martes, 24 de septiembre de 2019

Demogan Ciencia Gerencia y Ganaderos

Las preocupaciones de los ganaderos, cuando ya vamos al 20% del siglo XXI están lejos de ser la ciencia o la gerencia. Eso nos preocupa. Es mucho el camino que nos falta por andar.
Quienes fungen de dirigentes, se despertaron únicamente para reclamar el Fondo Nacional del Ganado (FNG), cuando se apagó esa oportunidad, inmediatamente, perdieron entusiasmo, se olvidaron de sus promesas, volvieron a la inmovilidad.
No quiere eso decir que estamos extasiados con el mediocre manejo del FNG, quiere decir que como sector no tenemos propuestas serias para un gremio que las exige, solo nos preocupa manejar el dinero de todos, con ideas de nadie.   
En el sector de la ciencia, tenemos que entender las condiciones para volver productivas áreas muy diversas y negocios diferentes, que exigen propuestas que encajen con la realidad de cada finca.
La media de producción de leche en el país está en 2,1 litros (Nuestro cálculo son: 9’000,000 de vacas ordeñadas promedio día y 19’000,000 de litros producidos al día) desde luego el promedio disminuye, cuando descontamos la leche que producen las vacas de leche especializada, que oscila entre 10 y 15 litros día. De otra parte, tenemos las lactancias que es un indicador que debemos mejorar, ojalá llegando a los 300 días promedio hato país.
¿Qué hacer para aumentar en un litro la producción media de leche a nivel nacional? Si esto llega a suceder, la primera pregunta es si la industria está en la capacidad de acopiar ese excedente permanente. Nuestra respuesta debemos hacerla lo más didáctica posible: SI es capaz, tendríamos que sacar de juego las importaciones de leche, no agregar un solo gramo de lactosueros a la leche, aumentar el consumo interno de 143 litros a 150 litros, aumentar el consumo de quesos y claro esta exportar leche en polvo a diferentes destinos.
Desde luego se hace urgente, tener una política para aumentar el inventario ganadero; corriendo el riesgo de repetirnos muchas veces, para hacerlo bien, nos hace falta genética, mejores pasturas, créditos, paz en los campos, actualización gerencial de nuestros ganaderos, entendimiento científico de todos y de ninguna manera especialización científica, pues demandaría mucho más trabajo.
¿Cómo llegar a producir 3’285,000,000 de litros adicionales al año? La fórmula se escribe fácil, siendo su ejecución algo más compleja. Por ahora: Nutrición, Sanidad, Gerencia, Acopio y Créditos.
La ganadería en su crisis o desconocimiento, no se habla de producir pasto, pues eso exige abonar y abonar cuesta y si no abonamos, no producimos y si no producimos nos salimos del negocio.
La mayoría de los ganaderos no hacen presupuestos y eso es el ABC de la gerencia. De ahí, que no tengamos indicadores de producción de gramos de carne día por hectárea o de litros de leche por hectárea día.
Todo lo anterior debemos alinearlo con la realidad ambiental, que es un indicador mundial que, si cumplimos con él, vamos a poder ofrecer esta ventaja que todos los días es más cercana al interés de los consumidores. Así que la otra condición de gerenciar exige estrategias comerciales y de mercadeo, las cuales desde luego no tenemos y por lo visto por ahora están en el rincón de los olvidos.
Volver rentable el campo y en nuestro caso específico, la ganadería no solo frena la avalancha de gentes que se movilizan todos los días del campo a la ciudad, sino que generaría nuevos y mejor remunerados empleos; la paradoja del campo, es que, en un país sin empleo, no hemos entendido la importancia de este para generar oficios, seguridad alimentaria, estabilidad ambiental y calidad de vida en la periferia del país. Todo eso se resume en al menos 200,000 puestos de trabajo adicionales, que nos urge generar, y poco hacemos.
Hablando con un pensador venezolano, de esos que ya no dejan que piensen, pues con la libertad se va la creación, nos preguntaba la razón por la que no habíamos inventado las gentes de campo, el premio “Nobel de la Agricultura y la ganadería”. La respuesta exigió tiempo, pero aquí intentamos darla: Porque, aunque el campo es vital para la vida, solo nos acordaremos de él cuando la alimentación agonice, porque, a la gente de campo le está vedado pensar, crear, actualizarse, enfermarse y vivir bien de su trabajo, porque, en el campo no se investiga y tampoco se gerencia. Porque el campo y sus campesinos, aunque son vitales, son los grandes olvidados de una sociedad que vibra con su liviandad.  

