domingo, 12 de abril de 2020

Demogan Fiebre Aftosa en Tiempos de Pandemia


Los temas relacionados con el control de la Fiebre Aftosa en el país han sido de nuestra preocupación y análisis permanente, solo basta con revisar las numerosas publicaciones que hemos hecho sobre este desafío en el blog de Demogan.
Respetando la obvia prioridad que tiene el estricto acatamiento de las instrucciones de aislamiento social por parte de las autoridades para la contención del Coronavirus (COVID-19), consideramos de la mayor importancia hacer un llamado a no bajar la guardia en el objetivo de mantener nuestro territorio libre de Fiebre Aftosa.
Recordemos que de los 32 departamentos, 23 han tenido problemas con el virus. Lamentablemente, no tenemos actualizado el número de municipios contagiados. Colombia es un país de ciudades y de 1,103 municipios. Es conveniente que las autoridades nos permitan conocer el dato.
El gobierno nacional, lo mismo que los alcaldes y gobernadores, han sido cuidadosos en sus determinaciones de control de salud pública, permitiendo claro está con las debidas medidas de bioseguridad, la movilidad de los trabajadores y contratistas de varias actividades esenciales, entre las cuales están por supuesto los sectores agropecuario, agroindustrial y farmacéutico, lo mismo que sus cadenas productivas y de abastecimiento, convirtiéndose en héroes que se arriesgan todos los días con el objetivo que garantizar el suministro de alimentos en el país, como lo son los funcionarios del sector de la salud atendiendo a nuestros enfermos: Para todos ellos, nuestro emocionado saludo.
Recientemente, en 2018 y 2019, padecimos casos y focos de Fiebre Aftosa, con graves efectos indeseables por la pérdida del estatus sanitario, que con tanto esfuerzo habíamos logrado de parte la OIE desde 2009, de: “País Libre de Fiebre Aftosa con Vacunación”, el cual recuperamos en enero de este año gracias al trabajo coordinado y el compromiso en la Campaña Nacional de Erradicación, de los ganaderos, los gremios, el ICA, la POLFA, los médicos veterinarios, los encargados y trabajadores de las fincas, los vacunadores, coordinadores, digitadores de la campaña y los laboratorios nacionales productores de la vacuna. 
La amenaza de la Fiebre Aftosa y otras enfermedades del ganado, permanecen, por lo que es fundamental asegurar la continuidad de las campañas de vacunación. No es momento de hacer críticas ni hacer juicios de valor, debemos trabajar con lo que tenemos a mano. En los últimos 4 años se logró elevar la vacunación a una cantidad histórica de bovinos y bubalinos, superando incluso las 28 millones de cabezas inmunizadas por ciclo semestral, lo que da alguna tranquilidad. Sin embargo, el flujo de contrabando desde Venezuela de ganado en pie, carne y lácteos, a pesar de ingentes esfuerzos no se ha podido controlar del todo; a ciencia cierta nadie sabe la dimensión de ese negocio ilícito. Desafortunadamente, la porosidad de esa frontera permite el paso permanente de personas y es permeable a todo tipo de mercancías. 
Es importante actualizar el inventario de animales que tiene Venezuela. Nos preocupa que la pobreza extrema por la que pasan sus habitantes, los lleve a continuar contrabandeando creando el peligro que su hato desaparezca. Podría ser que fuera el primer país del mundo que perdiera el 100% de su ganadería. Esperemos que no.
Desde luego, insistimos en la importancia de crear el escudo sanitario que tantas veces hemos sugerido. Sea esta una nueva oportunidad para hacerlo.
Exaltamos las recientes acciones del ICA habilitando laboratorios para el diagnóstico de Fiebre Aftosa en Norte de Santander y Arauca, que enriquecen su red de laboratorios a nivel nacional que son liderados por el LANIP y el CEISA. Se deben mantener los muestreos y pruebas de campo tendientes a detectar cualquier actividad viral que pudiera presentarse. Les agradecemos a los ganaderos de esas regiones, que nos mantengan informados del buen desempeño de los laboratorios. No basta con tenerlos sino con que se mantengan funcionales y activos. 
Son tres frentes fundamentales que debemos garantizar que son complementarios, todos igual de importantes. La vigilancia activa, es decir el diagnóstico sistemático por parte del ICA al mayor número de muestras que sea posible; la vigilancia pasiva, que consiste en la oportuna detección clínica y denuncia de casos sospechosos por parte de una red de información liderada por los mismos ganaderos de todo el país; y la Campaña Nacional de Vacunación.
El ICA expidió la resolución del Ciclo I – 2020 con fecha de iniciación el próximo 18 de Mayo. 
Hoy la campaña de la aftosa, cuenta con 3,000 vacunadores, que no deben ser expuestos por razones humanitarias y sociales. Así que proponemos que el costo de todos ellos, se asuma de manera tripartita entre MADR, Fondo Nacional del Ganado y los ganaderos. Por ahora, que se queden en casa y que los ganaderos sean quienes vacunan. Estamos seguros que lo harán a conciencia.
Debemos ser audaces y anticiparnos a las medidas que sea necesario tomar, con el fin de asegurar la aplicación oportuna de la vacuna, pero no podemos darnos el lujo de botar por la borda un trabajo y la valiosa inversión que significan tantos años de vacunación sistemática.

