domingo, 16 de julio de 2017

Demogan Crisis Ganadera Todos a Solucionarla

Cuando Dios pensó en Colombia hizo gala de su creatividad, regalándonos diversidad, agua y selvas. Hoy esa creatividad está ausente en nuestra ganadería.
Desde hace muchos años el sector no sale del marasmo. Escribimos artículos solo para aplaudirnos no para hacerles seguimientos.
Para la muestra un botón: en el año 2006 Fedegan presentó un magnifico documento que sugería tres escenarios, solo les compartimos dos: realista y optimista, donde planteaba que los inventarios de bovinos crecerían de la siguiente manera:

2005
2010
2015
2019
Realista
23’235
29’906
30’261
31’162
Optimista
23’235
31’060
38’286
48’198
Real al 2017
23’740



Datos en millones. Fuente Fedegan y Ministerio de agricultura
Los datos son tozudos e incontrovertibles. Nunca se cumplieron las proyecciones, y hoy tenemos para presentar, un “incremento” en nuestro inventario del 2% en 12 años.
Encontrar culpables no es propuesta. Es reflexionar en torno a las responsabilidades que cada uno de nosotros tiene. Si estamos esperando que un soplo de genialidad nos llegue, eso no será posible. Esto lo debemos resolver entre todos, con generosidad y sin protagonismos.
Los antecedentes no ayudan. Un país con todo para ser una potencia ganadera y simplemente no lo logramos.
El oscurantismo que nos aportó ser un país mediterráneo con dos mares y ríos por doquier, siguiendo las enseñanzas editadas de una sola verdad, no nos ayudó.
Se fundamentó la democracia en proteger los privilegios para unos pocos, en fórmulas de gobierno que estimulaban la contratación de recomendados, sin tener en cuenta sus capacidades. Se nos pegó a la piel una propuesta clientelista, que desvencijo presupuestos de estado y esperanzas de trabajadores. Aquí estamos, sin autocrítica y sin líderes que desenreden el ovillo.
Son muchos los frentes de crisis que tenemos; buscamos culpables que de ninguna manera nos vayan a señalar, el país del agua y de los matices de verde lo estamos desertificando, parte del problema de la ganadería es que no hemos hecho propuestas que resuelvan esta crisis ambiental, las instituciones científicas y crediticias, que tienen que ver con la ganadería, son nido cómodo para burócratas, en este momento los gremios solo buscan ganarse el baloto que es manejar el Fondo Nacional del Ganado; poco les importa que les sucede a sus agremiados, si la razón de ser de un gremio es conseguir plata sin antes proponer un plan, sugerimos que no se tenga en cuenta ese gremio. La ganadería tiene algunas personas que sobresalen mediáticamente, buscando tener corona en un país sin reyes.
Mientras tanto, se acumulan los riesgos, todos nos miramos los zapatos, ninguno de nosotros, busca alumbrar el horizonte.
La sanidad sigue girando en torno a la aftosa. Hay muchos otros riesgos que solo unos pocos ven y nadie escucha. La propuesta de Demogan, es hacer un escudo sanitario, revacunando todo nuestro inventario, que es mucho menos costoso a que nos quiten el estatus de país libre de aftosa con vacunación. Uruguay perdió por aftosa en el año 2000, con un inventario tres veces menor que el nuestro, mil quinientos millones de dólares.
Continuamos sin avanzar en ideas de crédito para financiar el campo. Si hay alguien fácil de encontrar es un campesino ¿Para dónde más se puede ir si solo tiene su finca? Iniciemos por crear la cultura de pago, de erradicar la trampa. Es conveniente que los políticos sean los primeros en dar ejemplo.
El contrabando debe ser extirpado. Hasta el último finquero debe denunciarlo y creer en la policía y las autoridades ¿Es eso ingenuo? Si se corrompe la sal nada queda.
La ganadería debe proponer un plan ambiental realizable. Nuestras fuentes hídricas se contaminan todos los días y desaparecen. La propuesta debe ir acompañada de sembrar una media de 50 árboles por hectárea, eso es el equivalente de 1’600,000 hectáreas de nuevas plantaciones y sextuplica el área deforestada el último año.
Exportar, seguridad, educar, todo eso nos falta. Estamos trabajando, proponemos unir esfuerzos para fortalecer estos y todos los frentes.
En Demogan, estamos dispuestos a hacernos de últimos en la fila de las ambiciones y apoyar a quien decididamente entienda, que este momento no se arregla pidiendo, sino entregándolo todo.
No hablemos más del Fondo Nacional del Ganado, al menos hasta que veamos un horizonte despejado para la ganadería.