viernes, 13 de septiembre de 2019

Demogan Leche NO hay sino UNA

Igual que la madre, leche no hay sino una.
El artículo de esta semana, lo hacemos pensando en los consumidores finales de leche.
En la necesidad que tenemos todos de consumir productos de calidad, la leche es la primera en la cadena de calidad total que debemos cuidar, sin ella, la nutrición se va al caño.
Permitir la posibilidad de no alimentar bien a nuestros niños, es fórmula para el fracaso.
El génesis de una perfecta alimentación, está en la leche, no solo el calostro de la madre que, en el mejor de los casos, dura unas pocas semanas y contribuye para que los niños se enfermen menos, sino que el consumo continuo de leche pura, pasteurizada, manteniendo la cadena de frío, con tres ingestas al día, el niño mejora su entendimiento, hace deporte, se integra a la sociedad.
Educar a la madre para que alimente bien a sus hijos en un estado como el nuestro, es obligación de la nación. Muchas veces se ha mencionado la urgencia de educar; el rezago de la educación es muy grande, madres adolescentes que deberían estar mejorando sus conocimientos quedan embarazadas, sin poder atender a sus hijos de manera apropiada, ¿Cómo culparlas si no compran leche pura y se inclinan por sucedáneos que no alimentan igual, cuestan menos y tienen color parecido?
Es obligación del estado verificar que la leche sea pura. Enseñarles a los consumidores cómo distinguir sustitutos, que no alimentan, que engañan en su función primordial, que no es otra cosa que nutrir.
En algún escrito de hace unos años, en este mismo blog, sugeríamos adelantar una campaña para que, a partir de la leche, enseñáramos a cocinar platos más gustosos, haciendo equipo con arroz, papa, yuca, queso, arveja, huevos, carnes, arepas, que al combinarse con leche mejoran su sabor, su terneza, su presentación y claro aumenta la entrega proteica.
De acuerdo con un estudio de una de las más importantes industrias lácteas colombianas, descubrieron que el postre de mayor aceptación en el país era (no sabemos si continúa siendo) el arroz con leche… “me quiero casar con una señorita de la capital” y claro, nos falta el arequipe o dulce de leche, para nuestros lectores en otras latitudes, manjar blanco, para nuestros hermanos del Valle.
Café con leche, chocolate con leche, té con leche, échale leche a tu vida, pero por Dios que sea leche pura, no un bebedizo cualquiera.
La gran mayoría de los lecheros de Colombia, son gentes del común, campesinos que trabajan de sol a sol, que se esfuerzan por sacar un producto perfecto. Que no debemos arruinar adicionando lactosueros. Difícilmente, se encuentra un producto que mantenga intactos sus atributos originales como la leche.
Por todo lo anterior, invitamos a las madres, a los niños, sin duda al estado, a los ganaderos, a que cuidemos la calidad de la leche, para tener mejores ciudadanos. No es exageración, tampoco demagogia, es la verdad simple: un país que cuida la calidad de sus productos agrícolas, empezando por la leche, es un país que va en la senda del desarrollo.
Entones: ¡¡¡A tomar leche y no permitir que nos engañen más!!!

