domingo, 25 de junio de 2017

Demogan Brote de Aftosa en Arauca

El brote de aftosa que detectó el ICA en Tame, Arauca, no es el primero, tampoco será el último. De hecho, según información del Ministerio de Agricultura entre 2004 y 2009 se presentaron 5 brotes que no nos quitó la denominación de: “País libre de aftosa con vacunación”
Primero, intentaremos definir el alcance del problema.
Según La Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) a través de su oficina de control de epizootias, nuestra condición de país libre de aftosa con vacunación, no se pierde, pues existe una clara delimitación por regiones, haciendo que el territorio de Tame (1,064 kilómetros cuadrados) y probablemente algún municipio vecino de Boyacá o Casanare, queden en observación por unos meses.
Muchas veces, hemos sido críticos del ICA. En esta ocasión, debemos decir que este organismo está perfectamente preparado para atender la emergencia. Los científicos y profesionales con los que cuenta el país en esta materia son de primera línea.
Entendemos que las coordenadas del brote están identificadas. La idea, es definir la zona de afectación, y de manera concéntrica (de la periferia al centro) vacunar toda la población bovina y bufalina que allí pasta, sin importar si estaban vacunadas.
De acuerdo con la información con la que contamos, el problema debe resolverse máximo en los próximos 12 meses, insistimos, sin que eso afecte al resto del país. Podremos continuar exportando, desde luego sin contar con animales de la región. Recordemos, que la zona no es productora importante de leche y que la industria no acopia allí. Aspecto que trataremos en una próxima entrega, pues el país tiene un potencial lechero muy importante en los Llanos Orientales.
Ahora, detengámonos en la razón por la que esto sucedió. Lo más probable, es que el virus lo introdujera un animal traído de contrabando desde Venezuela. Las personas que esto hicieron deben ser calificadas de apátridas. No solo son criminales, sino que pusieron en riesgo la sanidad animal del país en la que los ganaderos trabajan todos los días a un costo muy alto. Sugerimos emprender una fuerte redada para identificar los delincuentes que esto hicieron. Todo el peso de la ley debe caer sobre los culpables, de lo contrario, las autoridades aduaneras, la justicia y el país como un todo continuará siendo el hazmereír de los contrabandistas. Ojalá el ministerio entienda que de esta coyuntura puede salir la gran oportunidad para ubicarse como el verdadero defensor de la seguridad alimentaria.
La vacunación en Venezuela que venía siendo atendida por empresarios privados, se convirtió en herramienta política y de corrupción. Según la información que tenemos los malogrados revolucionarios, también intentaron ganar dinero con la salud animal, haciendo que las dosis no llegaran a sus destinatarios, convirtiendo en juerga un trabajo que exige rigurosidad y seguimiento. Las fronteras se cubren de estos ataques de enfermedades, permitiendo entre otras, que sean los empresarios privados los que resuelvan la manera como debe distribuirse, cobrarse y aplicarse la vacuna. Es conveniente que el ministerio de agricultura de Colombia, no intervenga en el trabajo de filigrana que ese ejercicio demanda.   
Apenas hemos mencionado una de las posibles razones por la que tuvimos esta emergencia sanitaria. Pueden existir otras. De ser así, es urgente que se identifique que sucedió.

Debemos de todas maneras, aplaudir la inmediata reacción del ministerio y proponer que esta situación no sea aprovechada por gremio o institución alguna. Esto es un problema que ya se ha presentado y solucionado, debemos entre todos ayudar a mejorar. No se trata de buscar ganancia de pescadores en este río revuelto. 