domingo, 9 de julio de 2017

Demogan La Estomatitis y La Aftosa

Durante las últimas semanas han aparecido brotes de enfermedades vesiculares no solo de aftosa, sino también de estomatitis. El tema es grave; por esa razón nos proponemos sugerir alternativas para proteger al país y evitar sobresaltos sanitarios.
Debemos volver a recordarles a nuestros lectores, que en varias oportunidades hemos advertido acerca de la vulnerabilidad sanitaria de nuestro país.
La estomatitis apareció en varios departamentos. Esta enfermedad, tiene la particularidad que es cíclica, aparece cada, 3, 4 y hasta cada siete años. A pesar que tenemos vacuna, esta no está disponible, entre otras razones, porque su aparición es esporádica, no tiene la virulencia de la aftosa y ningún gremio o autoridad se ha preocupado por generar conciencia en torno a esta. Un laboratorio particular no puede tener la vacuna en sus cavas, pues se vence y se pierde. Esa debería ser responsabilidad de Vecol que es de todos los ganaderos. Desde hace tiempo, siempre que se pregunta por la vacuna en los almacenes veterinarios que distribuyen la marca del gobierno, dicen que no hay, a su vez Vecol, afirma que sí la tienen. Sugerimos sin más que la vacuna esté disponible. Para mitigar los riesgos, proponemos que Limor y Vecol la ofrezcan y por lo menos durante los próximos dos años la subsidie el ministerio y el CNCL (consejo Nacional de Carne y Leche). No está de más recordarles que miembros de Demogan han solicitado públicamente a Vecol, explique la razón por la que la vacuna no está disponible.
La pérdida por animal en estomatitis, oscila entre $200,000 y $250,000. Esto es demasiado dinero, pues si simulamos un escenario donde se infecta el 1% del total de nuestro inventario que según el ICA en el 2017 es de 23’7 millones, eso son 237,000 animales que sumarían una pérdida de $47 mil millones de pesos que sobre el total de reses, equivale a decir que la vacuna podría costar $2,000 por cabeza. De acuerdo con la información que tenemos en Demogan el valor de la vacuna no sobrepasaría los $800 por dosis. Los números que compartimos, es pensando en $200,000, no en $250,000.
La infección es reversible en un 90% de los casos. Recuerden, se revierte pero se pierde dinero.
Saber si es estomatitis y no aftosa, teniendo en cuenta que los síntomas son similares, exige enviar las muestras a un laboratorio especializado. Existe la posibilidad que si coincide la enfermedad en una finca con equinos, la enfermedad le da a los equinos que no tienen pezuña hendida, que es la gran diferencia con la enfermedad de las aftas.
Esta enfermedad tiene la característica de ser zoonótica (Puede transmitírsele a las personas) los casos son escasos y no son mortales; sin embargo puede ser una razón para prohibir la exportación de ganado.
Tiene la estomatitis menos problemas a nivel mundial que la aftosa, pues los norteamericanos la tienen y como es el denominador común, eso le resta gravedad, cosa con la que no estamos de acuerdo.
El virus vino de Venezuela. Lo grave, es que ellos tienen otras enfermedades endémicas además de la aftosa y la estomatitis, como son la encefalitis equina venezolana y la peste porcina clásica. Parte de la vacuna que enviara Vecol al gobierno de ese país, terminó siendo mal manejada por falta de organización y logística. Sin duda siempre es mejor que esa coordinación la realice el sector privado. La cadena de frío se perdió y el cubrimiento en la vacunación fue precario. Nuestra recomendación es que por ahora y mientras se estabiliza la situación donde el vecino, el MADR, les ofrezca apoyo, incluidas fórmulas de pago para que pueda ser adquirida a través de empresas privadas especializadas. La veeduría de la OIE y PANAFTOSA, complementan nuestra propuesta, para asegurar nuestra seguridad sanitaria.
¿Qué proponemos? Que el ministerio de agricultura de manera inmediata, previo estar seguros que no existan incompatibilidades si se vacuna contra la aftosa y la estomatitis al mismo tiempo, urja a los dos laboratorios (Vecol y Limor que saben cómo hacerlo) a que produzcan al menos 10 millones de vacunas y se apliquen en las regiones afectadas, entregándosela a los comités que hoy la administran. Desde luego, que los ganaderos solo paguen por el frío y la aplicación.
En segundo lugar, que esto no sea golondrina de un día. Sugerimos que al menos por los próximos 5 años se incluya en las campañas de vacunación, la estomatitis.
La estomatitis tiene dos cepas: La New Jersey y la Indiana (Mejores pruebas que el problema viene de USA, imposible) la aftosa 7 cepas, de las cuales solo 2 han tenido ocurrencia en Colombia. Recomendamos no descuidar ninguna de las dos enfermedades.
Queda por supuesto vigilar que la ganadería no continúe con la amenaza de toda suerte de males, la seguridad alimentaria que requiere el país empieza por la seguridad sanitaria.
Queremos agradecer a los doctores Antonio Betancourt y Jairo Oviedo por su pacientes explicaciones y que nos compartieran sus conocimientos con absoluta generosidad. Nos falta en una próxima entrega, proponer soluciones para el resto de las enfermedades.