domingo, 8 de septiembre de 2019

Demogan Nuestra Acción Popular Contra la inclusión de Lactosueros en la Leche

Desde hace dos años y medio, hemos venido refiriéndonos a la gravedad que significa ofrecerle al público leches que tengan lactosueros y se ofrezcan como leche pura y no como bebida láctea, incluyendo en la etiqueta el porcentaje de lactosuero que se adiciona.
¿Qué es el Lactosuero? Esta descripción es tomada de la legislación:
El lactosuero es la sustancia líquida que se obtiene al separar el coágulo de la leche, la crema o la leche descremada en la fabricación de queso. El suero se agrega a los productos lácteos para aumentar el valor económico, por calidad y / o cantidad, de una leche determinada en la producción general. Se agrega directamente como un polvo o en solución con agua al estandarizar, mezclar y homogeneizar los adulterantes. También puede ser adicionado el suero dulce líquido (subproducto de quesería), al momento de estandarizar la leche
Nueve artículos hemos escrito refiriéndonos al tema, entendemos que finalmente el INVIMA decidió tomar cartas en el asunto, mientras tanto, durante estos dos años y medio, eso son 913 días, los lecheros han dejado de vender entre 205’312,500 litros y 547’500,000 litros con un costo que oscila entre $61 millones y $164 millones de dólares. Desde luego, solo mencionamos los 912 días desde que iniciamos nuestra campaña para visibilizar el tema y desde luego para que reaccionara la autoridad competente.
En esta campaña no hemos estado solos, nos ayudaron con sus donaciones muchas personas para poder adelantar una argumentación seria y sustentable; finalmente, un juez de la república aceptó nuestra acción popular.
Les compartimos de manera breve algunos apartes preponderantes:
Empezamos por definir “LECHE”:
Ø  La legislación de Estados Unidos establece que la leche es la secreción láctea, prácticamente libre de calostro, obtenida por la leche completa de una o más vacas sanas. la leche que se encuentra en el empaque final para uso de bebidas debe haber sido pasteurizada o ultrapasteurizada y debe contener no menos de 8 1/4 por ciento de sólidos lácteos, no grasa y no menos de 3 1/4 por ciento de grasa láctea. la leche puede haber sido ajustada al separar parte de la grasa de esta, o al agregarle crema, leche concentrada, leche entera en polvo, leche descremada, leche desnatada concentrada o leche en polvo sin grasa. La leche puede ser homogeneizada.
La legislación colombiana describe la leche como el producto de la secreción   mamaria normal de animales bovinos, bufalinos y caprinos lecheros sanos, obtenida mediante uno o más ordeños completos, sin ningún tipo de adición, destinada al consumo en forma de leche líquida o a elaboración posterior.


Ø Y ahora la definición de LECHE ADULTERADA:
En Colombia según el decreto 616 de 2006 del Ministerio de la Protección Social en el artículo 3 señala: La leche adulterada es aquella:
1. A la que se le han sustraído parte de los elementos constituyentes,
reemplazándolos o no por otras sustancias. 2. Que haya sido adicionada con sustancias no autorizadas y, 3. Que por deficiencias en su inocuidad y calidad normal hayan sido disimuladas u ocultadas en forma fraudulenta sus condiciones originales.
Ø ¿Qué métodos o sustancias se utilizan para adulterar la leche? De acuerdo con la literatura científica publicada, las siguientes sustancias han sido reportadas como adulterantes de la leche: lactosuero, agua, azúcar de mesa, soda cáustica, ácido benzoico, ácido salicílico, almidón, ácidos, jabón, formaldehído, sulfato de amonio, limpiadores, desinfectantes, peróxido de hidrógeno, aceite vegetal, melamina, bicarbonato de sodio, eliminación y reemplazo de grasa, sal, leche sintética, aceite vegetal, urea, etc.
Ø Fue necesario invertir una gran cantidad de tiempo en adelantar el trabajo, les compartimos algunas acciones:
o   En Colombia no teníamos el equipo de laboratorio para hacer los exámenes. Aún no se tienen, pero al menos ya existe la consciencia y probablemente se comprarán. Desde luego Demogan estará vigilante para que se puedan evaluar las muestras sospechosas sin tener que enviarlas al exterior con el costo que esto significa.
o   Una importante cantidad de muestras fueron enviadas al exterior para que fueran analizadas, por dos laboratorios independientes, en países diferentes y metodologías comprobadas mundialmente.
Ø Las razones para enfrentarnos a esta práctica, son simples: primero la menor compra de leche a los productores afecta a todos por igual. Segundo, la leche primordialmente es la base de alimentación de los niños, y estos se ven afectados en su crecimiento y desarrollo mental cuando no les llega la leche en su estado puro.
Los detalles de la acción popular, estamos prestos a compartirla con quienes quieran leerla, pues, aunque apenas son 50 páginas y está magníficamente explicada por el abogado Jairo Parra Quijano, no podemos incluirla en este blog porque puede no resultar del interés de algunos, y les recordamos que la democracia es el derecho de las minorías.
Les estaremos informando de manera regular acerca de los avances, invitamos a todos los ganaderos a que estén vigilantes para que a nadie se le ocurra incluir bebedizos prohibidos a la leche que todos los que la producimos, nos cuesta muchos esfuerzos, con inversiones altas, sin descanso, teniendo que capotear las inclemencias del clima, la pésima infraestructura, muchas veces la falta de mano de obra, sin acceso a créditos y políticas que en ocasiones son incomprensibles o inexistentes.

