valorada.
Sin otro particular y con la esperanza que los puntos de vista técnicos acá expuestos tengan la repercusión que esperamos, nos suscribimos de forma atenta y respetuosa.

Cordialmente,

GERMÁN MARTÍNEZ CORREAL          ALVARO OCAMPO DURAN
Presidente ASOCRIOLLANOS                  Docente   UNILLANO
LOURDES PEÑUELA R.                            HERACLIO GUEVARA S.
Fundación Horizonte Verde                           Demogán
CARLOS MANRIQUE P.                           LUZ ANGELA ALVAREZ
Docente Universidad Nacional, Bogotá      Docente Universidad Nacional, Palmira
ARCESIO SALAMANCA C.                      DARIO CARDENAS G
Docente Universidad Cooperativa, Arauca    Docente Universidad Cooperativa, Vcio.
NICOLAS SIERRA VELEZ
Ganadero
ROBERTO TATIS ZAMBRANO             CARLOS RUEDA N.
Depto. Técnico ASODOBLE                        Presidente ASOCHINO
ALVARO ARISTIZABAL MEJIA
Depto. Técnico ASODOBLE.