domingo, 18 de junio de 2017

Demogan La Palma Oleoflores Lo Social La Dignidad que da la Paz

País de matices el nuestro.
Hace unos días en forma de preguntas y respuestas, compartimos la propuesta que es importante liderar, para construir la mayor empresa de pulverización de leche de Colombia, dónde la idea es que los lecheros que quieran, puedan ser socios. La empresa que aspiramos poner a funcionar, con la participación de los ganaderos que consideren que así se construye un país de empresarios agrícolas en paz, ya tiene industriales que pueden mostrarnos ejemplos concretos. Aquí, la historia.
El modelo ya funciona. Sorprende la poca difusión que tiene. Carlos Murgas Guerrero, caballero, empresario, agrónomo, con profundo sentido social, imaginó y puso en marcha en el año 2004, una  planta en Tibú, Catatumbo, departamento del Norte de Santander, la figura de alianzas productivas, para de esa manera ampliar su operación, permitiendo que los campesinos sean socios.
Hoy tiene unos 1,600 socios estratégicos, representados en pequeños y medianos palmicultores, que comparten las tribulaciones y ganancias que significa ser empresario. No solo está en Tibú, sino en María La Baja, Bolívar, y su operación principal está en Codazzi, Cesar.
1,700 empleados, 50,000 hectáreas de palma en varias regiones del país, y prepara su nueva mirada para la Colombia del siglo XXI, que es incluir entre sus socios a guerrilleros desmovilizados.
Oleoflores, es un hito en la historia de un país en guerra. Creyó en Colombia, lo mismo que otros miles de empresarios, cuando no se podía creer, cuando no había esperanza, cuando se repetían las noches sin futuro.
Su nueva creación de tejido Social-Empresarial, decidieron sus socios principales, que se continúe ampliando en un lugar emblemático por su falta de seguridad, una región, dónde la mata de coca hacía su agosto y que para muchos continúa haciéndolo. Catatumbo, donde los rayos de guerra, aún no se silencian del todo, dónde la vida poco valía y vale, dónde pensar en empresas resulta una equivocación para muchos.
Oleoflores y sus socios mayoritarios, son un ejemplo para el mundo, un llamado a creer en lo nuestro, una epopeya que se escribe todos los días.
Visitamos campesinos en la región de María La Baja; en especial queremos compartirles las realidades de uno de ellos, aunque debemos advertir que tienen mil casos de éxito comprobado para mostrar.
Se trata de don Marcos Arrieta y su esposa doña Virginia Celmira De Lara y sus 5 hijos. Tienen 5 hectáreas de palma sembradas en el año 2002 en el Viso, Bolívar y sembraron 2 hectáreas nuevas en el año 2013. Sus ingresos (utilidades) en los años 2015, 2016 y hasta abril de 2017 respectivamente fueron, $25’5 millones, $20’7 millones y $17’4 millones (recuerden que este último dato es hasta abril). Pasaron de un rancho de paja y barro a una hermosa, sólida y colorida casa con tres habitaciones, cocina, baño y sala. Doña Virginia, en 900 metros de espejo de agua, produce al año bocachico fresco, que factura en $7 millones de pesos y uno de sus hijos, compra leche, produce y vende queso costeño generando utilidades adicionales para la sociedad familiar por $7 millones más. Pero aún falta: su cheque por dividendos que le llega religiosamente todos los años en mayo. Este 2017, a don Marcos, que vota libremente por quien quiere que lo represente en la junta de la planta extractora, le consignaron en su cuenta del Banco Agrario, $2’6 millones.
Don Marcos, es un campesino que debemos repetir, pues solo con su firma, en abril de este año, sin papeleos de ninguna clase, volvieron a prestarle $12 millones en el Banco Agrario, siendo su cumplimiento crediticio, el único soporte de esta decisión.
Pero este es solo el inicio. Ver la mano benefactora de María Victoria Dávila de Murgas, que en cada uno de los lugares donde está Oleoflores, construye respeto, credibilidad y fe en Colombia y sus empresarios. En los municipios donde están, enseñan a niños y adultos, no es caridad, es dignidad lo que ella viene instituyendo.
Por eso, desde nuestro rincón ganadero, invitamos a Carlos, su extraordinario grupo familiar y de ejecutivos, socios, aliados estratégicos, a que nos acompañen enseñándonos la manera como debemos construir el nuevo modelo empresarial lechero, que desde Demogan, con el apoyo de otro maravilloso constructor de sueños, nos ayude a pensar en una ganadería renovada, con modelos incluyentes que ya conoce, en los que cree y que genuina y respetuosamente le pedimos nos ayude a pensar, diseñar y construir.