lunes, 2 de septiembre de 2019

Demogan El Discurso de Márquez desde Venezuela


La costumbre de nuestro movimiento en estos escritos semanales, es tratar temas ganaderos, agrícolas, sectoriales y gremiales.
Esta semana se publicó un video de Márquez desde Venezuela, que nos obliga a escribir acerca de un tema que nos concierne a los colombianos por igual, sin importar si estamos en los campos o las ciudades y eventualmente en el exterior.
La transformación de quienes allí aparecen, que pasaron de ser guerrilleros que habían olvidado su ideología, a convertirse en magnates de la droga y ahora, a delincuentes que se juntan para incumplir lo firmado y peor aún, a incluir en su extenso prontuario el de traición a la patria, pues no se puede definir de otra manera, que se ocultaran en Venezuela, donde una oligarquía de izquierda, martiriza al “bravo pueblo” y busca ofender a nuestros gobernantes, para intentar que sus nacionales desvíen su atención, que hoy está completamente concentrada en aliviar su hambre, su falta de salud y de trabajo. Todo esto ofende a quienes estaban a favor del acuerdo de paz y a quienes votaron por el no.
Afirma el jefe de la banda, con voz trémula y meliflua, que su perorata se origina desde el Inírida (al intentar verificar esta información, encontramos que habían sacado el video de las redes) Nosotros creemos que es desde Venezuela, que junto con Cuba son los únicos países donde son bien recibidos.
En lo que intenta ser un mal programa de gobierno, habla de lo divino y lo humano, menciona la equidad, el virtuosismo, da pinceladas de “poesía” revolucionaria, se compromete con el medio ambiente, con no secuestrar, dice no al fracking, hace un mal paralelo entre Bolívar y Santander, en fin, un discurso para el olvido, por lo largo, lo poco concreto, por los compromisos que adquiere que lamentablemente ya pocos le creen.
Las conversaciones que, durante más de 6 años, se adelantaron en diferentes países, no podemos enterrarlas, sencillamente porque fue un proceso donde todos los colombianos nos involucramos emocional, filosófica, política y económicamente. Entendemos que esa es la decisión del gobierno y la aplaudimos.
Casi 12,000 de los 13,000 combatientes, han cumplido. Por esa razón, habría tenido todo el sentido que el presidente Duque, saliera al lado de Rodrigo Londoño, que es un guerrillero que ha sido criticado, perseguido, vilipendiado por muchos y continúa estoicamente cumpliendo su compromiso. Londoño está cumpliendo, faltándole temas por cerrar, y por el bien del país necesitamos que continúe allí. 
Desde Demogan, queremos compartirles algunas reflexiones en torno a la paz: la paz, no son solo unos acuerdos, la paz, estamos en la obligación de sentirla cada uno de nosotros, de comprometernos con ella, paradójicamente creemos que pesa más y exige más valor estar en paz, que estar en guerra. La guerra es sinónimo de engaño, de odio, de crueldad, de enriquecimiento de unos pocos y la pobreza de muchos. En la guerra como se ha demostrado, el más afectado es el campo, se sostiene con negocios ilícitos, pues para mantenerse disparando, un ejército irregular necesita secuestrar, promover la minería ilegal, tener cultivos ilícitos, tener niños en sus filas, la dignidad de la mujer se pierde, no llega la educación al campo, se revienta la infraestructura, el país se empobrece, se destruyen familias, desplazamientos, los hospitales no dan abasto con los heridos, los funerales se multiplican, la lágrimas también, se pierde la imaginación en un país que ha tenido que vivir de sus canciones sus artistas, sus plegarias.
La paz que se firmó fue gracias al esfuerzo continuo de tres presidentes: Pastrana que pudo recomponer nuestra imagen internacional y al ejercito; sea este el momento de recordar al ministro de defensa de Pastrana, Rodrigo Lloreda. El presidente Uribe recibió el legado de su antecesor y no lo dilapidó, sino que empezó un proceso de mano dura, que dio resultados y que no es el momento de criticar. Por último, el presidente Santos, a pesar de las críticas cerró el círculo, firmó una paz frágil como han sido la mayoría, pues derrotar guerrillas, históricamente ha resultado extremadamente difícil; no olvidemos el costo de Vietnam que es probablemente la única guerra con contabilidad, que según el secretario Kissinger, hasta 1972, había costado más de $370 mil millones de dólares de la época.
Gracias a los tres presidentes, que han tenido que sufrir críticas sin fin, críticas entre ellos, críticas desde todas las esquinas del planeta. Creemos que, para llegar a la paz sincera, los colombianos quisiéramos ver a los tres en un estrecho abrazo, dando ejemplo de convivencia, sin más insultos, ni agresiones, los tres bajo las órdenes del presidente Duque, dedicados a reconstruir el país.
Si logramos ese milagro, podríamos decir como Gironella: “Ha estallado la paz”, todos tendrían la razón y el ego quedarían enterrado en el olvido.
Nos reclamaran por ingenuos, nosotros les reclamaremos por absurdos.              