¡¡¡Así que a vacunar!!!

domingo, 5 de abril de 2020

Demogan Campesinos Faros de la Seguridad Alimentaria

Les compartimos los datos del Covid 19 en Colombia del Instituto Nacional de Salud y que nosotros conocimos gracias al escrito de Luis Guillermo Vélez: 32 departamentos, 22 de ellos con coronavirus, 1,103 municipios en el país donde tenemos diferentes niveles de afectación en 84 (7,6% del total de los municipios), de eso el 46% está concentrado en Bogotá. Nada de lo anterior debe tranquilizarnos, pero si darnos esperanzas.
No podemos descuidar el índice reproductivo básico, que significa cuantas personas puede afectar un individuo enfermo, siendo hasta ahora el máximo, 3,5 personas; esto es muy alto. En el país, aún no hemos llegado a esa relación, entendemos que está en 2,5 (Esta información no la hemos corroborado).
El total de camas que tenemos en Colombia son 80,000 y el número de Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) son 9,500 (este dato lo actualizamos). Se estima que, en un escenario medio, podemos llegar a tener 180,000 afectados.
Hacemos este preámbulo, para resaltar que a pesar de la urgencia que tenemos muchos por volver a laborar normalmente, el descuido en esta materia es mortal.
Los indicadores económicos de algunos estudiosos, son preocupantes: han evaluado tres escenarios donde está la duración de la crisis, el precio del petróleo y el desempleo; ellos mismos sugieren que nos vayamos por el escenario medio: duración, 6 meses, precio petróleo, US $36 y desempleo 15%. Todo lo anterior resulta complejo.
Los especialistas coinciden en algunos temas, como los ahorros que se hicieron en el pasado cercano, suman US $3’700 millones; eso ayuda a paladear la crisis, pero no la resuelve. Están de acuerdo que el gobierno está manejando bien el tema. Nos recuerdan que el mundo ha salido de huecos más profundos, piden que no se destruyan empleos, que se mantenga el tejido empresarial, plantean que nuestras PYMES, tienen un promedio de caja para las próximas dos semanas (En USA es de 27 días).
Luego de todo esto, Demogan considera que no podemos permitir que nos devoren los problemas.
Empezamos por dejar claro que en primer lugar, debemos preservar la vida, eso no puede estar en discusión.  
El faro y el eje de la seguridad alimentaria, es el campesino, el empresario del campo. Ese es nuestro convencimiento ¿Por qué los gurús de la economía no los mencionaron? ¿Cuál es la razón para dejarlos escondidos sin ser tenidos en cuenta?
Tenemos nuestras propias ideas. No sentimos que el campo esté bien representado en sus gremios. Continúan las observaciones definiendo tendencias políticas, sin proponer políticas del estado para el campo. Actuar con deslealtad con el gobierno de turno como se hizo en el pasado reciente, no es parte del libreto que proponemos. De una vez por todas: apoyamos al gobierno. El gobierno gustenos o no, es quien nos representa en sus aciertos y equivocaciones, así que pasemos la página y continuemos.
Esta no es una discusión de izquierdas o derechas, verdes o amarillos, este es un momento para defender la vida, el trabajo, la permanencia como país.
Algunas Propuestas:
Proponemos que se establezcan retenes para evitar que el virus entre a regiones enteras que producen y no están contaminadas.
Algunas personas piensan que irrigar el campo con créditos no es necesario, nosotros pensamos que sí. Proponemos un menú corto que los bancos DEBEN apoyar: Aprobaciones en dos semanas, desembolsos en otras dos semanas, intereses del DTF, plazos de 10 años con dos años muertos.
El tiempo es lo que algunos sugieren que puede tomarse la reactivación de una economía como la nuestra. Invertir en el campo, es la mejor inversión que como país podemos hacer, es un primer paso para cuidar nuestra seguridad alimentaria.
El segundo paso, es asegurar que tengamos centros de colecta, y transporte desde las fincas a los centros y desde los centros de acopio hasta los centros de consumo; hacer una línea especial de crédito a particulares con ese propósito.
El tercer paso, es cuidar la sanidad de los productos y los campesinos.
El cuarto, la seguridad física que nuestras fuerzas militares y de policía deben ofrecer en todas las veredas.
El quinto es la educación continuada de los trabajadores del campo.
Desde luego al mencionar los campesinos, hablamos de cuidar el minifundio y hacer que sea rentable. Un solo ejemplo: si cada pequeño productor de leche, mejora su genética, mejora sus pasturas vamos a hacer renacer el campo y su producción, desde luego, produciendo leche.
Todo eso, vale mucho menos y produce mucho más y en menos tiempo del que suponen muchos.
La alternativa es dedicarnos a importar; esa es la peor de todas; en este momento las leyes de la oferta y la demanda nos van a dejar por fuera de las subastas mundiales; el petróleo, aunque fundamental va dejar de ser la estrella, es la carne, la leche, los productos de pancoger, la canasta básica, la que si jugamos bien las cartas están en la posibilidad de recoger los frutos de esta crisis.
Demogan cree en esa alternativa. Nuevamente invita para que entre todos le propongamos al gobierno un plan de acción para el agro a seis meses, dos años y así sucesivamente hasta completar los 15 años. Una visión más corta, no nos dejaría maniobrar con tranquilidad. Tenemos la equivocada idea que los líderes deben ser protagonistas de todo esto, Demogan considera que el gran intérprete en este momento es el Campesino, que es nada más y nada menos que nuestro rey sin corona…virus.