lunes, 3 de julio de 2017

Demogan Construir Confianza Una de nuestras razones de ser

Las evidencias son tozudas. Por razones respetables los productores y las industrias durante años insistieron en tener ranchos lo más separados posibles.
Primaba la desconfianza entre las partes.
Construir confianza es una de las razones de ser de Demogan. Quedarnos en una mecedora rumiando nuestros odios y frustraciones por los siglos de los siglos no es ni propuesta ni solución.
Por eso damos la bienvenida a los razonamientos centrados que aparecen y comienzan a transformar el pensamiento.
Nos referimos en este caso, a la carta de Fedegan al Presidente Santos. Desde luego, continuamos teniendo diferencias, que estamos listos a ventilar en cualquier momento.
Tomémonos unos minutos y repasemos el mensaje.
En adelante, resaltamos algunos apartes:
"Incremento en la producción de leche del 10%" hasta donde entendemos, la industria no tiene donde almacenar, ni procesar, ni vender. De ahí, es que insistamos en incrementar nuestra capacidad pulverizadora, junto con un esquema de calcular la compra de leche, quitándole camisas de fuerza a la industria, asegurándole al productor que tiene un precio previamente concertado sobre sus presupuestos de producción y que el 100% de los excedentes se paga con una fórmula clara, relacionada con el precio internacional, que en ocasiones ha sido más alto que él nacional.
El litro hoy se paga al precio del ministerio hasta que se copa el mercado en adelante, de acuerdo con la legislación podría no comprarse. Eso no tiene sentido. Tampoco tiene sentido pagar el 100% a precio de enlechada.
Estamos de acuerdo con la afirmación: “La Industria viene haciendo su trabajo”. Solo falta que comuniquen mejor sus logros y dificultades.
Los ingresos de la Cuenta Nacional de Carne y Leche (CNCL) que sustituyó al antiguo Fondo de Ganado, deben incrementarse, pues no se perdería leche y casi con seguridad los productores al ver que todo se acopia, preferirían la formalidad. Eso mismo es probable que sucediera con los “cruderos”, que no olvidemos también deben ser escuchados.
La diferencia entre los que toman suficiente leche y poca leche, que Fedegan nos recuerda, resalta las diferencias enormes en el consumo. Olvidan sin embargo, que la industria creció el 50% su acopio desde 2007 hasta 2015, que no se compara con el crecimiento mundial de acopio,  producción y consumo. No está de más trabajar en nuevos desarrollos y propuestas sociales.   
¿Cuál es el plan para transformar los TLC en una oportunidad? Empecemos por tener claro que si no proponemos soluciones, van a poder vendernos la leche a precios internacionales. Por eso demos un paso adelante y no demoremos las acciones.
No se puede concluir que el precio de venta de leche en el mercado esté íntimamente ligado solo al precio de compra de la leche. Hay muchos factores que inciden en ambas partes.
Las enlechadas son graves para todos. Para el productor, la industria, el gobierno, los gremios. No queda “títere con cabeza”
La "ineficiencia" no es solo de la industria. Es del país. Intentar siempre culpar a un tercero, solo exacerba los ánimos, y denota falta de liderazgo y responsabilidad. Presentemos propuestas.
El fondo tripartito, creemos que fue originalmente propuesta del ministro Juan Camilo Restrepo. La industria lo acogió. Desde luego, debe definirse democráticamente la manera como será manejado.
¿Cuánto vale el subsidio propuesto? ¿Qué volumen de leche debe ser subsidiado? ¿Pesos por litro? Recordemos que no todas las personas toman leche aun en los estratos bajos esa es una realidad. Sin embargo, empecemos por intentar que se aumente el consumo de queso. En ese momento y solo si incrementamos en dos kilos adicionales el consumo per cápita, aumentaría en 500 millones de litros al año. Hoy está en un kilo per cápita. 
Mejorar el acopio, es mejorar el recaudo del CNCL. Hagámoslo.
Recordemos las dificultades financieras del país. Por eso, instalar laboratorios creemos que tiene un costo grande. Nuestra sugerencia, es que del fondo tripartito se preparen supervisores de los laboratorios actuales que visiten permanentemente las industrias constatando que los resultados reflejen la realidad. Promover la suspicacia entre las partes no resuelve y en cambio sí promueve desconfianza.
De acuerdo con las "mesas de trabajo". Con la participación de la SIC, con la necesidad de vías terciarias, con encontrar salidas para tener medicamentos más baratos, con trabajar para reducir el costo de la energía (Ya lo estamos haciendo en Demogan) con que aprendamos a aplicar bien la fertilización, el mayor costo de abonar está en la cantidad que aplicamos.
Todas las regiones deben ser atendidas por la industria. ¿Es posible que ese esfuerzo sea compartido entre todas? Bien sea que se junten para cubrir el país, o que cada una se encargue de apoyar la compra en lugares apartados como ya lo hacen algunos. Soluciones hay, hace falta ser más libre pensadores.
Una vez se implemente el acuerdo para comprar el 100% de la producción, la industria se queda sin argumentos para importar leche y suero. Impulsemos el acuerdo.
Este es un acuerdo donde todos ganamos: Ganaderos, Consumidores, Ministerio de Agricultura, Comercio (Por las exportaciones), La industria, Los Gremios.