Debemos agradecer a David, Carlos y sin duda a nuestro antiguo (no viejo), amigo Abel Mercado Jaraba, quienes nos acompañaron generosamente durante dos días, mostrándonos este emprendimiento que hace honor a Colombia y sus empresarios.                

domingo, 11 de junio de 2017

Demogan Llorar sobre la leche derramada

Iniciamos este artículo con las reflexiones de nuestro director Benjamín Quiñonez Mera:
La posición y actuación  del Señor Alejandro Galvis en Santander botando un día ocho mil litros de leche fresca a un potrero, nos muestra es su postura personal propia de una persona soberbia e inconsciente del mundo en que vive. Independientemente de los problemas que tenemos ahora los ganaderos con todas las situaciones  de las fincas, también existe una responsabilidad social con la comunidad en la cual desarrollamos nuestros negocios. Hubiera sido más efectiva su protesta si regala a los muchos necesitados que deben existir en su departamento Santander con necesidades básicas insatisfechas y si más ansiosas por las necesidades que genera la pobreza, que el malestar y la rabia de una persona poderosa que  cree que porque tiene poder decisorio en su comunidad y dinero para botarlo es poseedor de la razón y sus actos encuentran justificación social y empresarial. Creo que la mayor parte de los ganaderos no comulgamos con sus acciones. Sí tenemos los ganaderos problemas, tal vez en proporción más graves que los que puede tener una persona rica que tiene su finca para tener que hacer o quien sabe por qué, pero que con sus actitudes muestra no  tener un compromiso como empresario del campo responsable del balance de su empresa y de la armonía que debe tener con la comunidad donde realiza su trabajo.  
No me siento representado por colegas como Galvis y lamento tan deplorable actitud que no se justifica en un país como el nuestro.
Esa no es la clase de ganaderos que necesitamos para tener una ganadería creciente y comprometida con nuestros esfuerzos y con la sociedad en la cual nos desarrollamos. 
Y dos videos que hablan por sí solos:
Y ahora el escrito de nuestro movimiento.
Circuló una nota de un importante lechero, exigiéndole al ministro de agricultura, que contestara a sus exigencias y de no hacerlo, llevaría su leche en sus carrotanques y la botaría enfrente de esa entidad.
La alternativa que esgrime el empresario nos deja perplejos; esa posibilidad no la tiene ningún campesino. Pagarle flete a una leche que se va a tirar al piso suena a exceso, entre otras cosas porque menciona que produce al día 8,000 litros, que son el equivalente a la producción diaria de entre 100 y 200 campesinos.
Desde luego que un productor tenga la capacidad de hablarle  o en este caso de escribirle al ministro, diciéndole la cruda verdad, es una posibilidad que pocos de los pequeños tienen.
Les confesamos que nosotros también hemos intentado hablar en muchas oportunidades con el alto funcionario y francamente se dificulta por su agenda tan apretada. De hecho, luego que en cada reunión sacara un cuaderno para tomar apuntes que nunca se convertían en realidades, en la última reunión que con él tuvimos, decidimos “bautizar” la dichosa libreta como el “cuaderno del olvido”
En Demogan respetamos a los grandes productores, pero desde luego nos preocupan mucho los pequeños que son los que no tienen voz. Es precisamente por esa razón, que  trabajamos en un esquema donde no quede el pequeño desamparado cuando hay excedentes. Para hacerlo, mantenemos un contacto permanente con la industria, donde de manera respetuosa pero firme y franca planteamos la necesidad de no dejar sin recoger leche aun en las peores enlechadas.
En alguna oportunidad Jenaro Pérez (Presidente de Colanta) afirmaba que el peor precio de la leche para el campesino es el de la leche que este no vende y se queda en la finca. Es por eso, que en Demogan abogamos por que la industria recoja el 100% del producido, entendiendo que en las épocas donde el país mucho produzca, se acopia toda, pagando un menor precio por el excedente, sobre el presupuesto presentado al inicio de la temporada o del año.
Muchos dirán que hacer presupuestos que anticipen estimados de producción en vacas es ingenuo. Hasta el momento la ganadería ha funcionado sin presupuestos, no dar siquiera el beneficio de la duda a esta nueva idea, es confirmar lo refractarios al cambio que somos. Pensar diferente nos convierte en proscritos de la sociedad, es consolidar el oscurantismo como única alternativa para la ganadería.
Copiar ideas de otros lugares del mundo es plausible. Para hacerlo es menester comparar condiciones como son: la genética, el clima, el suelo, los pastos, la educación, la infraestructura, la seguridad, la sanidad de nuestros hatos frente a la del país con quien nos comparamos y desde luego comparar las realidades económicas de los productores del país, con nuestros lecheros. En fin la lista se puede ampliar tanto como queramos y es probable que la variable a la que menos peso le damos, sea al final la que más afecte el resultado.
En alguna de las pocas reuniones que sostuvimos con el ministro actual, le sugerimos que hiciera reuniones con los campesinos, donde ellos tuvieran la oportunidad de compartirle sus preocupaciones durante una hora y que luego propusieran soluciones durante dos horas. La voz de los que no tienen voz no es fácil de ser sustituida, su sabiduría, no nace en los centros del conocimiento, que muchas veces se guía más por sus paradigmas que por sus meditaciones. la sabiduría del campo, florece en los prolongados silencios, en observar el ganado, en escuchar el ritmo al que crece la yerba. Desde luego esa propuesta quedó en el cuaderno del olvido y nunca se puso en práctica.
¿Cómo cambiar si siempre hacemos lo mismo? La discusión acerca del precio se repite sin que nadie proponga nada nuevo. Algunos ganaderos consideran que el único costo que tienen los industriales es el de la leche, olvidando que hay amortizaciones, costos de distribución, acopios, laboratorios, tratamientos de aguas residuales, empaque, en fin todo lo inherente a la industria. A su vez los industriales no pueden olvidar que los productores están expuestos a las vicisitudes del clima, las enfermedades, la inseguridad, las pocas o las muchas preñeces, el deterioro de su genética, la financiación mal concebida, el mito de las instituciones financieras que los campesinos son malas pagas (mito que en ocasiones puede no serlo) y otras muchas.
Nuestra propuesta insistimos, es caminar de la mano la industria y el productor, ninguna de las dos partes es concebible sin la otra ¿Qué hacemos peleando a cada instante? ¿Es productivo hacerlo?   ¿O acaso lo hacemos para curar nuestras frustraciones?