Les compartimos los datos del Covid 19 en Colombia del Instituto Nacional de Salud y que nosotros conocimos gracias al escrito de Luis Guillermo Vélez: 32 departamentos, 22 de ellos con coronavirus, 1,103 municipios en el país donde tenemos diferentes niveles de afectación en 84 (7,6% del total de los municipios), de eso el 46% está concentrado en Bogotá. Nada de lo anterior debe tranquilizarnos, pero si darnos esperanzas.
No podemos descuidar el índice reproductivo básico, que significa cuantas personas puede afectar un individuo enfermo, siendo hasta ahora el máximo, 3,5 personas; esto es muy alto. En el país, aún no hemos llegado a esa relación, entendemos que está en 2,5 (Esta información no la hemos corroborado).
El total de camas que tenemos en Colombia son 80,000 y el número de Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) son 9,500 (este dato lo actualizamos). Se estima que, en un escenario medio, podemos llegar a tener 180,000 afectados.
Hacemos este preámbulo, para resaltar que a pesar de la urgencia que tenemos muchos por volver a laborar normalmente, el descuido en esta materia es mortal.
Los indicadores económicos de algunos estudiosos, son preocupantes: han evaluado tres escenarios donde está la duración de la crisis, el precio del petróleo y el desempleo; ellos mismos sugieren que nos vayamos por el escenario medio: duración, 6 meses, precio petróleo, US $36 y desempleo 15%. Todo lo anterior resulta complejo.
Los especialistas coinciden en algunos temas, como los ahorros que se hicieron en el pasado cercano, suman US $3’700 millones; eso ayuda a paladear la crisis, pero no la resuelve. Están de acuerdo que el gobierno está manejando bien el tema. Nos recuerdan que el mundo ha salido de huecos más profundos, piden que no se destruyan empleos, que se mantenga el tejido empresarial, plantean que nuestras PYMES, tienen un promedio de caja para las próximas dos semanas (En USA es de 27 días).
Luego de todo esto, Demogan considera que no podemos permitir que nos devoren los problemas.
Empezamos por dejar claro que en primer lugar, debemos preservar la vida, eso no puede estar en discusión.  
El faro y el eje de la seguridad alimentaria, es el campesino, el empresario del campo. Ese es nuestro convencimiento ¿Por qué los gurús de la economía no los mencionaron? ¿Cuál es la razón para dejarlos escondidos sin ser tenidos en cuenta?
Tenemos nuestras propias ideas. No sentimos que el campo esté bien representado en sus gremios. Continúan las observaciones definiendo tendencias políticas, sin proponer políticas del estado para el campo. Actuar con deslealtad con el gobierno de turno como se hizo en el pasado reciente, no es parte del libreto que proponemos. De una vez por todas: apoyamos al gobierno. El gobierno gustenos o no, es quien nos representa en sus aciertos y equivocaciones, así que pasemos la página y continuemos.
Esta no es una discusión de izquierdas o derechas, verdes o amarillos, este es un momento para defender la vida, el trabajo, la permanencia como país.
Algunas Propuestas:
Proponemos que se establezcan retenes para evitar que el virus entre a regiones enteras que producen y no están contaminadas.
Algunas personas piensan que irrigar el campo con créditos no es necesario, nosotros pensamos que sí. Proponemos un menú corto que los bancos DEBEN apoyar: Aprobaciones en dos semanas, desembolsos en otras dos semanas, intereses del DTF, plazos de 10 años con dos años muertos.
El tiempo es lo que algunos sugieren que puede tomarse la reactivación de una economía como la nuestra. Invertir en el campo, es la mejor inversión que como país podemos hacer, es un primer paso para cuidar nuestra seguridad alimentaria.
El segundo paso, es asegurar que tengamos centros de colecta, y transporte desde las fincas a los centros y desde los centros de acopio hasta los centros de consumo; hacer una línea especial de crédito a particulares con ese propósito.
El tercer paso, es cuidar la sanidad de los productos y los campesinos.
El cuarto, la seguridad física que nuestras fuerzas militares y de policía deben ofrecer en todas las veredas.
El quinto es la educación continuada de los trabajadores del campo.
Desde luego al mencionar los campesinos, hablamos de cuidar el minifundio y hacer que sea rentable. Un solo ejemplo: si cada pequeño productor de leche, mejora su genética, mejora sus pasturas vamos a hacer renacer el campo y su producción, desde luego, produciendo leche.
Todo eso, vale mucho menos y produce mucho más y en menos tiempo del que suponen muchos.
La alternativa es dedicarnos a importar; esa es la peor de todas; en este momento las leyes de la oferta y la demanda nos van a dejar por fuera de las subastas mundiales; el petróleo, aunque fundamental va dejar de ser la estrella, es la carne, la leche, los productos de pancoger, la canasta básica, la que si jugamos bien las cartas están en la posibilidad de recoger los frutos de esta crisis.