Debemos trabajar para cuidar la sanidad ganadera. Mientras esto escribimos, nos informan del nuevo atentado de apátridas sin nombre que pretenden que a Colombia regrese la fiebre aftosa. ¿Es posible que alguien esté interesado en hacernos tamaño daño?   

domingo, 25 de junio de 2017

Demogan Brote de Aftosa en Arauca

El brote de aftosa que detectó el ICA en Tame, Arauca, no es el primero, tampoco será el último. De hecho, según información del Ministerio de Agricultura entre 2004 y 2009 se presentaron 5 brotes que no nos quitó la denominación de: “País libre de aftosa con vacunación”
Primero, intentaremos definir el alcance del problema.
Según La Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) a través de su oficina de control de epizootias, nuestra condición de país libre de aftosa con vacunación, no se pierde, pues existe una clara delimitación por regiones, haciendo que el territorio de Tame (1,064 kilómetros cuadrados) y probablemente algún municipio vecino de Boyacá o Casanare, queden en observación por unos meses.
Muchas veces, hemos sido críticos del ICA. En esta ocasión, debemos decir que este organismo está perfectamente preparado para atender la emergencia. Los científicos y profesionales con los que cuenta el país en esta materia son de primera línea.
Entendemos que las coordenadas del brote están identificadas. La idea, es definir la zona de afectación, y de manera concéntrica (de la periferia al centro) vacunar toda la población bovina y bufalina que allí pasta, sin importar si estaban vacunadas.
De acuerdo con la información con la que contamos, el problema debe resolverse máximo en los próximos 12 meses, insistimos, sin que eso afecte al resto del país. Podremos continuar exportando, desde luego sin contar con animales de la región. Recordemos, que la zona no es productora importante de leche y que la industria no acopia allí. Aspecto que trataremos en una próxima entrega, pues el país tiene un potencial lechero muy importante en los Llanos Orientales.
Ahora, detengámonos en la razón por la que esto sucedió. Lo más probable, es que el virus lo introdujera un animal traído de contrabando desde Venezuela. Las personas que esto hicieron deben ser calificadas de apátridas. No solo son criminales, sino que pusieron en riesgo la sanidad animal del país en la que los ganaderos trabajan todos los días a un costo muy alto. Sugerimos emprender una fuerte redada para identificar los delincuentes que esto hicieron. Todo el peso de la ley debe caer sobre los culpables, de lo contrario, las autoridades aduaneras, la justicia y el país como un todo continuará siendo el hazmereír de los contrabandistas. Ojalá el ministerio entienda que de esta coyuntura puede salir la gran oportunidad para ubicarse como el verdadero defensor de la seguridad alimentaria.
La vacunación en Venezuela que venía siendo atendida por empresarios privados, se convirtió en herramienta política y de corrupción. Según la información que tenemos los malogrados revolucionarios, también intentaron ganar dinero con la salud animal, haciendo que las dosis no llegaran a sus destinatarios, convirtiendo en juerga un trabajo que exige rigurosidad y seguimiento. Las fronteras se cubren de estos ataques de enfermedades, permitiendo entre otras, que sean los empresarios privados los que resuelvan la manera como debe distribuirse, cobrarse y aplicarse la vacuna. Es conveniente que el ministerio de agricultura de Colombia, no intervenga en el trabajo de filigrana que ese ejercicio demanda.   
Apenas hemos mencionado una de las posibles razones por la que tuvimos esta emergencia sanitaria. Pueden existir otras. De ser así, es urgente que se identifique que sucedió.