Amigos ganaderos e industriales, busquemos encuentros, no politicemos el agro, esa alternativa no ha resultado efectiva y en cambio sí nos aleja de las soluciones.      

lunes, 5 de junio de 2017

Demogan La Porcicultura y la Avicultura nuestra gran competencia

No solo de gerencia vive el hombre y mucho menos la ganadería. Nuestro buen amigo Jaime Cifuentes que es un excelso y pragmático gerente, nos recordó, el efecto en el consumo de carne (no así de la leche) del cerdo y el pollo.
Estas dos fuentes de proteína, se han fortalecido a través de los años, en primer lugar gracias a tener al frente de sus gremios, líderes que han fijado metas realizables, descifrando las necesidades de sus afiliados y desde luego ofreciendo soluciones técnicas y financieras. Han diseñado estrategias de mercadeo que buscan identificar soluciones para los consumidores finales, pero adicionalmente y a pesar de las amenazas que significan los avances en sus áreas en otros lugares del mundo, han entendido que el primer indicador es definir la rentabilidad por metro cuadrado de galpones y granjas porcícolas. Cuando un negocio se demuestra rentable, comienzan a aparecer gentes interesadas en invertir y trabajar en el ramo.
Nuestro éxito ganadero desatendió por décadas profundizar la razón para que esto sucediera; no hay nada que distorsione más a un empresario de cualquier sector, que no tener claras las razones por las que su negocio es rentable, lo más probable es que empiece a creerse el “cuento” que es gracias a sus habilidades.
El gremio ganadero tenía ingresos doble propósito: por un lado, se valorizaban sus tierras y por otro, la ganadería exigía poco trabajo, cuidar la sanidad, tener dos o tres carniceros amigos a los que regularmente llamaba para que compraran en la finca sus novillos gordos, la conversación giraba en torno a múltiples temas, al final en un rápido acuerdo en donde ambos intentaban exaltar su producto y el otro intentaba demeritarlo, se tomaban un par de aguardientes y hasta luego, nos vemos en seis meses o tres según los lotes que tuvieran disponibles.
Luego vinieron las subastas ganaderas que se tornaron en el club de la región, dónde muchos iban, escuchaban los chismes de la región y desde luego hablaban del peor azote de todos, las amenazas y los secuestros, en esto no ha habido un gremio más valeroso ni que crea más en Colombia que el ganadero. (Sea esta la oportunidad para recordar desde este blog al amigo entrañable don Jorge Sarmiento Del Castillo que murió la semana pasada y le dio un toque de inteligencia, cultura, humor y conocimientos ganaderos a la subasta de Yopal) 
Sin duda, el factor seguridad fue uno de los que más retrasos le generaron al negocio. Esa variable marchitó muchas expectativas y de manera que nadie ha establecido, hizo que el valor del ganado bajara, pues muchos tuvieron que salir a feriar sus terneros para pagar secuestros y extorciones. Esa posibilidad NO puede regresar.
Muchos hombres de campo, fueron estigmatizados y señalados como formadores de grupos paramilitares. Decir que eso no sucedió es ingenuidad, pero afirmar que todos estaban involucrados es infamia. En nuestros permanentes recorridos por Colombia, la pregunta más frecuente cuando hablamos del hecho es: “¿Y entonces no teníamos derecho a defendernos ni cuidar lo nuestro?” La ausencia de estado descuida regiones y obliga a muchos a cuidar sus familias y patrimonios, de manera non santas. Sin justicia y sin estado todo nuestro planteamiento se derrumba.
Volvamos a nuestro tema original. Es importante que a los que nos preocupan los bovinos y los bufalinos, nos tomemos el tiempo de entender como lo hacen nuestros hermanos porcicultores y avicultores. Con seguridad ellos tienen muchas experiencias que compartirnos. De ahí que mencionáramos con tanto énfasis la necesidad de imprimirle al negocio disciplina y una mirada empresarial diferente a la que hasta hoy manejamos.               