Demogan cree en esa alternativa. Nuevamente invita para que entre todos le propongamos al gobierno un plan de acción para el agro a seis meses, dos años y así sucesivamente hasta completar los 15 años. Una visión más corta, no nos dejaría maniobrar con tranquilidad. Tenemos la equivocada idea que los líderes deben ser protagonistas de todo esto, Demogan considera que el gran intérprete en este momento es el Campesino, que es nada más y nada menos que nuestro rey sin corona…virus. 

domingo, 22 de marzo de 2020

Demogan La Pandemia del Olvido

El olvido es pandemia. El olvido del campo amenaza con la posibilidad que el hambre venga a quedarse, que se sequen los arroyos, que: “se calle el cantor y calle la vida”; ¿Les parece lejano? ¿cuántos de ustedes creían posible una pandemia como la del Coronavirus? ¿Cuántos creíamos que el país podía paralizarse por cuenta de un virus?    
Recordemos el abandono en el que están nuestros campesinos, esos que nada pueden reclamar porque solo nos acordamos de ellos, si se levantan y paralizan el país.
Esos finqueros, empresarios del campo, agricultores que hoy necesitamos que nos alimenten, que cuiden campos y le den permanencia al agro, que, por estar siempre pendiente de producir, no han podido aportar para tener salud y pensiones, que todos los días, están más cerca de la necesidad de retirarse, sencillamente porque a los 60 o a los 65 años, el trabajo del campo excede sus fuerzas. Esos hombres y mujeres que han sido confundidos por el estado como guerrilleros y por los guerrilleros como paramilitares, necesitan no ser olvidados.
No se trata de condecorarlos, sino de buscar la manera que tengan un retiro digno.
Los lecheros, nos escriben desde diferentes lugares para decir que por cuenta de la pandemia no les recogen la leche. Desde luego no en todos los lugares del país, pero si en los más alejados.
Los transportadores merecen una mención especial. Esos que todos los días acopian entre 3 y 20,000 litros, los identificamos como “Informales”, esos que no tienen ni tiempo ni dinero para hacerle mantenimiento a sus camiones, porque tendrían que suspender su trabajo durante 2, 3 en ocasiones 5 días, estos personajes que no entendemos, que se quedan con un camión desvencijado a mitad de camino en cualquier páramo o desierto, que tampoco tienen la manera de aportar para su pensión ni su salud, tampoco la de su familia, que van perdiendo el brillo de sus ojos, que no lloran, pero que se queda con una mirada pétrea, que acompaña sus silencios con el sonido del viento, porque ni el radio del carro, ni la bocina funcionan.
¿Qué sería del agro sin ellos?
Las labores del campo no son agradecidas, sobrevive el más fuerte, sobrevivir no es equivalente a bienestar, es más bien sinónimo de lento deterioro.
¿Qué hacer para que se sientan respetados?
No podemos dejar de mencionar que el gobierno a través del Banco Agrario y Finagro, ofrece prestar un billón de pesos para mitigar parte de las dificultades.
Ofrecer y no llegar a desembolsar o que los préstamos se demoren, porque unos pocos funcionarios se interpongan evitando que se agilicen los mecanismos de ayuda, puede derivar en otra frustración.
Nuestra propuesta es que el MADR, le ponga líder a la solución, que nos cuenten los avances, que los ojos de todos los campesinos vigilen que esta oferta no se quede en promesa veintejuliera, que los mecanismos de denuncia sean fáciles de hacer y claro, que compartan los logros.
El campo necesita de victorias tempranas o tardías, pero que los podamos mostrar, que el éxito que obtengan los campesinos los cacareemos, los hagamos sentir parte de la sociedad, que sepan que son respetados y que los necesitamos.
El país primero fue campesino, luego la ciudad, sus aglomeraciones y comodidades nos hicieron que rápidamente olvidáramos a ese que nos nutren, nos permiten un mejor pasar, un mejor soñar, un mejor vivir.

sábado, 14 de marzo de 2020

Demogan La Importación de Embriones


Villavicencio, marzo 5 de 2020
Doctor
RODOLFO ENRIQUE ZEA NAVARRO
MINISTRO DE AGRICULTURA Y DESARROLLO RURAL
Av. Jiménez de Quesada, No. 7 - A - 17
Bogotá D. C.
Asunto: “Programa de Mejoramiento Genético de FEDEGAN - EMBRIOGAN.
¡Genética para todos!”
Quienes abajo firmamos, como responsables y voceros de diferentes entes ganaderos y de la academia del país, hacemos un llamado acerca de la inconveniencia de revivir el proyecto del asunto en referencia, el cual, en el pasado, generó controversia y fracasó, Además de ir en contravía de las políticas de desarrollo sostenible y en particular de la conservación, de las especies domésticas locales (criollas) promulgadas e impulsadas por ese Ministerio, desde el año 1936, la desafortunada propuesta de FEDEGAN también contradice las prioridades establecidas en el “Plan Nacional de Acción para la conservación, mejoramiento y utilización sostenible de los recursos genéticos animales de Colombia” (FAO –MADR, 2010).