Debemos de todas maneras, aplaudir la inmediata reacción del ministerio y proponer que esta situación no sea aprovechada por gremio o institución alguna. Esto es un problema que ya se ha presentado y solucionado, debemos entre todos ayudar a mejorar. No se trata de buscar ganancia de pescadores en este río revuelto. 

domingo, 18 de junio de 2017

Demogan La Palma Oleoflores Lo Social La Dignidad que da la Paz

País de matices el nuestro.
Hace unos días en forma de preguntas y respuestas, compartimos la propuesta que es importante liderar, para construir la mayor empresa de pulverización de leche de Colombia, dónde la idea es que los lecheros que quieran, puedan ser socios. La empresa que aspiramos poner a funcionar, con la participación de los ganaderos que consideren que así se construye un país de empresarios agrícolas en paz, ya tiene industriales que pueden mostrarnos ejemplos concretos. Aquí, la historia.
El modelo ya funciona. Sorprende la poca difusión que tiene. Carlos Murgas Guerrero, caballero, empresario, agrónomo, con profundo sentido social, imaginó y puso en marcha en el año 2004, una  planta en Tibú, Catatumbo, departamento del Norte de Santander, la figura de alianzas productivas, para de esa manera ampliar su operación, permitiendo que los campesinos sean socios.
Hoy tiene unos 1,600 socios estratégicos, representados en pequeños y medianos palmicultores, que comparten las tribulaciones y ganancias que significa ser empresario. No solo está en Tibú, sino en María La Baja, Bolívar, y su operación principal está en Codazzi, Cesar.
1,700 empleados, 50,000 hectáreas de palma en varias regiones del país, y prepara su nueva mirada para la Colombia del siglo XXI, que es incluir entre sus socios a guerrilleros desmovilizados.
Oleoflores, es un hito en la historia de un país en guerra. Creyó en Colombia, lo mismo que otros miles de empresarios, cuando no se podía creer, cuando no había esperanza, cuando se repetían las noches sin futuro.
Su nueva creación de tejido Social-Empresarial, decidieron sus socios principales, que se continúe ampliando en un lugar emblemático por su falta de seguridad, una región, dónde la mata de coca hacía su agosto y que para muchos continúa haciéndolo. Catatumbo, donde los rayos de guerra, aún no se silencian del todo, dónde la vida poco valía y vale, dónde pensar en empresas resulta una equivocación para muchos.
Oleoflores y sus socios mayoritarios, son un ejemplo para el mundo, un llamado a creer en lo nuestro, una epopeya que se escribe todos los días.
Visitamos campesinos en la región de María La Baja; en especial queremos compartirles las realidades de uno de ellos, aunque debemos advertir que tienen mil casos de éxito comprobado para mostrar.
Se trata de don Marcos Arrieta y su esposa doña Virginia Celmira De Lara y sus 5 hijos. Tienen 5 hectáreas de palma sembradas en el año 2002 en el Viso, Bolívar y sembraron 2 hectáreas nuevas en el año 2013. Sus ingresos (utilidades) en los años 2015, 2016 y hasta abril de 2017 respectivamente fueron, $25’5 millones, $20’7 millones y $17’4 millones (recuerden que este último dato es hasta abril). Pasaron de un rancho de paja y barro a una hermosa, sólida y colorida casa con tres habitaciones, cocina, baño y sala. Doña Virginia, en 900 metros de espejo de agua, produce al año bocachico fresco, que factura en $7 millones de pesos y uno de sus hijos, compra leche, produce y vende queso costeño generando utilidades adicionales para la sociedad familiar por $7 millones más. Pero aún falta: su cheque por dividendos que le llega religiosamente todos los años en mayo. Este 2017, a don Marcos, que vota libremente por quien quiere que lo represente en la junta de la planta extractora, le consignaron en su cuenta del Banco Agrario, $2’6 millones.
Don Marcos, es un campesino que debemos repetir, pues solo con su firma, en abril de este año, sin papeleos de ninguna clase, volvieron a prestarle $12 millones en el Banco Agrario, siendo su cumplimiento crediticio, el único soporte de esta decisión.
Pero este es solo el inicio. Ver la mano benefactora de María Victoria Dávila de Murgas, que en cada uno de los lugares donde está Oleoflores, construye respeto, credibilidad y fe en Colombia y sus empresarios. En los municipios donde están, enseñan a niños y adultos, no es caridad, es dignidad lo que ella viene instituyendo.
Por eso, desde nuestro rincón ganadero, invitamos a Carlos, su extraordinario grupo familiar y de ejecutivos, socios, aliados estratégicos, a que nos acompañen enseñándonos la manera como debemos construir el nuevo modelo empresarial lechero, que desde Demogan, con el apoyo de otro maravilloso constructor de sueños, nos ayude a pensar en una ganadería renovada, con modelos incluyentes que ya conoce, en los que cree y que genuina y respetuosamente le pedimos nos ayude a pensar, diseñar y construir.