Desde Demogan intentaremos recoger experiencias de ambos gremios para compartirlas, las analicen y resuelvan de manera independiente cual es la mejor. Recuerden que cada empresa tiene su impronta y es cada empresario el llamado a definir lo que es mejor para cada uno. 

lunes, 29 de mayo de 2017

Demogan Gerenciar La Ganadería

Sin desconocer los costos de la formalidad, seguramente si nuestros ganaderos revisan sus prácticas gerenciales, van a poder mejorar su rentabilidad. Aquí les sugerimos algunas ideas para hacerlo:
1.    La formalidad paga. Los costos de impuestos prediales y en ocasiones de impuestos a la riqueza, hacen que muchos dueños de fincas, puedan acceder a créditos blandos. Recién el viernes nos anunciaron la liberación de $92 mil millones para inversiones en el agro. El gobierno está contemplando dar ICR para embriones y reproductores puros. Desde luego insistimos en la urgencia de fortalecer la línea de retención de vientres.
2.    Haga frecuentes aforos de sus pasturas. Una pastura bien manejada puede producir 60 toneladas cada 40 días. Eso son 540 toneladas de pasto al año, mucho más que las 140 toneladas que un cultivo de caña en buenas condiciones produce en 14 meses. Los finqueros son agricultores de pasturas y aunque eso se repite constantemente, es necesario recordarlo todos los días. El inventario de pastos asegura altas rentabilidades.
3.    La docilidad de su ganado es plata en su bolsillo. El maltrato retrasa el ganado de carne y hace que no produzcan leche sus vacas. Según la doctora Temple Gradin, PhD en ciencias animales y especialista en comportamiento animal (Etología) señala que el estrés de sus animales, disminuye el sistema inmune, además animales estresados ganan menos peso, menos leche y usted señor ganadero gana menos dinero.
4.    La buena genética paga. Escriba su programa de mejoramiento genético permanente. No se estanque. 
5.    La sanidad es un tema central de la ganadería. No permita que le impongan ni vacunas ni droga veterinaria de la cual no esté seguro. Los primeros interesados en enseñarle acerca de la calidad de sus productos son los laboratorios. En todos los casos, intente hacer sus propias comparaciones entre soluciones parecidas. Es su dinero, no es aceptable que nadie le dé información sin que la pueda corroborar.
6.    Busquemos valores agregados de nuestras fincas. Les compartimos dos ejemplos; uno en Colombia y otro en Arizona, Estados Unidos. Un productor de búfalos en el Magdalena Medio, harto que no le ofrecieran buenos precios por la compra de sus machos, decidió alimentarlos a toda leche, no vender más leche al comprador de su zona y mejorar el crecimiento y terneza de sus bucerros. El resultado, no se hizo esperar. A partir de los 9 meses comenzó a comercializar animales entre 280 y 300 kilos a un precio superior al mercado premium, rotar el inventario de su finca, logrando que su carne fuera reconocida en algunos restaurantes. El otro ejemplo es con el dueño de una finca en Arizona, donde decidió alimentar los machos de sus vacas Holstein con soya, sorgo y maíz, además de permitirles pastorear logrando entregar animales entre 8 meses y 10 meses de 300 kilos y un precio para restaurantes de altas calificaciones de $30,000 el kilo (El precio es de $4,85 dólares libra americana que es equivalente a $10,67 dólares el kilo y a $2,900 el cambio del dólar son $30,943 el kilo) como ven gerenciar es pensar diferente, en ocasiones osadamente.
7.    Actualice a sus trabajadores y a usted. Educarse es una buena práctica. No lo evite, promuévalo. Desde Demogan buscamos apoyar esa propuesta, incluir al ICA, los laboratorios, el sistema de financiero, Ministerio de Agricultura; todos por el campo. Activemos espacios para instruir al campo.
8.    Haga presupuestos: de gastos, de ingresos, partos, ganancias diarias y/o mensuales de peso, producción de leche, lactancias. Su empresa es su finca. Pregúnteles a los empresarios que conozca cuántos no hacen presupuestos.  
9.    Sistemas de información: lleve indicadores, aproveche tecnologías de información como es el programa ganadero, investigue nuevas tendencias por Internet, lleve la contabilidad de su finca.
10.                      Visite su finca y defina objetivos para cada visita. Por ejemplo observe el comportamiento de sus animales, esté seguro que las rotaciones que usted programa se estén cumpliendo, evite darle al ganado pastos lignificados, revise el estado del agua que está disponible para sus animales, no permita que sus potreros tengan cercas en mal estado, verifique que la herramienta que tiene está completa y se utiliza adecuadamente. Muchas son las cosas que deben hacerse cuando trabajamos en el campo; existe la tendencia a ser laxos no nos demos ese lujo; esa práctica deteriora todos los rincones de su finca.  
Sin gerencia no vamos a poder crecer y mejorar. Sin gerencia no vamos a poder entender y asimilar prácticas mundiales. Sin gerencia no vamos a lograr mejorar los ingresos de la Colombia ganadera. 