Dicha propuesta, asume conceptos errados y contradictorios respecto a los elementos que debería contemplar un Programa Nacional de Mejoramiento Genético Bovino. Veamos a continuación las razones:
Ø El objetivo de un programa de mejoramiento genético es identificar, para utilizar apropiadamente, a los animales sobresalientes en rasgos económicos, especialmente en los atinentes a adaptación, tales como reproducción, longevidad productiva, resistencia al medio, producción, calidad e inocuidad de productos, para lo cual, la única ruta existente es la de realizar evaluaciones genéticas apropiadas en el entorno donde se utilizarán (ambiente específico, manejo específico).
Una vez identificados esos animales, se realiza la selección de los mejorantes y luego se hace la distribución apropiada de su materia germinal.
Ø De otra parte, un Programa integral de Mejoramiento Genético Animal, con visión de país y paisajes, no solo debe contemplar los genotipos animales a utilizar, sino, lo más importante, las condiciones medioambientales, económicas y
sociales, donde se desarrollará.
Ø La transferencia de embriones (TE) no es mejoramiento genético per sé, como erróneamente se presenta en el citado Programa que pretende adelantar FEDEGAN. La TE es tan solo una herramienta para afrontar un plan de mejoramiento y es válida en casos muy puntuales o específicos y no precisamente en el caso de la ganadería colombiana, cuya principal falencia es la precaria reproducción, el rasgo de mayor importancia económica, y solucionable por una única vía sostenible, como es utilizar animales adaptados.
Ø En el campo de la genética existen fundamentos indiscutibles (“sine qua non”) que de no cumplirse dan al traste con cualquier plan de mejoramiento animal. El primero de ellos está relacionado con la necesidad de trabajar con genotipos o razas adaptadas al medio productivo. Animales mejorados en otras latitudes (zona templada) difícilmente sobreviven en nuestro medio, es decir son insostenibles desde los puntos de vista ambiental y económico. Por lo tanto, es este otro de los desaciertos de la propuesta de FEDEGAN. Los mejores genotipos o animales en un ambiente dado no son necesariamente los mejores en otras condiciones, esta situación innegable se conoce como la “interacción genotipo – ambiente” y dicha situación también se omite.
Ø Otro antecedente indiscutible, se refiere a que la selección, para que sea efectiva, debe generarse en el mismo medio o entorno donde los animales y su descendencia se van a desempeñar y evolucionar; es decir, que cada región o país debería desarrollar sus propias razas o genotipos, para obtener una producción eficiente, competitiva y sustentable.
Ø Las razas bovinas taurinas, de origen europeo, contempladas en el Programa, no son genotipos adaptados a las regiones de trópico húmedo bajo, del país. No existe ninguna raza taurina moderna (Bos Taurus) de origen europeo, como las que se proponen de manera errática y desenfocada en el Programa del gremio “cúpula” de la ganadería en Colombia, que estén adaptadas a la región
tropical del mundo y mucho menos al trópico húmedo bajo.
Ø No es indispensable que el país tome la ruta, dispendiosa y de largo plazo, de formar nuevas razas; sin embargo, dada la oportunidad de incursionar en mercados especializados, y si fuera preciso hacerlo, entonces, siguiendo los mismos lineamientos zootécnicos que se utilizaron para la formación de las razas compuestas que se han generado en otras latitudes, se podrían considerar los Taurus adaptados (criollos) y el Brahman colombiano, y a partir de allí formar nuestros propios compuestos: “Rombrahs” (Romosinuano), “Bombrahs” (BON), “Sambrahs” (Sanmartinero), “Chimbrahs” (Chino Santandereano), etc.
Ø Con absoluta seguridad Señor Ministro, generaríamos una ganadería propia con superiores bondades para la producción de carne magra y de alta calidad, a partir de características ampliamente probadas, validadas y demostradas como son: adaptación, rusticidad, longevidad, supervivencia, precocidad sexual, fertilidad y habilidad materna. Todos estos aspectos son de gran importancia económica y son indispensables para alcanzar una producción eficiente y sostenible, traducida en más kilos de carne y más litros de leche por hectárea.
Ø No se contempla ninguno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible - ODS, una propuesta global a la cual nuestro país ha adherido, es signatario y además se enmarca y se reivindica en el documento CONPES 3918 “Estrategia para la Implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en Colombia”.
Tampoco, la propuesta de FEDEGÁN tiene en cuenta los criterios establecidos en el Convenio de la Biodiversidad sobre los recursos genéticos, del cual hacemos parte precisamente por el valioso aporte de nuestras razas bovinas criollas.