Debemos agradecer a David, Carlos y sin duda a nuestro antiguo (no viejo), amigo Abel Mercado Jaraba, quienes nos acompañaron generosamente durante dos días, mostrándonos este emprendimiento que hace honor a Colombia y sus empresarios.                

domingo, 11 de junio de 2017

Demogan Llorar sobre la leche derramada

Iniciamos este artículo con las reflexiones de nuestro director Benjamín Quiñonez Mera:
La posición y actuación  del Señor Alejandro Galvis en Santander botando un día ocho mil litros de leche fresca a un potrero, nos muestra es su postura personal propia de una persona soberbia e inconsciente del mundo en que vive. Independientemente de los problemas que tenemos ahora los ganaderos con todas las situaciones  de las fincas, también existe una responsabilidad social con la comunidad en la cual desarrollamos nuestros negocios. Hubiera sido más efectiva su protesta si regala a los muchos necesitados que deben existir en su departamento Santander con necesidades básicas insatisfechas y si más ansiosas por las necesidades que genera la pobreza, que el malestar y la rabia de una persona poderosa que  cree que porque tiene poder decisorio en su comunidad y dinero para botarlo es poseedor de la razón y sus actos encuentran justificación social y empresarial. Creo que la mayor parte de los ganaderos no comulgamos con sus acciones. Sí tenemos los ganaderos problemas, tal vez en proporción más graves que los que puede tener una persona rica que tiene su finca para tener que hacer o quien sabe por qué, pero que con sus actitudes muestra no  tener un compromiso como empresario del campo responsable del balance de su empresa y de la armonía que debe tener con la comunidad donde realiza su trabajo.  
No me siento representado por colegas como Galvis y lamento tan deplorable actitud que no se justifica en un país como el nuestro.
Esa no es la clase de ganaderos que necesitamos para tener una ganadería creciente y comprometida con nuestros esfuerzos y con la sociedad en la cual nos desarrollamos. 
Y dos videos que hablan por sí solos:
Y ahora el escrito de nuestro movimiento.
Circuló una nota de un importante lechero, exigiéndole al ministro de agricultura, que contestara a sus exigencias y de no hacerlo, llevaría su leche en sus carrotanques y la botaría enfrente de esa entidad.
La alternativa que esgrime el empresario nos deja perplejos; esa posibilidad no la tiene ningún campesino. Pagarle flete a una leche que se va a tirar al piso suena a exceso, entre otras cosas porque menciona que produce al día 8,000 litros, que son el equivalente a la producción diaria de entre 100 y 200 campesinos.
Desde luego que un productor tenga la capacidad de hablarle  o en este caso de escribirle al ministro, diciéndole la cruda verdad, es una posibilidad que pocos de los pequeños tienen.
Les confesamos que nosotros también hemos intentado hablar en muchas oportunidades con el alto funcionario y francamente se dificulta por su agenda tan apretada. De hecho, luego que en cada reunión sacara un cuaderno para tomar apuntes que nunca se convertían en realidades, en la última reunión que con él tuvimos, decidimos “bautizar” la dichosa libreta como el “cuaderno del olvido”