domingo, 25 de agosto de 2019

Demogan La Contaminación de nuestra Ganadería Volver el problema Solución


Desconcierta la andanada de reclamos por contaminación que, a diario recibe la ganadería.
La FAO, en su informe La Larga Sombra de la Ganadería con una carátula de terror, presenta una vaca esquelética de esas que aparecen en las películas de vaqueros y en más de 450 páginas nos dice el aporte negativo medio ambiental de los ganados.
Ubica al ganado con el 18% de aportes al efecto invernadero, luego, sin muchas explicaciones afirma que es el 14%, más tarde, llega a sugerir que es el 3%. La inexactitud de las cifras, confunde y no ayudan a hacer un análisis adecuado. 
En Demogan debemos ser parte del debate. Aquí nuestras opiniones que ya las habíamos compartido en noviembre de 2016, cuando el ministro de Medio Ambiente del momento, afirmó que la ganadería era la que más aportaba a contaminar, es más, nos puso a la altura de los automóviles. Lo triste y sin duda curioso, es que el ministro de agricultura de la época no intervino y desde luego el actual ministro tampoco ha intervenido…cosas de ministros, eso nos hace pensar que no hay ministros ni buenos ni malos, solo ministros.
La única manera cómo podemos analizar el tema, es abrir una controversia civilizada, democrática con argumentos sustentados en la ciencia, de ninguna manera en las especulaciones.
El debate no ha terminado, apenas empieza; si la ganadería es parte de nuestra estrategia como país, debemos discutir qué tanto contaminamos, las aguas los suelos, la atmósfera, pero desde luego, incluir también que tanto alimentamos.
Con solo un kilo de carne de bovino per cápita de consumo, que aumente la China, se requieren sacrificar 4’000,000 adicionales de reses; eso generaría un incremento en el precio del ganado, que los más pobres, no podrían asumir, pero que generaría riqueza a nuestros ganaderos.
Hoy la carne uruguaya de exportación, se vende a US $4 (cuatro dólares) en pie; el precio aquí en Colombia es de US $1,32 dependiendo del cambio por dólar. A su vez, Brasil y Paraguay venden su carne en pie a US $2,65 y US $2,60 respectivamente.
Como pueden ver, hay un baile, al que nosotros no hemos sido invitados, a pesar que nuestro ganado por cuenta de nuestras condiciones, emite mucho menos gases de efecto invernadero que esos tres países (sin contar con los inmisericordes incendios de la amazonia que hoy observa estupefacto el mundo) 
Un bovino de 500 kilos, libera diariamente, 4 litros de gas metano al día, esto es 1,460 litros al año. El gas metano, es 23 veces más contaminante que el CO2, de ahí la gravedad del tema.
De ninguna manera el 100% de nuestros animales pesan 500 kilos, el peso promedio de nuestro inventario (la fuente somos nosotros mismos, por falta de fuentes confiables) puede ser del orden de 300 kilos por cabeza. Son 27 millones de animales, así que serían 544 millones de toneladas de emisiones al año.