Ø Es una contradicción de enfoque, que mientras otros países, con mayores adelantos en el campo pecuario (v. gr. México), se interesen por nuestros recursos genéticos criollos, en Colombia, no reciban la misma atención y valoración, v/gr la propuesta de FEDEGAN, que a todas luces no incentiva ni motiva el verdadero despegue, aporte y contribución valiosa de nuestros recursos genéticos.
Ø Precisamente, en los últimos tres años con la concurrencia y trabajo dedicado alrededor de la Mesa de Ganadería Sostenible, se han construido las bases técnicas que deben contribuir al diseño, aprobación y posterior implementación de la política pública que reconvierta y oriente nuestra actividad pecuaria hacia un
modelo sostenible para luego sí obtener la productividad, la rentabilidad y la competitividad que debe ser una consigna de toda la cadena de valor, incluyendo por supuesto un modelo de mejoramiento genético, acorde con las particularidades de los ecosistemas y de los paisajes ganaderos sostenibles.
Ø Respecto a los puntos anteriores, llamamos también la atención sobre la necesidad que el país ganadero conozca los resultados del “Programa Nacional de Mejoramiento Genético Bovino” el cual se está ejecutando desde hace casi una década, apalancado en recursos públicos apropiados por la cartera ministerial que le acaba ser asignada.
En gracia de discusión y para acometer un debate técnico que nos conduzca a formular un plan de mejoramiento genético diferenciado por sistemas de producción, éste debería ser entonces un insumo determinante para comenzar.
En síntesis, lograr un desarrollo sostenible de la ganadería colombiana con base en nuestros recursos zoogenéticos e información, apalancándonos en los estudios que se adelantaron en el pasado por el ICA y hoy por AGROSAVIA y otras entidades, dedicadas a la investigación en el país y en otras latitudes, y en los testimonios de experiencias de campo que evidencian las bondades de toda índole de nuestras razas criollas; igualmente sería importante que, de manera complementaria, se revisaran los resultados del Plan de Mejoramiento Genético Bovino implementado por UNAGA. Todos estos elementos de juicio nos deberían llevar al diseño de instrumentos de política idóneos, auténticos y propios, coherentes con la realidad de los pequeños ganaderos que son la mayoría y que poseen menos de 50 animales en más del 80% de los predios rurales.
Finalmente, Señor Ministro, queremos que Usted tenga presente que las razas criollas colombianas, con más de 500 años de presencia, supervivencia y evolución en el trópico Iberoamericano, y sin conocer cuántos años más de historia en el trópico afroasiático (de allí se trasladaron a España), se encuentran en vías de extinción y la responsabilidad que no desaparezcan es nuestra y de nadie más.
La contribución de las razas criollas colombianas como parte del arsenal de medidas para la mitigación y la adaptación al Cambio Climático, particularmente dirigidas a los pequeños productores ganaderos, y la urgente necesidad de que los sistemas productivos ganaderos se vuelvan resilientes es significativa y estratégica, para alcanzar una ganadería sostenible con beneficios tangibles en lo social, en lo económico y en lo ambiental. Esto, sumado a la capacidad de estas razas para que a partir del manejo adecuado de las pasturas tropicales, naturales o introducidas -pasturas C4-, se deberá traducir en una ganadería de pastoreo eficiente, con una ventaja comparativa respecto a aquellas que deben recurrir a altos niveles de suplementación, sobre todo, en una perspectiva ambiental y la creciente discusión sobre el consumo de carne y sus impactos ambientales durante su fase de producción.
No se nos puede olvidar que, dentro de ese gran reto de ofrecer alimentos sanos, seguros e inocuos, ahora se suma un atributo diferenciado que empieza a ser reclamado por el consumidor final, la huella de carbono y la huella hídrica de la carne y de la leche y de sus subproductos. Por lo tanto, Señor Ministro, atender una
propuesta como ésta denominada “Programa de mejoramiento genético de
FEDEGÁN – EMBRIOGÁN, Genética para Todos”, carece y se aparta de lo que en consenso estamos buscando las entidades públicas, las ONG ´s, los actores privados que hacen parte de la cadena de valor, así como los prestadores de servicios y oferentes de bienes: una Ganadería Sostenible.
El reto, para el caso que nos atañe, se debe basar en las directrices establecidas en la política pública de la cartera ministerial a su cargo para que las decisiones de los ganaderos, se traduzcan en el uso de sus razas criollas colombianas a partir de su alto valor genético y de su adaptación ampliamente demostrada y valorada.
Sin otro particular y con la esperanza que los puntos de vista técnicos acá expuestos tengan la repercusión que esperamos, nos suscribimos de forma atenta y respetuosa.