lunes, 22 de mayo de 2017

Demogan Una Propuesta para acabar con las enlechadas

El costo más elevado que tiene un productor es no vender la leche; de ahí surgió la palabra “Enlechada”. Cuando en el país producimos más de lo que puede procesar la industria organizada, todos perdemos: los grandes, los pequeños, el gobierno, las instituciones, los intermediarios, los trabajadores…Todos.
Demogan no solo ha rechazado que esto suceda, sino que por no ser nuestro estilo quejarnos, hablamos con los industriales para buscar soluciones proactivas. Desde luego, para llegar a tener un decreto, hace falta que los productores de manera DEMOCRÁTICA se expresen de manera directa y es por eso que debemos abrir canales de diálogo.
Las soluciones jamás deben ser impuestas.
No vamos tras el protagonismo, sino que buscamos propuestas que generen abundancia a todas las partes.
En este escrito intentaremos explicar ventajas y desventajas, sin pretender cubrir todas las inquietudes.
¿Por qué la propuesta? Para asegurar que el país no vuelva a tener enlechadas.
¿Cómo se logra? Asegurando la compra del 100% de la leche.
¿A qué precio? Al precio internacional pero asegurando un precio mínimo para el ganadero. Es probable que en ocasiones el precio internacional no remunere al industrial ni siquiera con el precio mínimo.
¿Van a pagar Toda la leche a ese precio? NO, únicamente los excedentes.
¿Es obligatorio firmar el acuerdo? Absolutamente NO. Demogan promueve la libertad en toda su extensión, quien no firma no tiene obligaciones en este acuerdo.
¿Cómo van a saber qué cantidad son excedentes y qué cantidad no? Trabajando junto con los lecheros que firmen el acuerdo, en crear presupuestos mes a mes, teniendo en cuenta las mejoras genéticas, mejor alimentación y profesionalización de toda la cadena.
¿Quién va a pagar la elaboración de esos presupuestos? Los industriales. Para ellos sería la primera vez que podrían anticipar con mayor exactitud, los volúmenes extras que deben manejar.
¿Si ellos conocen el detalle de mi finca me pueden hacer daño? El conocimiento de las partes, tradicionalmente trae beneficios a las partes. Además, no hay una sola industria que a partir de comprender a su proveedor, se le ocurra acabar con él.
¿Si un precio internacional alto, coincide con una enlechada, me van a pagar por encima del precio nacional? SI. Ese es el acuerdo, esas son las reglas.
¿Quiere eso decir que puedo crecer sin el temor de no tener comprador? SI, el acuerdo exige también la actualización de los industriales.
¿Puedo desentenderme totalmente de temas comerciales? Esa es parte de las decisiones que como verdadero empresario del agro debe tomar cada uno.
¿Puedo tener dos compradores? Por ahora NO. Se trata de fortalecer de manera real los vínculos entre las partes.
¿Cómo me aseguran que mis costos van a bajar? Nadie puede asegurar eso, pero tengamos en cuenta que el mayor volumen de producción, baja costos, la tranquilidad de no perder leche, que es una eventualidad que poco tiene los grandes ganaderos, pero que a los pequeños les puede suceder más a menudo, es sin duda una mejora en la rentabilidad.
¿Si tengo TODA mi producción vendida, tengo mejor acceso a crédito? La seguridad de la compra lo mismo que la formalidad permiten que el lechero tenga acceso a créditos. Debemos crear mecanismos que aseguren el cobro sin aumentar el costo del crédito, donde intervengan, el dueño de la finca, la industria y el banco.