Según el censo nacional agropecuario, en el país, tenemos 42’3 millones de hectáreas para uso agropecuario, de las cuales el 80% son para la ganadería, eso son 33’84 millones de hectáreas.
Una hectárea con Buenas Pasturas, según la doctora María Cristina Amezquita (PhD en temas ambientales, específicamente en captura de CO2 equivalente en pasturas) secuestra una media de 2 toneladas año, eso quiere decir que solo con pasturas, secuestramos el 12,44% del total de nuestra contaminación; eso desde luego debe ser utilizado como argumento ambiental para que nuestros compradores, sepan que compran.
Además de las pasturas, tenemos la posibilidad de sembrar una media de 10 árboles por hectárea por año llegando en 10 años a 100 árboles por hectárea. ¿Qué significa eso en términos de captura de dióxido de carbono?, que llegaríamos a neutralizar en poco tiempo el 100% de nuestra generación de Gases efecto invernadero. Dependiendo de la especie, una hectárea con 1000 árboles, puede capturar a partir del décimo año, una media de 100 toneladas de CO2, desde luego que 10 árboles, no son mil, pero a razón de 10 árboles son 338’400,000 arbustos y a su vez son 338,400 hectáreas plantadas o 33’840,000 toneladas de gases contaminantes, capturadas. Al cabo de 20 años capturaremos 338’400,000 toneladas neutralizando 74,81% de nuestras emisiones.
Para terminar la ecuación deberíamos adelantar la “revolución de los biodigestores” para generar parte de nuestra energía en nuestras fincas; no solo por el costo que significa la mala electricidad a precios desmesurados, para el ganadero, sino que con seguridad utilizando el metano que producimos, nuestro saldo ambiental pasaría a negro, seríamos un ejemplo para el mundo y terminaríamos con la polémica en la que estamos inmersos hace muchos años.
Nos dirán que esto se toma mucho tiempo, nuestra respuesta es simple: En la medida que no tengamos propuestas de largo plazo y contenido ambiental, que den ejemplo y nos convierta en líderes, mundiales de la ganadería, seguiremos lamentándonos sin avanzar.
Tenemos la seguridad que muchos países, nos apoyarían con tecnologías para lograr nuestros objetivos, pero más allá, para aquellos que no sepan, podríamos hacer además de venta de carne y leche con sello verde, vender bonos de Mecanismos de desarrollo limpio (MDL), que según entendemos ya se transan a precios muy altos de hasta 14 Euros (14 €) por tonelada de CO2 capturada; supóngase que se vendan al 20% de la suma anterior, eso serían ingresos para los ganaderos de algo más noventa y cuatro millones de euros, COL$ 357 mil millones cada siete años, además que preservaríamos nuestras aguas, nuestro suelo,  nuestro medio ambiente.
¿Cuántas industrias pueden ofrecer algo siquiera similar? Volver un problema solución es la manera de hacer las cosas en Demogan.           