Cordialmente,

GERMÁN MARTÍNEZ CORREAL          ALVARO OCAMPO DURAN
Presidente ASOCRIOLLANOS                  Docente   UNILLANO
LOURDES PEÑUELA R.                            HERACLIO GUEVARA S.
Fundación Horizonte Verde                           Demogán
CARLOS MANRIQUE P.                           LUZ ANGELA ALVAREZ
Docente Universidad Nacional, Bogotá      Docente Universidad Nacional, Palmira
ARCESIO SALAMANCA C.                      DARIO CARDENAS G
Docente Universidad Cooperativa, Arauca    Docente Universidad Cooperativa, Vcio.
NICOLAS SIERRA VELEZ
Ganadero
ROBERTO TATIS ZAMBRANO             CARLOS RUEDA N.
Depto. Técnico ASODOBLE                        Presidente ASOCHINO
ALVARO ARISTIZABAL MEJIA
Depto. Técnico ASODOBLE.

domingo, 8 de marzo de 2020

Demogan ANALAC y ASOLECHE

A raíz de nuestra Acción Popular (AP) donde denunciamos la adulteración de leche con lactosuero, Asoleche y Analac, han estado en contacto con nosotros.
Ellos tienen claro que esta AP beneficia como un todo al sector.
ASOLECHE, está de acuerdo que agregar lactosueros a la leche y no informar en la etiqueta acerca de esa inclusión, no solo está por fuera de la ley, sino que es un engaño; es clara su posición cuando afirma que NO acepta esa práctica.
A su vez ANALAC, a través de su presidente Javier Ardila, ha manifestado que nos acompaña. Ellos entienden que leche a la que se le agrega lactosuero, no puede ser llamada LECHE y disminuye la compra a los lecheros.
Ellos están invitados de manera permanente a acompañarnos y desde luego asumir el liderazgo que no queremos y que ellos se han ganado después de muchos años de brega.
El gremio más antiguo y respetable de la ganadería, es ANALAC. Se fundó en 1956. Más de una vez hemos sugerido que desde el FNG, salgan los dineros para darle tranquilidad financiera y ampliar su cubrimiento. El Fondo Nacional del Ganado, recibe al año por concepto de aportes de la leche unos $15 mil millones de pesos; no entendemos las razones para que además de asistir a la junta del Fondo, no reciba el equivalente al 2,5% del recaudo (la mitad de lo que recibe Fedegan por ese concepto) que son $315 millones, que no solo aliviaría sus urgencias, pero además podría el país lechero exigirle más a su gremio; todos entendemos que si se aporta y se paga para el funcionamiento del gremio esto trae obligaciones. Dejamos claro, que NO estamos de acuerdo con aportes adicionales que tengan que hacer los lecheros.
La otra posibilidad, es que se administren por separado la carne y la leche. Esa idea no la apoyamos.
De otra parte, ASOLECHE, fundada en 1980, hace su trabajo con entrega y profesionalismo; sea esta la oportunidad para reconocerlo públicamente.
Estamos seguros que Juan Sebastián Bargans, cabeza de Asoleche, les ha explicado a sus asociados la necesidad de apoyar la Acción Popular en contra de la inclusión de cualquier sucedáneo. La industria tiene claro que esta práctica no puede continuar.
Incluir productos extraños a la leche, trae consigo múltiples inconvenientes que a continuación, les compartimos:
Ø Fortalecer a los proveedores, vale decir a los finqueros es parte del trabajo que la industria debe asumir. Tener proveedores fortalecidos, es conveniente para toda la cadena.
Ø En Demogan sostenemos que la industria y los ganaderos, deben sentarse en la misma mesa. Este es un caso donde los intereses de unos y otros, en momentos pueden ser diferentes, pero al estar sentados en la misma mesa, siempre será más fácil ponerse de acuerdo.
Ø Dejar hendijas por donde la seguridad alimentaria se fracture no es conveniente para la cadena. Permitir que productos con inclusión de lactosueros se vendan en el país sin controles, abre la posibilidad que estas ofertas puedan importarse a Colombia, creando una competencia que resultaría ruinosa para toda la industria.  
Ø Desde el productor hasta el consumidor, todos acordamos que el trabajo de campesinos, transportadores, industriales, supermercados y consumidores finales estamos unidos, no podemos permitir que unos pocos desdibujen nuestros esfuerzos.
Ø El empleo que genera el campo debemos cuidarlo. En buena hora el ministerio de agricultura aumentó el precio de la leche en un 8%. No dejemos que el desánimo llegue a nuestros campesinos.
Ø Los esfuerzos de la comunidad lechera del país para mantener una calidad de clase mundial, debemos cuidarla entre todos. Vale la pena que los compradores le reconozcan al país agrícola sus esfuerzos para que los productos del campo empezando por la leche, llegue en perfectas condiciones a los centros de acopio.
Ø Hace tiempo hemos propuesto que la industria, junto con productores y supermercados hagamos una feria gourmet donde le compartamos a las amas de casa y compradores en general, maneras de procesar la leche para obtener productos que diversifiquen nuestros hábitos alimentarios. Esto incentiva el consumo y desde luego desincentiva la inclusión de lactosueros, pues al incluirlos se pierden algunas propiedades de la leche.
Queda mucho por hacer. Recuerden que unirnos es fundamental. Los invitamos a hacerlo, a no desmayar, a continuar trabajando para que el bienestar de nuestros campesinos, sea permanente y no “Flor de un día”  

lunes, 2 de marzo de 2020

Demogan La certificación venezolana


No deja de sorprendernos el régimen de Maduro. Esta semana sin previo aviso decidió certificar a Venezuela, como país libre de aftosa con vacunación.
En nuestro caso, antes de apresurar conclusiones, evaluamos las consecuencias de esta decisión, les recordamos antecedentes y les presentamos lo que creemos que puedan resultar de esto.
Desde hace unos tres años hemos venido hablando de la necesidad de encontrar salidas para que la aftosa no se convierta una epidemia incontrolada y termine afectando nuestro hato ganadero.
Al inicio, sugerimos un escudo sanitario para que se revacunara toda la frontera y evitar así, que nuestros departamentos fronterizos sufrieran consecuencias sanitarias y económicas graves, por falta de políticas en ambos países.
En diferentes momentos mencionamos a Casanare, Arauca y Norte de Santander, donde el comercio de ganado se veía seriamente afectado, siendo en algunos casos el fusil sanitario la única propuesta que ofrecían las autoridades; desde luego ante la inminencia que la enfermedad siga incontenible su paso, esa es la solución.
Se nos ocurrió también, que, a pesar de las enrarecidas relaciones entre los dos países, los técnicos del INSAI y el ICA, propusieran un protocolo supranacional, una idea que estuviera por encima de la mezquindad como algunos altos jerarcas, pequeños pensantes, miran la manera de relacionarse con los vecinos, desconociendo que más allá de sus egos, existen obligaciones impostergables, como son la sanidad del hato ganadero que Colombia y Venezuela, que compartimos, convivimos, nos entrelazamos así no lo queramos aceptar.
Ambos países deben tener 36 millones entre bovinos y bufalinos (No tenemos claro el inventario de caprinos). El costo de una pandemia supera los 3 mil millones de dólares. Las cuentas son relativamente fáciles de hacer, pues no se trata de los animales que tendríamos que sacrificar, sino que recuperar nuestra condición exportadora tomaría tiempo y dinero.
De lo anterior derivamos a otra propuesta, cuando nos encontramos, que se había decidido aceptar el regalo de la vacuna brasilera que incluía una tercera cepa. A eso le dimos la denominación de: caramelos envueltos en papel veneno;  sugerimos que en un esfuerzo compartido entre el FNG, el Ministerio de Agricultura, el ICA y claro el gobierno venezolano, no solo le entregáramos las 14 o 16 millones de vacunas a los venezolanos, sino que se estableciera una revisoría conjunta entre ambos países evitando así que por distintas razones no se vacunara. Se entiende que el mayor esfuerzo lo harían los ganaderos colombianos pues ponían a disposición de Venezuela su dinero en el FNG para pagar parte de la vacuna.
Ninguna de nuestras propuestas fue adoptada. Ahora el presidente Maduro, decidió certificar a Venezuela. Esperemos que entiendan que no es a partir de un decreto que esto puede suceder, sino que claramente es vacunando como se evita la proliferación de la epizootia. Le sugerimos a las autoridades que no desatiendan, ni porcinos ni caprinos, pues todos ellos son susceptibles de contraer la enfermedad.
Durante la guerra civil española, una de las líderes contrarias a Franco, Isidora Ibárruri Gómez, La Pasionaria, se tomó la propuesta del mariscal Pétain de: “No Pasarán”, eso mismo le pedimos a las autoridades de Colombia y Venezuela, que se hablen, que acepten sin más, que la sanidad de los hatos de ambos países, se cuida por encima de muchas otras diferencias.     