En Demogan respetamos a los grandes productores, pero desde luego nos preocupan mucho los pequeños que son los que no tienen voz. Es precisamente por esa razón, que  trabajamos en un esquema donde no quede el pequeño desamparado cuando hay excedentes. Para hacerlo, mantenemos un contacto permanente con la industria, donde de manera respetuosa pero firme y franca planteamos la necesidad de no dejar sin recoger leche aun en las peores enlechadas.
En alguna oportunidad Jenaro Pérez (Presidente de Colanta) afirmaba que el peor precio de la leche para el campesino es el de la leche que este no vende y se queda en la finca. Es por eso, que en Demogan abogamos por que la industria recoja el 100% del producido, entendiendo que en las épocas donde el país mucho produzca, se acopia toda, pagando un menor precio por el excedente, sobre el presupuesto presentado al inicio de la temporada o del año.
Muchos dirán que hacer presupuestos que anticipen estimados de producción en vacas es ingenuo. Hasta el momento la ganadería ha funcionado sin presupuestos, no dar siquiera el beneficio de la duda a esta nueva idea, es confirmar lo refractarios al cambio que somos. Pensar diferente nos convierte en proscritos de la sociedad, es consolidar el oscurantismo como única alternativa para la ganadería.
Copiar ideas de otros lugares del mundo es plausible. Para hacerlo es menester comparar condiciones como son: la genética, el clima, el suelo, los pastos, la educación, la infraestructura, la seguridad, la sanidad de nuestros hatos frente a la del país con quien nos comparamos y desde luego comparar las realidades económicas de los productores del país, con nuestros lecheros. En fin la lista se puede ampliar tanto como queramos y es probable que la variable a la que menos peso le damos, sea al final la que más afecte el resultado.
En alguna de las pocas reuniones que sostuvimos con el ministro actual, le sugerimos que hiciera reuniones con los campesinos, donde ellos tuvieran la oportunidad de compartirle sus preocupaciones durante una hora y que luego propusieran soluciones durante dos horas. La voz de los que no tienen voz no es fácil de ser sustituida, su sabiduría, no nace en los centros del conocimiento, que muchas veces se guía más por sus paradigmas que por sus meditaciones. la sabiduría del campo, florece en los prolongados silencios, en observar el ganado, en escuchar el ritmo al que crece la yerba. Desde luego esa propuesta quedó en el cuaderno del olvido y nunca se puso en práctica.
¿Cómo cambiar si siempre hacemos lo mismo? La discusión acerca del precio se repite sin que nadie proponga nada nuevo. Algunos ganaderos consideran que el único costo que tienen los industriales es el de la leche, olvidando que hay amortizaciones, costos de distribución, acopios, laboratorios, tratamientos de aguas residuales, empaque, en fin todo lo inherente a la industria. A su vez los industriales no pueden olvidar que los productores están expuestos a las vicisitudes del clima, las enfermedades, la inseguridad, las pocas o las muchas preñeces, el deterioro de su genética, la financiación mal concebida, el mito de las instituciones financieras que los campesinos son malas pagas (mito que en ocasiones puede no serlo) y otras muchas.
Nuestra propuesta insistimos, es caminar de la mano la industria y el productor, ninguna de las dos partes es concebible sin la otra ¿Qué hacemos peleando a cada instante? ¿Es productivo hacerlo?   ¿O acaso lo hacemos para curar nuestras frustraciones?