“A mí me ha pasado que cuando hay enlechada no me dejan de recoger el excedente, sino TODA la leche” ¿Están seguros que la totalidad de la leche sería recogida y únicamente me pagarían al precio internacional el excedente? Esa es la única manera que este esquema funcione.
¿Además de pulverizar la leche excedentaria, qué más haría la industria con la leche? Esto obliga a las 200 industrias a fortalecer sus departamentos de investigación y desarrollo, creando productos con denominación de origen, leche líquida materna lista para el consumo de los bebes, leche para la tercera edad, leche isotónica para deportistas, leches de dieta…en fin, la imaginación es el límite.
Una afirmación y no una pregunta: No existe otro producto que tenga la seguridad de ser producido diariamente, tampoco de ser pagado quincenal o semanalmente, esto activaría la economía en lugares recónditos y olvidados pero también en las capitales.
¿Pueden las industrias juntarse para ejercer presiones indebidas a los ganaderos? Al contrario, la industria va a tener que aliarse para educar y profesionalizar a los proveedores. De otra parte, la formalidad está vigilada por la Superintendencia de Industria y Comercio que ya ha dado muestras inequívocas de seriedad.
¿Puedo ser accionista de la industria que me compra la leche? Eso es una decisión independiente de cada una. Sin embargo ya hay industrias que estarían listas a vender acciones de sus operaciones de pulverización, creando una nueva generación de empresarios lecheros. Nosotros hemos propuesto que la compra de acciones se haga, en 5 partes: Una parte pagando acciones con leche en momentos de enlechada, otra con plata del productor, otra con crédito de banco, otra con un descuento en los intereses del crédito con mecanismos de Finagro y por último con un crédito directo de la industria, la cual se paga con leche en las entregas de periodos normales.
¿Esto fortalecería el Fondo Nacional del Ganado? Sin duda que sí, más productores formalizados, más gente aportando al fondo de los ganaderos, solo falta que el ministerio de agricultura acepte que debe entregarse con mecanismos trasparentes y democráticos.
¿Mejoraríamos nuestra seguridad alimentaria? Sin duda que SI. No solo eso, sino que nos convertiría en jugadores mundiales en el largo plazo, permitiendo que de manera real se funden Zonas Francas Lácteas que es una aspiración de muchos.
¿Reforzaría la confianza? Esta es una variable golpeada en la historia de la ganadería, este mecanismo mejora la confianza pues exige diálogos permanentes. Todos ganan.
¿Qué pasa si no quiero innovar? Es su libre decisión.
¿Cuál es el costo del cambio? Precisamente nos vamos a acompañar en el cambio. Nos falta mucho por aprender el uno del otro, en la medida que lo dilatemos vamos a perder más tiempo.
¿Insisto, nos van a bajar el precio? Insisto, NO si no tiene excedentes, su producción permanente nadie la va a tocar.
¿Qué va a pasar con los cruderos? Este es un cambio orgánico, la idea es que todos sumen. Ellos han estado muchos años en regiones apartadas, sin ellos no tendríamos la producción que hoy tiene el país. Formalizarse es el nombre del juego y esa formalización traerá beneficios y responsabilidades.
¿Qué va a pasar con mi finca de recreo? Probablemente le llegarán aires de cambio. Usted es quien decide.