sábado, 17 de agosto de 2019

Demogan Pensar en Grande Pensar en Diminuto

La ganadería no es una excepción del país, sino probablemente, uno de sus mejores intérpretes.
Demogan, es un movimiento que está en el corazón de muchos que creen en nuestros ideales; eso nos permite tener un buen número de seguidores, que desde luego no carnetizamos, sencillamente, porque las creencias que se plastifican, pierden espontaneidad, independencia y una condición fundamental, libertad de pensamiento (Te doy el carnet si piensas como yo).
Los mayores avances del hombre, están ligados a su libertad, a la pluralidad con la que interactúa, a evitar los extremos, por eso, los hombres solo podemos arrodillarnos antes Dios y la naturaleza que Él nos entregó. Eso quiere decir que nuestros avances deben preservarla.   
El país va mejorando en muchos campos de manera tímida pero continua. Esa es la propuesta de Alejandro Gaviria, a quien en buena hora nombraron rector de los Andes. Nosotros la aceptamos, pero consideramos que debemos ir más rápido, desde luego sin tumbar la estantería. Nuestros avances son frágiles, nuestro país es complejo.
La obra del túnel de Medellín –Ahora con muchos padres por cuenta de lo extraño que resulta cumplir ̶ Nos devuelve un poco la esperanza. Sin embargo, no es suficiente. Antioquia es atípica en sus realizaciones; a unos le genera envidia, a la mayoría admiración, falta que el resto de los alcaldes y gobernadores, la emulen, entendiendo previamente que son lo que son, gracias a sus habitantes, que están orgullosos de su raza, de su historia y de algo inédito en el resto del país, de sus futuros logros.  
Pensar en grande y honorablemente, nos hace falta. Un ejemplo que siempre traemos a colación, es la expedición botánica, que sigue en España, sin que podamos acceder libremente a lo que es nuestro. El alcalde de Mariquita se cubriría de gloria si saliéndose de todos los parámetros, se le ocurriera pedir que, en ese municipio, se tuviera copia de todos los trabajos de la expedición. Pero eso es pensar con el deseo, no con la realidad de las limitadas posibilidades de quienes gobiernan. Para terminar con ese tema, la paradoja, es que somos un país donde Dios se inventó la botánica y de pronto la biodiversidad y tenemos muy pocos estudiosos de esas disciplinas.
Y ahora a lo nuestro.
Nos preocupa el futuro de la ganadería. No tenemos norte, porque no tenemos brújula, porque no tenemos ideas grandes, y cuando las tenemos, solo sabemos enunciarlas, de ninguna manera ejecutarlas. Para la muestra un botón: este año, de acuerdo con un escrito que presento Fedegan en noviembre de 2006, titulado: “Plan estratégico de la ganadería colombiana 2019”, que luego intentaron recomponer en noviembre de 2014, con un plan a cinco años, así que también se vence este año. Resumiendo, de acuerdo con el escrito original, hoy tendríamos que estar con un inventario ganadero equivalente a una cabeza de ganado por habitante, eso sería 45 millones de animales, estamos en 27 millones y eso gracias a que desde el 2015 a la fecha aumentó el inventario en 5 millones de animales.
45 millones de animales, habría sin duda resultado en un logro formidable, tendríamos más carne, más leche, más genética, mejores explotaciones ganaderas, innovación, desarrollo, investigación, convirtiéndonos en una potencia ganadera no solo en la región, sino que tendríamos mucho que opinar, mostrando resultados a nivel mundial.
Pensar en diminuto, es intentar echarle la culpa de nuestros fracasos e incompetencia a terceros. Cuando arriba mencionamos a los antioqueños, es precisamente esa una de sus particularidades, no se escudan en terceros, sino que asumen sus responsabilidades y las resuelven.
Pensar en grande la ganadería es ser incluyentes, democráticos, no idealizar nuestro sector, al contrario, pensar en el con los pies en la tierra.
Por esa razón se nos ocurre, no enfrascarnos en más estudios, sino que pongamos nuestra mira en llegar a 45 millones de cabezas, proyectándonos a 10 diez años, con revisiones cada 12 meses, con pocos indicadores, que a modo de ejemplo sugerimos: empleo generado, nuevos desarrollos (biológicos, software, trazabilidad) inventario final versus inventario inicial, logros ambientales (desmitificando que la ganadería es la peor contaminadora) sanidad del hato, producción lechera, aumento de consumo nacional, mejora de infraestructura etc.
Como pueden ver, nos convertiríamos en factor de desarrollo y paz para el país. dejaríamos de estar perdiendo el tiempo en decidir quien maneja el fondo nacional de ganado o la aftosa. Pensaríamos en grande, dejando de pensar en diminuto.