Amigos ganaderos e industriales, busquemos encuentros, no politicemos el agro, esa alternativa no ha resultado efectiva y en cambio sí nos aleja de las soluciones.      

lunes, 5 de junio de 2017

Demogan La Porcicultura y la Avicultura nuestra gran competencia

No solo de gerencia vive el hombre y mucho menos la ganadería. Nuestro buen amigo Jaime Cifuentes que es un excelso y pragmático gerente, nos recordó, el efecto en el consumo de carne (no así de la leche) del cerdo y el pollo.
Estas dos fuentes de proteína, se han fortalecido a través de los años, en primer lugar gracias a tener al frente de sus gremios, líderes que han fijado metas realizables, descifrando las necesidades de sus afiliados y desde luego ofreciendo soluciones técnicas y financieras. Han diseñado estrategias de mercadeo que buscan identificar soluciones para los consumidores finales, pero adicionalmente y a pesar de las amenazas que significan los avances en sus áreas en otros lugares del mundo, han entendido que el primer indicador es definir la rentabilidad por metro cuadrado de galpones y granjas porcícolas. Cuando un negocio se demuestra rentable, comienzan a aparecer gentes interesadas en invertir y trabajar en el ramo.
Nuestro éxito ganadero desatendió por décadas profundizar la razón para que esto sucediera; no hay nada que distorsione más a un empresario de cualquier sector, que no tener claras las razones por las que su negocio es rentable, lo más probable es que empiece a creerse el “cuento” que es gracias a sus habilidades.
El gremio ganadero tenía ingresos doble propósito: por un lado, se valorizaban sus tierras y por otro, la ganadería exigía poco trabajo, cuidar la sanidad, tener dos o tres carniceros amigos a los que regularmente llamaba para que compraran en la finca sus novillos gordos, la conversación giraba en torno a múltiples temas, al final en un rápido acuerdo en donde ambos intentaban exaltar su producto y el otro intentaba demeritarlo, se tomaban un par de aguardientes y hasta luego, nos vemos en seis meses o tres según los lotes que tuvieran disponibles.
Luego vinieron las subastas ganaderas que se tornaron en el club de la región, dónde muchos iban, escuchaban los chismes de la región y desde luego hablaban del peor azote de todos, las amenazas y los secuestros, en esto no ha habido un gremio más valeroso ni que crea más en Colombia que el ganadero. (Sea esta la oportunidad para recordar desde este blog al amigo entrañable don Jorge Sarmiento Del Castillo que murió la semana pasada y le dio un toque de inteligencia, cultura, humor y conocimientos ganaderos a la subasta de Yopal) 
Sin duda, el factor seguridad fue uno de los que más retrasos le generaron al negocio. Esa variable marchitó muchas expectativas y de manera que nadie ha establecido, hizo que el valor del ganado bajara, pues muchos tuvieron que salir a feriar sus terneros para pagar secuestros y extorciones. Esa posibilidad NO puede regresar.
Muchos hombres de campo, fueron estigmatizados y señalados como formadores de grupos paramilitares. Decir que eso no sucedió es ingenuidad, pero afirmar que todos estaban involucrados es infamia. En nuestros permanentes recorridos por Colombia, la pregunta más frecuente cuando hablamos del hecho es: “¿Y entonces no teníamos derecho a defendernos ni cuidar lo nuestro?” La ausencia de estado descuida regiones y obliga a muchos a cuidar sus familias y patrimonios, de manera non santas. Sin justicia y sin estado todo nuestro planteamiento se derrumba.
Volvamos a nuestro tema original. Es importante que a los que nos preocupan los bovinos y los bufalinos, nos tomemos el tiempo de entender como lo hacen nuestros hermanos porcicultores y avicultores. Con seguridad ellos tienen muchas experiencias que compartirnos. De ahí que mencionáramos con tanto énfasis la necesidad de imprimirle al negocio disciplina y una mirada empresarial diferente a la que hasta hoy manejamos.               

Desde Demogan intentaremos recoger experiencias de ambos gremios para compartirlas, las analicen y resuelvan de manera independiente cual es la mejor. Recuerden que cada empresa tiene su impronta y es cada empresario el llamado a definir lo que es mejor para cada uno.