¿Cómo aliarme con esos que siempre me han “Dado en la Cabeza”? Sin diálogo abierto, seguiremos enfrentados. La propuesta es no continuar espalda con espalda, sino cara a cara, construyendo confianza entre todos. Generando abundancia y creando prosperidad.

domingo, 14 de mayo de 2017

Demogan Campaña Vacunación 2017 primer ciclo

Tantas veces como sea necesario, nos pronunciemos acerca de temas relacionados con la sanidad de nuestro hato ganadero.
El 31 de marzo de 2017, llamaron a los laboratorios para que presentaran sus ofertas de venta por 23’400,000 vacunas. Se entiende que ÚNICAMENTE los laboratorios presentan las cantidades que previamente han sido aprobadas por el ICA.
Luego de las dificultades que se le presentaron a Vecol en la campaña del 2015 para poder atender los ciclos, sugerimos que las compras se hicieran en proporciones 60% para Vecol y 40% para Limor. La razón, es que cuando escaseó la vacuna, tuvo el Ministerio de Agricultura que recurrir a Limor (que es representado por Tecnoquímicas) para cubrir los faltantes cosa que de manera inmediata hizo el laboratorio nacional. En ese momento, sugerimos que para evitar afanes que siempre son factibles, en el futuro, la repartición se hiciera como la proponemos arriba.
Pues bien, nuevamente con sorpresa supimos que los pedidos los repartieron 68,8% para Vecol y el 31,2% para Limor. Esperemos que no se presenten inconvenientes con esa decisión que no consulta ni la historia ni la realidad de la producción. Cuando Demogan pide con respeto que se divida equitativamente siempre dándole prioridad a Vecol, es en primer lugar para evitar la excesiva dependencia de un solo laboratorio, que a los ganaderos no les conviene y desde luego para fortalecer al más pequeño que tiene una calidad que de acuerdo con la información del ICA, de los comités de ganaderos y de los mismos finqueros es impecable. No estamos abogando para que el negocio se ejecute por mitades, pero sí que se firme sin dependencias peligrosas.
Las informaciones que nos llegan de otros países del mundo a donde ambos laboratorios despachan, no cuestionan ninguna de las dos vacunas, eso ratifica la importancia de tener dos proveedores de primera calidad para que atiendan nuestra ganadería. No tiene sentido debilitar a ninguno de los dos. Esa proporción que sugerimos es equilibrada y segura para todos, incluido el ministerio.
A propósito, entendemos que el encargado de manejar la vacunación desde el gobierno, que con seguridad es un hombre probo, en ocasiones comete el desliz de darse protagonismo. No es conveniente hacerlo. Un servidor público, está para servir, de ninguna manera para figurar.
Hacer reuniones sin que estén los dos laboratorios, no es demostración de moderación. Así el MADR (Ministerio de Agricultura) sea el dueño de Vecol, es de su esencia no darle más importancia a su laboratorio que al privado; el ministerio es Colombia, los dos participantes también. Discriminar no es propio de las democracias, hacerlo es regresar a las cavernas.
La idea que un grupo de personas ajenas al negocio, decida a quien le manda cuanto (Nos referimos al número de dosis por comité) también es un acto autocrático. No permitir la libre competencia entre los laboratorios es debilitar el músculo comercial de ambos. ¿Qué objeto tiene eso? desde Demogan abogamos por la libertad de mercado, que cada cual y si lo prefieren llegando únicamente hasta el máximo de dosis adjudicadas a cada uno de los participantes, se le despache a cada comité según sus preferencias; eso desde luego puede llegar a reflejar que a partir de la sabiduría del consumidor final, cada empresa mejore sus falencias y catapulte sus fortalezas.
Este año, en razón a la tragedia de Mocoa, Limor decidió regalar la vacuna para esa región del país. Nuevamente, creemos que lo justo habría sido en las mismas proporciones del pedido final. Respetamos la decisión y sin duda en nombre de Mocoa, la agradecemos así no nos corresponda.
Por último, Demogan solicita de manera oficial, que nos compartan los números reales del ciclo anterior, y el presupuesto del actual. La razón para hacerlo es que esa campaña se adelanta en parte, con dineros del Fondo Nacional del Ganado. Esos dineros son de TODOS los ganaderos y la contabilidad debe hacerse pública. Si sacaron al anterior administrador por no presentar cuentas, mal haríamos que ahora sea el MADR el que no las presenta. Dos ejemplos: ¿Por qué se contrataron 300 vacunadores adicionales? ¿Es verdad que el costo excedió los $21 mil millones el ciclo? ¿No qué habían disminuido las erogaciones?

Demogan de ninguna manera busca ni manejar el Fondo Nacional del Ganado ni la vacunación; lo único que EXIGIMOS, es que a los ganaderos no se los trate como párvulos, la gente de campo merece saber que se hace con su dinero. Sea una nueva oportunidad para recordárselo a quienes los manejan.