miércoles, 7 de agosto de 2019

Demogan La Paz en Los campos Nace de la dirigencia Política


Hoy cumple su primer año de mandato Iván Duque. Existen comentarios de diferente índole, unos pocos en pro, muchos en contra. Todos ellos polarizando el país.
Demogan por principio, apoya diálogos, no enfrentamientos. Hemos mantenido siempre la línea de aplaudir lo bueno, pedir explicaciones de aquello que no entendemos y cuestionar respetuosamente aquello con lo que no estamos de acuerdo.
Creemos que el enfrentamiento entre aquellos que son títeres de sus ambiciones, es gasolina permanente para los que no entienden a cabalidad la democracia.
Nuestra primera conclusión, es la mala educación que recibimos todos sin excepción, que creemos de manera determinista, que nuestros extremos y nuestro chauvinismo, quedan protegidos en la medida que prevalezcan las ideas de cada uno, así no tengamos la razón.
Muchos con tal de ganar discusiones recurren al engaño y nada les pasa; si logran prevalecer, son felicitados, de lo contrario los señalan para resaltar su “debilidad”.
Nuestra fascinación por las malas noticias es proverbial. Somos un país de católicos autistas, incapaces de comunicar el perdón y la comprensión y en cambio sí, de llevar a la inquisición a todo aquel que no concuerde con las ideas de quien sea el líder del momento; sin duda, esa es herencia de la política de los siglos XIX y XX, que promovió una masacre que superó los 300,000 muertos, donde todos fuimos cómplices.
No se salva ni la iglesia.
Nuestro campo que debía ser el guardián de nuestra seguridad alimentaria, sirvió como disculpa para aumentar las desigualdades. La tierra, dejo de ser patrimonio para convertirse en botín de unos pocos. Desde luego, no hacemos diferencia entre clase dirigente, guerrilla y paramilitares. Duro decirlo, pero inevitable mencionarlo.
El segundo gran conflicto que se mantiene pegado a nuestros corazones, es la incapacidad de romper con los paradigmas que nos hacen daño. Nos negamos a evolucionar, en cambio somos maestros de la involución.   
Duque salió electo de presidente y punto. No hay substitutos para la verdad. Quedó claro que las mayorías eligieron a un presidente y una vicepresidenta. Si lo hacen mal, pierde Colombia, si lo hacen bien ganamos todos.
¿Qué hacer para poder aportar para que al gobierno le vaya bien? ¿Vale la pena pedir que el gobierno escuche las voces de los ciudadanos y no de unos pocos? Pensamos que sí, que es urgente hacerlo. Dialogar con todas las tendencias, que es lo prometido siempre por todos los que aspiran al poder y que la mayoría, olvidan cuando llegan.
Durante el gobierno anterior, sugerimos un encuentro de ganaderos con el presidente y los ministros que tuvieran que ver con el agro, lastimosamente no se dio.
Volvemos a repetir la propuesta, sugerimos que, en la mesa principal, solo esté el gobierno, eso asegura que se escuchen ideas plurales. La demostración palmaria que las cosas no van bien, es que continuamos mal. Que, en el caso de la ganadería el debate se centra en el manejo del Fondo de Ganado y la aftosa, no hablamos de educación, de prediales, de productividad por hectárea, de amenazas sanitarias, de créditos ágiles, etc.
El presidente con algunos ministros, gremios e invitados fueron a la China. Nos informan que es probable que se cierre un importante negocio de carne. Lo apoyamos, pero antes creemos importante definir con mucho cuidado y escuchando a todas las partes cómo afectará ese negocio, el consumo interno, también es necesario definir las toneladas máximas con las que nos podemos comprometer, y desde luego buscar maneras para que podamos exportar leche. Esos negocios si no desequilibran la oferta ayudan a llevar paz al campo, de lo contrario una oferta que no consulte la realidad, crearía sinsabores graves.
La magia de este viaje, debe sustentarse en la manera cómo vamos a definir la forma de ser interdependientes, las exportaciones no deberían solo favorecer a los ganaderos sino al resto del empresariado.
La anterior afirmación la hacemos, pues en Demogan, pensamos en términos de país no solo del sector. Intentamos siempre decir la verdad, no la verdad de un partido, de un grupo, de un caudillo; la verdad sin arandelas, sin ser políticamente correctos. Sin ofensas, sin gritos ni pataletas, porque la verdad igual que la paz, no necesita subir los decibeles, solo demostraciones simples que no ofendan la contraparte.
Todos los que suponen o si lo prefieren suponemos ser dirigentes, estamos en la obligación de bajar el tono, dar discusiones que permitan llegar a la meta; esa meta es sencilla, llegar a la paz en el campo, que nuestros finqueros puedan trabajar sin amenazas, sin que se afecte su productividad por cuenta de afirmaciones truculentas, que todos los días salen de mentes enardecidas que nos están llevando poco a poco al despeñadero.