domingo, 9 de febrero de 2020

Demogan La Certificación de País Libre de Aftosa con Vacunación

Teníamos otros temas para compartir esta semana, sin embargo, la certificación anunciada por el saliente ministro de agricultura, nos obliga a manifestarnos y desde luego a felicitar el esfuerzo de todos los ganaderos colombianos, pues son ellos quienes lograron la certificación, con el apoyo del ICA, el ministerio y en alguna medida de Fedegan.
Capítulo aparte son los dos laboratorios nacionales. Sin ellos, los costos de la vacuna serían prohibitivos, el manejo de inventarios aumentaría el desembolso de los ganaderos. la calidad de la vacuna, nadie la pone en duda. Demogan reconoce su trabajo y lo agradece.
Es lamentable, pero la amenaza no termina. Venezuela continúa sin poder evitar que la enfermedad prolifere, no por falta de voluntad de los ganaderos sino por descomposición de ese estado.
La falta de diálogo entre los países agrava la situación. Pensamos que los temas de salud humana y/o animal, no puede politizarse. Las certificaciones y descertificaciones, van a continuar si las autoridades de ambos países, no permiten privatizar las soluciones.
¿A qué nos referimos? La intervención del gobierno venezolano complica sobremanera la posibilidad de asegurar una red de frío que lleve hasta los últimos confines del país la vacuna. El INSAI, (equivalente al ICA nuestro) habla que tienen 21 millones de bovinos, adicionalmente que esperan empezar a exportar en dos años carne a la China, una vez estén libres de aftosa. Hoy afirman que exportan cerdo y pollo a ese país.
Dicen las autoridades venezolanas que el laboratorio Cala, tiene 7 millones de dosis y que por lo tanto necesitan 14 millones adicionales para atender la demanda.
El inventario que entendemos tiene Venezuela, son 8 a 10 millones de bovinos; si es verdad que tienen entre 18 y 21 millones de animales, el riesgo de ambos países aumenta. Adicionalmente, para terminar el cuadro, el viceministro de agricultura de ese país, abre las posibilidades para poder introducir por los “caminos verdes” la vacuna, sin entender que necesita para su conservación utilizar la formalidad y a las empresas legalmente constituidas.     
No es nuestra intención invitar al desánimo, sino al realismo. Los momentos de euforia o de alegría, son maravillosos; desde luego, emulando a Pambele, es mejor estar contento que triste. Pero es peligroso creer que salimos al otro lado cuando la posibilidad de volver a estar sin la certificación es latente.
¿Qué hace el ICA para anticipar una posible pandemia? ¿Podrían favorecer a los ganaderos con una respuesta? Si no lo han pensado es importante que lo hagan. Si ya lo hicieron, es urgente que nos ayuden a prepararnos.  
Solo el silencio es inútil esto lo repetimos una y otra vez; el silencio de las autoridades para compartir respuestas cuando hay situaciones extremas, deben ser compartidas de manera permanente y convertirlas en hábito para que los posibles afectados las interioricen.
Si se llega a demostrar que un elevado número de reses en Venezuela está infectado, debe informar quien sea que lo descubra a la OIE y crear escudos sanitarios en Colombia, si es, al contrario, el costo país para nosotros, no ha sido suficientemente valorado y debe ser estimado de manera urgente.
Muchas veces nos hemos referido al tema. Demogan no es un movimiento afecto a utilizar la manida frase de “Te lo dije” eso no resuelve nada, más bien crea frustración e inmoviliza. El sector desde hace mucho ha desarrollado una especie de síndrome de la inmovilidad, donde solo criticamos sin ser propositivos. Hoy le pedimos al MADR al ICA y en la medida que lo estimen pertinente a los gremios asociados a la ganadería que busquemos soluciones para evitar el peligro latente e inminente que es un vecino que no cuida la salud de su ganadería.